Wiñaypacha o la eternidad

La primera película peruana íntegramente hablada en aymara es candidata a los premios Goya y Oscar 2019 y desde 18 al 26 de septiembre se proyecta en la 9º edición del Festival de Cine Migrante en Buenos Aires.

Por Libertad Fructuoso


Quien anduvo en la montaña y ha visto una cabaña perdida de roca, con unas pocas ovejas y otros animales, seguramente se ha preguntado por el cotidiano de sus moradores. De eso va la película Wiñaypacha de Óscar Catacora. Abrió el Festival de cine de Altura la semana pasada, lo cerró con menciones de honor, es candidata a los premios Goya y Oscar 2019 y ahora se proyecta en el Festival de Cine Migrante del 18 al 26 de septiembre.



Wiñaypacha significa eternidad en aymara y en esta lengua está hablaba toda la película. Con una fotografía panorámica impecable, los otros protagonistas que se imponen a cinco mil metros de altura, son los Andes peruanos.

La trama se arma alrededor de la belleza de la imagen, de la tonada del aymara y de la sutileza del manejo de los materiales y la tierra que rodea a una pareja de octogenarios. La preparación del chuño, el cuidado de las vicuñas, los rituales, el pachacuti sagrado van hilando el argumento. La edad y el clima duro de altura acechan a los ancianos.

Ya mayores, ella no puede tejerle el poncho de abrigo a su marido. El hijo no va a verlos. Él sale a comprar fósforos al pueblo para poder sobrevivir el invierno.

Los actores (Vicente Catacora y Rosa Nina) llevan en 87 minutos la película, sin haber visto nunca una, ni estado antes en ninguna. Y esto, sin duda, resulta un hecho estético en el cine andino y latinoamericano.

FICHA TÉCNICA

REPARTO: Rosa Nina y Vicente Catacora
GUIÓN: Óscar Catacora
FOTOGRAFÍA: Óscar Catacora
SONIDO: Edwin F. Riva
ARTE: Hilaria Catacora
EDICIÓN: Irene Cajías
PRODUCCIÓN: Tito Catacora
EMPRESA: Cine Aymara (Puno, Perú)

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