Vidal ordenó ignorar la inflación y defender la oferta a los docentes

Tras el fracaso de la última reunión paritaria, la gobernadora y su equipo salieron a bancar la oferta y aseguraron que los maestros le ganarían a la inflación.

La gobernadora María Eugenia Vidal le ordenó a su equipo (y se puso ella misma al frente) que defendiera la nueva propuesta salarial que les presentó a los docentes, para insistir en la idea de que es el único aumento que la Provincia está en condiciones de afrontar y para convencer a los bonaerenses de que los maestros le están ganando a la inflación, a pesar de que los números oficiales muestran lo contrario.

En los 6 primeros encuentros, el gobierno insistió con una oferta del 15 por ciento en tres tramos y sin cláusula gatillo y solo mejoró los segmentos no remunerativos, como el plus por presentismo, que es rechazado por los sindicatos, la bonificación por realizar 148 horas de capacitación anual y un pago especial por material didáctico.

Para el último encuentro, el ejecutivo bonaerense decidió cambiar la estrategia y hacer una oferta semestral, también segmentada, pero que completaría un incremento del 10 por ciento para la primera mitad del año, además de mantener las bonificaciones y el plus por presentismo.

Tras el rechazo de los maestros, que volvieron a pedir un aumento del 20 por ciento anual, más una cláusula de actualización automática por inflación, los ministros brindaron una conferencia de prensa en la que acusaron a los docentes de mantener una posición rígida e inflexible en la negociación, lo que anticipaba la defensa cerrada del aumento que preparaba el Gobierno.

Fue el vocero de la gobernadora, Federico Suárez, quien intentó poner en números los argumentos del oficialismo para defender la suba ofrecida a los trabajadores de la educación.   El funcionario aseguró que, con el incremento que el ejecutivo ya les depositó a cuenta del aumento, los maestros ya le estaban ganando a la inflación, e ignoró por completo los números del Indec.

Las cifras oficiales encendieron luces de alarma en el Gobierno cuando se conocieron las estadísticas de marzo, porque, en los primeros 3 meses del año, la suba de precios nunca estuvo por debajo del 2 por ciento y acumuló 6,7 puntos en el primer semestre, lo que complica y mucho la pauta del 15 por ciento que fijó el Banco Central. Además, pone en crisis la oferta salarial de Vidal, que empezó a quedarse corta con respecto a la inflación.

Es que el 5 por ciento de aumento que se liquidó a los maestros junto con el salario del mes de marzo apenas supera la inflación acumulada de enero y febrero, que sumó un 4,2 por ciento.  Con el sueldo de abril, Vidal ya determinó liquidar otro aumento de 3 puntos, es decir, que sumará un 8 por ciento en total.  Para sostener la afirmación de Suárez, que luego fue reproducida por otros miembros del Gabinete e, incluso, la propia gobernadora, la suba de precios de este mes no debería superar el 1,3 por ciento, aunque la mayoría de los economistas cercanos al Gobierno admiten que estará por encima de los 2 puntos.

Incluso si se lograra una  fuerte desaceleración de la inflación, para que el semestre termine por debajo del 10 por ciento y el Ejecutivo pueda sostener su argumento, en los meses de mayo y junio la suba debería estar por debajo del 1 por ciento.  De sostenerse en el tiempo la estadística de incremento de más de 2 puntos mensuales, los docentes perderán, por lo menos, un porcentaje similar de sus salarios hacia mediado de año si aceptan la oferta del Gobierno.

Pero  hay más, porque la mandataria también insiste en que la provincia no cuenta con recursos suficientes para hacer frente a un aumento que esté por encima de la inflación, lo que de alguna manera colisiona con la rigidez exhibida a la hora de rechazar la continuidad de la cláusula gatillo, que no hace otra cosa que ponerle techo al aumento en los términos que pregona Vidal.

En definitiva, el paso del tiempo va en contra de los argumentos del Ejecutivo, por lo que los sindicatos confían en que la escalada de tensión le permitirá recuperar el apoyo de las bases de cara al paro y movilización convocado para el próximo miércoles, con el que pretenden rechazar con contundencia la oferta oficial.

La Matanza