Vacuna con problemas de almanaque

En la conferencia conjunta de los presidentes de México y Argentina se despejó una incógnita: ¿Por qué ambos países que se embarcaron en la producción de la vacuna AstraZeneca/Oxford con la participación de los empresarios Hugo Sigman y Carlos Slim, compraron simultáneamente la vacuna AstraZeneca de India que no es la avalada por Oxford?

En la conferencia conjunta de los presidentes de México y Argentina se despejó una incógnita: ¿Por qué ambos países que se embarcaron en la producción de la vacuna AstraZeneca/Oxford con la participación de los empresarios Hugo Sigman y Carlos Slim, compraron simultáneamente la vacuna AstraZeneca de India que no es la avalada por Oxford?

El 18 de enero partió de Argentina la materia prima para fraccionar y envasar seis millones de vacunas en La planta mexicana que ayer visitó Alberto Fernández en el país azteca, pero la falta de un precursor que EEUU se negó a entregar a México hizo que la fecha de entrega pautada para marzo se corriera inicialmente para mayo.

Esto obligó a ambos países a comprar la versión india de la vacuna que ambos países están comprometidos a fabricar. Lo curioso es que -a diferencia de lo ocurrido con la demora de Rusia-, nadie salió a pedirle explicaciones públicas a Hugo Sigman. Más aún, se lo convocó para sondearlo sobre la posibilidad de que su empresa fabrique la Sputnik V en Argentina.

Ahora los mexicanos han conseguido un nuevo proveedor para el precursor faltante en Nuevo México. En la conferencia de prensa conjunta de ambos mandatarios, Alberto Fernández develo el misterio: abril es la nueva fecha fijada para que el primer argentino o el primer mexicano le ponga el hombro a la versión latinoamericana de Oxford/AstraZeneca.

El episodio AstraZeneca demuestra que hacer vacunas no es lo mismo que soplar y hacer botellas. Más allá de la saludable complementación y cooperación argentino-mexicana, la verdadera soberanía en vacunas se logrará recién cuando ambos países puedan hacer el ciclo completo de su producción.


Sobre el autor: Walter Goobar es periodista.

Diarios Argentinos