Un pueblo deshabitado no es un pueblo abandonado

ENTREVISTA. La historia de los azufreros de Mina La Casualidad que visitan una vez por año el pueblo donde vivieron. Entrevista a Tino Pereira y Candela Vey, realizadores del documental Qué no daría por la memoria.

¿Cómo se construye la historia? ¿Quiénes custodian la memoria? ¿Cuándo los recuerdos dejan de serlo? Preguntas que buscan respuestas en el hermoso documental Qué no daría yo por la memoria (2018) que la plataforma Cine.ar Play incorporó a su catálogo hace unos días.

“Los azufreros de Mina La Casualidad fueron echados hace 40 años por el gobierno militar al cerrar su mina de azufre y, con ello, su pueblo -describe la sinopsis oficial-. Cada año vuelven a visitarlo con la esperanza de que sea convertido en patrimonio histórico. Aunque no lo habiten, ese pueblo es hoy más suyo que nunca, pues son los únicos que no lo han olvidado, pues allí fueron felices, pues allí dejaron su niñez y a sus muertos”.

Conversamos con Tino Pereira (director y guionista) y Candela Vey (guionista y productora) sobre cómo fue realización del proyecto y cómo impactó en sus vidas.


¿Cómo surgió el proyecto?

Candela: El proyecto se venía gestando desde antes de conocernos, los lugares devastados ya eran una obsesión de Tino y cuando comenzamos a viajar juntxs por el interior del país nos gustaba visitar pueblos perdidos, muchos de ellos abandonados, y así comenzamos a darle forma a lo que sería una película sobre pueblos fantasmas. Durante el 2016 hicimos un relevamiento de esos pueblos y un listado de los que más nos interesaban y así surgió “Mina La Casualidad”, el pueblo minero de Salta que aparece en el corto.

Tino: Lo singular de este pueblo, además de estar situado en un lugar inhóspito, casi de otro planeta, es que sus ex habitantes vuelven a visitarlo una vez por año y pasan allí dos o tres días sin luz, agua ni gas, durmiendo en carpas adentro de una iglesia.




¿Cómo fue el proceso de investigación?

Candela: El proceso de investigación fue arduo. El problema radicaba en encontrar ex habitantes del pueblo que estuvieran dispuestos a contarnos su vida y sus experiencias. Comenzamos en el 2016 haciendo entrevistas. Lo que nunca desaparece de un pueblo son los cementerios (otra obsesión de Tino) y nos dimos cuenta de que estos pueblos funcionan como grandes cementerios.

Tino: Llegar a La Casualidad era difícil, un viaje de día y medio con calor y frío extremos. En 2017 fui por primera vez junto a un guía turístico en una 4x4 mientras Candela se quedó en Salta capital investigando y haciendo entrevistas. A partir de ese momento empezamos a pensar en el guion de la película.


¿Tenían alguna referencia en mente?

Tino: Principalmente dos películas: La rueda del tiempo (2003) de Werner Herzog y El cielo gira (2004) de Mercedes Álvarez. Del cine de Herzog siempre nos interesó la forma en la cual busca imágenes tan potentes como sintéticas, muchas veces corriéndose incluso del registro documental. En este caso, nos impactó la forma en la que muestra la devoción religiosa del pueblo en la India y el Tibet. El film de Álvarez trata sobre su pueblo natal, que está a punto de desaparecer pues lxs jóvenes emigraron y sólo quedaron lxs ancianos. Nos impactó formalmente el modo en que observa desde la lejanía, sin invadir la cotidianidad. José Luis Guerín y Gustavo Fontán son dos directores que siempre están en nuestras mentes también a la hora de pensar los documentales, especialmente los que tratan sobre el pasado y la ausencia.


¿Cuándo grabaron? ¿Cómo se conformó el equipo técnico?

Tino: El cortometraje se dio de una forma casi fortuita, estábamos planeando la película y se me ocurrió hacer el viaje con los azufreros a modo de investigación. Candela me sugirió que lleve al camarógrafo que trabaja siempre con nosotros (Fede Marion) y decidimos aprovechar la oportunidad para filmar material que nos sirviera de prueba o simplemente como parte de la investigación. Alquilamos equipos y fuimos filmando todo el trayecto y los días que estuvimos allá. Cuando volvimos nos dimos cuenta de que teníamos mucho material y de muy buena calidad, por lo que decidimos hacer primero un cortometraje.

Candela: También, de esa manera, podíamos darle algún tipo de “avance” a los y las azufreras para que no tuvieran que esperar tanto a que pudiéramos producir la película.

Tino: El equipo fue mínimo, hicimos todo entre tres personas.


¿Tuvieron repercusiones de quienes aparecen en el documental?

Tino: la verdad que no, yo sigo en contacto con ellxs constantemente. La recepción fue muy buena y ellxs se mostraron muy emocionados de poder verse en la tele y ahora en la plataforma Cine.ar.

Candela: Lxs azufrerxs están en constante lucha para que no se olvide su pueblo. Por eso, cualquier oportunidad de visibilización de su experiencia la reciben de manera muy positiva.


¿Qué aprendieron haciendo esta película?

Candela: Aprendimos mucho, sobre cómo escuchar a la gente, personas que fueron desterradas e invisibilizadas durante años, que tenían sus sueños, ilusiones y que de un día para el otro le arrebataron lo más preciado: un lugar de pertenencia, su hogar, su identidad.

Tino: Desde lo técnico aprendimos mucho sobre cómo realizar las entrevistas y también cómo filmar en situaciones extremas con pocos elementos.


¿Cómo fue el recorrido de Qué no daría por la memoria?

Tino: El corto fue estrenado en la India, donde ganó un premio al mejor montaje. Luego tuvo un recorrido muy ecléctico y sin ningún tipo de criterio dado que la parte de presentación a festivales la hicimos nosotrxs sin tener conocimiento ni experiencia previa. Por suerte, ganamos muchos premios en lugares tan variados como Francia, Turquía, Macao o Colombia. Aquí ganamos un premio Cine.ar en un festival de La Rioja y una mención del jurado en Visión Ribereña en Villa Constitución. Para nuestra sorpresa fue muy bien recibido en el extranjero, tuvimos más de 25 selecciones oficiales.


¿Están con un nuevo proyecto?

Siempre estamos en algo, justo en este momento estamos finalmente produciendo la película sobre el pueblo Mina La Casualidad con subsidio del INCAA. Este año también vamos a estrenar otro largometraje documental en la plataforma Cine.ar Play que se llama Esto es La Boca vs El Mundo Plushterciopelo, ese lo co-dirigimos. Y también estamos haciendo un documental sobre Vlasta Lah, la primera directora del cine sonoro argentino.


Para seguirla:


Sobre el autor: Nahuel Billoni dirige el sitio Incont, hace poco terminó de leer “Carlitos Way” de Victoria De Masi y suele hacer otras cosas.

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