Un informe revela el "fuerte deterioro" del sistema de salud porteño

Según la Fundación Soberanía Sanitaria "luego de 12 años de macrismo en la ciudad, hay una disminución en las camas, equivalente al cierre de dos hospitales pediátricos o dos hospitales generales, sumado a la baja de los egresos hospitalarios y la disminución de las consultas externas".

Según un informe presentado por la Fundación Soberanía Sanitaria (FSS), durante las gestiones del PRO en la ciudad de Buenos Aires hubo una fuerte reducción en la cantidad de camas disponibles en los hospitales y una disminución de las internaciones y consultas externas. 

"Se han reducido la cantidad de camas disponibles -una disminución equivalente a cinco hospitales menos-, se produjo una baja de los egresos hospitalarios, una disminución de las consultas externas y de las consultas en CESAC y un leve aumento de las consultas por guardia en los hospitales públicos. El sistema se retrajo en volumen y capacidad de respuesta, abandonando la estrategia de Atención Primaria de la Salud", remarca el informe.

A la vez que especifica que en 2007, el promedio de camas disponibles en los 29 hospitales de la Ciudad eran 7549. Mientras que en 2017 el número disminuyó 563 quedando solo un total de 6986 camas.



En ese sentido el estudio subraya que "las 563 camas menos equivale al cierre de los dos hospitales pediátricos de la Ciudad (el Gutiérrez y el Elizalde) o al cierre de dos hospitales generales como el Durand y el Santojanni. Lo que implica que en el ámbito público se ha pasado de 25 camas cada 10.000 habitantes en 2003 a 23 camas cada 10.000 habitantes en 2017".



En diálogo con Página12, el ex viceministro de Salud y presidente de la FSS, Nicolás Kreplak, aseguró que falta voluntad política para revertir esta situación. A la vez que remarcó que "la caída en el promedio de camas disponibles implica menor capacidad para dar respuesta a necesidades de internación por problemas de salud".

El estudio también señala una baja significativa en los egresos hospitalarios, es decir, la cantidad de pacientes que salieron de un hospital luego de haber sido internados. Al haber menos camas disponibles, los hospitales no tienen la capacidad suficiente para "dar respuesta a las demandas de internación". Según Kreplak, desde el inicio de la gestión PRO "hay 30 mil internaciones menos por año".

Por otra parte remarca que las consultas externas también disminuyeron: "Para hacer una consulta ambulatoria, que es aquella para la cual vos tenés que pedir un turno, tenés que tener ordenada la vida. Cuando hay precarización laboral, no te podés pedir el día o no tenés dinero para pagar la consulta o el transporte, no vas a hacer las consultas. Este mismo patrón se dio en 2001".

Por último el informe registra un aumento en la cantidad de consultas por guardia. "Como la gente no logra hacerse los controles ambulatorios, entonces las enfermedades crónicas se descontrolan y llegan al hospital con las complicaciones. Si vos pasás por un hospital a la mañana, la fila para atenderse da vuelta la esquina. La demanda está, pero no se la da respuesta a la demanda", aseguró Kreplak.



Como síntesis el informe destaca: "Luego de 12 años de macrismo en la ciudad, el sistema de salud se ve sumamente deteriorado. A la disminución en las camas, equivalente al cierre de dos hospitales pediátricos o dos hospitales generales, se suma la baja de los egresos hospitalarios, una disminución de las consultas externas y de las consultas en CESAC y un leve aumento de las consultas por guardia".

"Esto demuestra que la gestión del macrismo en la ciudad ha dejado al sistema de salud con menor capacidad de respuesta. Pero también, que se ha priorizado un modelo orientado a la atención más que a la prevención y a la promoción y que no prioriza la Atención Primaria de la Salud como estrategia. Lejos de resolver los problemas de salud de los y las porteñas el macrismo los ha profundizado, deteriorando el sistema de salud de la jurisdicción más rica del país", concluye.

El lápiz verde