Transfemicidio en Salta: tras 3 meses de agonía, murió Mirna Antonella Di Marzo

Estaba internada en Terapia Intensiva desde el 21 de octubre, cuando fue ataca a golpes por José Gareca. Había ido a bailar con sus amigas al boliche Caribe de la localidad de Güemes. Tenía 30 años.

El 21 de octubre, Mirna Antonella Di Marzo salió a bailar con sus amigas al boliche Caribe de la ciudad de Güemes, a 50 kilómetros de la ciudad de Salta. A eso de las 5 de la mañana, decidió irse. Había ido en moto así que fue a buscarla. Ahí la esperaba su femicida, José Gareca.

El hombre la golpeó de forma tan violenta que la dejó inconsciente. La encontraron dos horas más tarde tirada en un descampado. Estaba desfigurada y tenía signos de haber sido atacada sexualmente.  

Agonizó 3 meses en la Terapia Intensiva del Hospital Joaquín Castellanos, murió el domingo. Con su asesinato, ya suman 20 femicidios en lo que va del año. 

Mirna era una mujer trans. Más allá de que siempre recibió el apoyo de su familia, no debe haber sido fácil para ella vivir en una de las provincias más conservadoras de la Argentina. Cuando a los 14 años decidió afrontar su verdadera identidad, les avisó a sus padres que ya no quería ser varón y que desde ese día se iba a llamar Mirna Antonella. Su hermana y confidente, Janet Di Marzo, cuenta que no se acuerda por qué eligió ese nombre pero sí lo que le dijo su mamá: “Seas lo que seas, yo te voy a respetar toda la vida”.

Sin embargo, no todos recibieron la noticia de la misma manera. Un tiempo después tuvo que dejar la escuela debido a la fuerte discriminación y agresiones. Tampoco le fue posible conseguir un trabajo formal y, como muchas mujeres trans en Argentina, la prostitución se convirtió en una salida. Pero Mirna, tal como dice quienes la conocieron, era una mujer fuerte y el año pasado se había propuesto cambiar su vida. Volvió al secundario y comenzó un pequeño emprendimiento de elaboración de tortas con su hermana. "Tenía sueños: quería ser abogada, decía que nadie iba a volver a discriminarla", le dijo Janet a Infobae.

Según publicó el medio salteño La Gaceta de Salta,  el transfemicida tiene 44 años y vendía pan en la localidad de General Güemes. Tenía antecedentes penales. En abril de 2018, había salido en libertad tras cumplir una condena de 17 años y 9 meses de prisión por varios delitos, uno de ellos fue el asesinato a golpes de una vecina.



Poco después de golpear hasta dejar inconsciente a Mirna Antonella, Gareca atacó a otra chica. La joven contó que iba a tomar el colectivo cuando se dio cuenta de que era seguida por un hombre. Simuló atarse los cordones para que el extraño la pase pero este se detuvo, le preguntó la hora y antes de que ella pudiera responder comenzó a golpearla en la cabeza. Ella tuvo suerte. Alguien que pasaba por ahí advirtió lo que sucedía y Gareca salió corriendo. En la huida se le cayó la cartera que le había robado a Mirna. La joven llamó a la familia Di Marzo y contó lo que había sucedido. 

Gracias a su testimonio y a las cámaras de seguridad de las inmediaciones del boliche, las autoridades lograron identificar al agresor y se dictó su prisión preventiva.  El fiscal penal 3 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Rodrigo González Miralpeix, imputó a Gareca por tentativa de homicidio agravado por mediar violencia de género. Gareca continúa en prisión y se estima que en breve cambiar la carátula de la causa.

“Fueron muchos días de dolor, ella ahora descansa en paz, pero nosotros tenemos que hacer que el responsable pague por lo que hizo”, aseguró Janet.

Diarios Argentinos