Trabajadores, los perdedores del primer año de Cambiemos

Según el CEPA los ganadores del modelo económico durante el 2016 fueron el sector agrícola y el financiero. La industria y la construcción, los grandes perdedores del año que pasó.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indica que uno de los principales “perdedores” del primer año de Cambiemos fue el sector de los trabajadores. Según el texto titulado “El nuevo fracaso de la teoría del derrame” para fines de 2015 la participación de los asalariados en el ingreso nacional era de 51,2% sin embargo a fines de septiembre de 2016 dicha participación retrocedió hasta el 48,3%.



En el análisis por sectores económicos el más favorecido en 2016 fue el vinculado con la actividad agropecuaria. Dicha rama pudo aumentar 1,9% su participación en el total del valor agregado de la economía nacional, pasando del 5,7% en 2015 al 7,6 en 2016 gracias a medidas económicas tales como la devaluación del peso, la quita de retenciones a la exportación y la baja de retenciones a la soja.

Situación similar sucedió con la intermediación financiera que pudo aumentar en 2016 su participación en un 0,42% respecto de la producción total. Durante el año se dio un proceso de valorización financiera impulsado por la devaluación, la quita del cepo cambiario y las altas tasas de interés de las LEBAC que volcó una masa monetaria al mercado financiero en lugar de generar inversión productiva.

Sin embargo el informe asegura que el aumento en la participación del valor agregado en las ramas “ganadoras” es en parte explicado por el los altos niveles de inflación en precios ya que la producción física disminuyó en términos reales -6,26%. Por lo tanto la mejora en dichos sectores no redundaron en mayor empleo ni en mejoras salariales en el conjunto de la economía argentina.

Asi como la economía mostró sus “ganadores” en 2016 hubo sectores que perdieron participación. La industria manufacturera fue la actividad más afectada por la recesión económica y la caída de consumo: cayó un -0,93% y fue seguida muy de cerca por el sector de la construcción que retrocedió -0,92%.

Para los sectores “perdedores” los aumentos de precios no lograron compensar la caída en las cantidades físicas de la producción.

Respecto del empleo en la comparación interanual de los tres primeros trimestres del 2015 y del 2016 los números arrojan una pérdida neta de 39.300 puestos de trabajo en las ramas de la actividad económica. Es curioso que el sector agrícola, gran ganador del primer año de Cambiemos, a pesar de la visible mejora despidió casi 10 mil trabajadores y compensó la merma en la producción con los aumentos de precios.

Sin dudas el empleo industrial fue el más afectado por la apertura de importaciones, la recesión económica, el tarifazo de servicios públicos y las altas tasas de interés. En 2016 se perdieron 21.766 puestos de trabajo en el sector.

La conclusión que arroja el informe es que a pesar del aumento general en la producción de valor agregado esto no se tradujo en creación de empleo, sino que por el contrario se destruyeron puestos de trabajo.



AL igual que en el análisis de la producción los sectores más afectados fueron la industria y la construcción debido a su doble condición de haber bajado en términos reales su producción y por ser ramas que hacen uso intensivo de mano de obra.

Por último en relación a la participación salarial el promedio de las actividades económicas mostraron un retroceso del -7,3% en el ingreso debido al aumento de la inflación por sobre las pautas de negociación salarial. Por ejemplo el sector agrícola mostró suba de precios del 87% pero sólo un 33,2% de aumento en las remuneraciones.

Diarios Argentinos