Todas las complicaciones del viaje de Evo Morales a México

Antes de arribar a suelo mexicano, las autoridades de ese país y el expresidente boliviano tuvieron que vivir una verdadera odisea. Permisos denegados y un momento de máxima tensión en el Aeropuerto de Chimoré.

Dos días después de presentar su renuncia, tras estar refugiado en la ciudad de Cochabamba, Evo Morales arribó hoy a México, gracias al asilo político concedido por el jefe de Estado, Andrés Manuel López Obrador, quien puso a su disposición un avión del Estado para resguardar la vida del expresidente de Bolivia.

Morales arribó al DF en un avión de la Fuerza Aérea mexicana pasadas las 11, hora local (14 de Argentina), acompañado por su exvicepresidente, Álvaro García Linera; la exministra de Salud, Gabriela Montaño; y algunos de sus familiares: su hermana, Esther Morales Ayma, y su hija, Eva Liz Morales Alvarado.

Pero el viaje tomó más tiempo de lo previsto, luego de darse un sinfín de complicaciones, tal como explicó el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien compartió el paso a paso de la odisea que tuvieron que pasar las autoridades mexicanas para llevar al exmandatario boliviano sano y salvo al país. 



El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lo calificó como un "periplo" dado "por diferentes espacios y decisiones políticas". En primer lugar, porque debieron negociar con varios países de la región (Paraguay, Brasil, Perú y Ecuador) para poder utilizar sus espacios aéreos. Y, en segundo lugar, porque en el viaje de vuelta se debió tomar otra ruta debido a la negativa de Perú a realizar una parada técnica para cargar combustible.


El "periplo"

El viaje de ida del avión del Estado mexicano a Bolivia para buscar a Morales y sus acompañantes tuvo una parada en Lima, capital de Perú, mientras la cual el gobierno de López Obrador debió esperar la autorización para ingresar en el espacio aéreo boliviano.

"La ruta que se eligió fue a través de Lima, Perú. Se pidió autorización al gobierno de ese país, se nos otorgó. (Luego) la aeronave bajó a Lima como primer punto de contacto. Ahí tuvo que esperar porque para poder conseguir las autorizaciones correspondientes en Bolivia, ya se imaginarán ustedes el problema, en virtud de que están en medio de un proceso político muy complejo porque no está claro quién decide qué. Al final del día se otorgó el permiso por las autoridades competentes en Bolivia y se le dio la instrucción a la aeronave de que viajara, despegaron de Lima y cuando llegaron al espacio aéreo de Bolivia, les dijeron que no, que ese permiso ya no era el válido (...) entonces hubo que retornar a Lima", detalló Ebrard.



Luego explicó que, de vuelta en Lima, la aeronave debió esperar varias horas para poder conseguir la autorización, que finalmente fue otorgada por el comando de la Fuerza Aérea. "Ellos fueron los que otorgaron el permiso para que pudiéramos ir, lo cual dice también quién tiene el poder ahorita en Bolivia", sugirió el canciller de AMLO, como se lo conoce al presidente mexicano. 

El aeropuerto elegido para lograr sacar a Morales del país fue el Aeropuerto Internacional de Chimoré, en el departamento de Cochabamba, ubicado en el centro del país, en medio de la selva boliviana. El lugar funcionó como antigua base de la Administración para el Control de las Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés). 

Allí fue donde se produjo el momento de máxima tensión, según reveló Ebrard, ya que la ruta que tenían prevista para volver era la misma: regresar por Lima, después sale a aguas internacionales y de ahí hasta México. Pero, ya casi por salir, el gobierno de Perú, a través de su canciller, comunicó que por "valoraciones políticas" se suspendía ese permiso para bajar en Lima a recargar combustible y retornar a México.



"Ya había una situación difícil por dos razones: porque los seguidores o simpatizantes de él estaban en torno al aeropuerto y al interior del aeropuerto había elementos de las Fuerzas Armadas de Bolivia. Entonces fue un periodo de los de mayor tensión para nosotros. Finalmente hubo que conseguir una ruta, un Plan B, pero en lo que conseguíamos ese plan B se pudo haber dado una situación muy difícil en el propio aeropuerto, ya estando Evo Morales a bordo de la aeronave de la Fuerza Aérea de México. Fue el peor momento", relató. 

En medio de ese escenario, el canciller mexicano tuvo que hablar con el gobierno de Paraguay para poder realizar en Asunción la parada para la recarga de combustible. "Nos ayudó mucho el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, le agradezco profundamente su apoyo y su gentileza porque él habló con el presidente de Paraguay (Mario Abdo Benítez) también por su lado y el canciller me dijo ‘no tenemos inconveniente de que vengan ustedes a la Asunción y aquí recarguen ustedes combustible y permanezcan ustedes las horas que sean necesarias en lo que ustedes hacen su trámite de autorización de espacio aéreo porque entendemos la circunstancia en la que están, puede convertirse en una tragedia’", contó.

"Volvió a intervenir la embajadora y finamente logró que de nuevo la Fuerza Aérea de Bolivia nos permitiera salir, porque ya no nos iban a permitir salir. Ahora sí que por un milimétrico espacio se dio la salida", indicó, y finalmente volvieron a hablar con Perú, esta vez no para parar allí, sino solamente para cruzar por su espacio aéreo. 

Pero se sumó una nueva complicación: desde Bolivia no otorgaron permiso para sobrevolar el país "porque era muy tarde", entonces debieron llamar al embajador de Brasil en La Paz para poder lograr que el gobierno de Jair Bolsonaro permitiera que el avión mexicano, ya con Morales a bordo, utilizara su espacio aéreo para regresar. 

"La última vicisitud que nos refieren fue que se tuvo que rodear Ecuador porque, ya estando en vuelo, les dijeron que no les permitían sobrevolar el espacio aéreo y que lo iban a revisar, entonces hubo que rodear para entrar a aguas internacionales y poder continuar el vuelo", recordó. Finalmente, el expresidente boliviano y sus acompañantes llegaron sanos y salvos a suelo mexicano. 

Rouvier