Test de Bechdel: cómo saber si tu película favorita es machista

En 1985, Alison Bechdel publicó una historieta en la que un personaje femenino hablaba sobre los requisitos que tenía que cumplir una película para que ella la mirara. Tiempo después, se reconfiguró en un test para evaluar la brecha de género en películas, comics, obras de teatro, etcétera.

Alison Bechdel es una historietista estadounidense que entre 1983 y 2008 desarrolló el comic titulado Dykes to Watch Out For  (“Unas lesbianas de cuidado”), una de las representaciones de lesbianas más tempranas en la cultura popular.

En The Rule, una tira de 1985, uno de los personajes sostiene que ella solo acepta ver una película si cumple con algunos requisitos. Tiempo después, este comic fue resignificado como un sistema para evaluar la brecha de género en películas, comics, obras de teatro y otras producciones.

Los requisitos para tener en cuenta son, al menos, tres:

  • Que aparezcan como mínimo dos personajes femeninos.
  • Que estos personajes se hablen el uno al otro en algún momento.
  • Que la conversación no sea sobre un hombre (este punto no está limitado a relaciones románticas; es decir, si se habla de un padre, un hermano o un amigo, no se supera el test).

Pese a que no aparece en la tira original, se agrega a veces un cuarto punto, que es que ambos personajes deben tener un nombre.
Aunque marcadora de tendencia, Bechdel no fue la primera en hablar de este tema. En el ensayo Una habitación propia (1929), Virginia Woolf criticaba que en la literatura, en su mayor parte, la presencia de un personaje femenino solía deberse solamente al vínculo con un personaje masculino y que toda su relevancia caía en dicha relación.
A pesar de lo simple y lo poco exigente que pareciera ser el test, es sorprendente el porcentaje de películas que no pueden pasarlo. Prácticamente toda la industria del cine, a lo largo de su historia, ha pasado por alto el punto de vista femenino, y aún hoy continúa haciéndolo. Sí es notable que la proporción de películas que superan el test aumenta cuando se trata de producciones que contienen mujeres a cargo detrás de cámara, ya sea en rol de directoras o de guionistas, productoras, etcétera.

Pese a lo útil que ha resultado para el movimiento de mujeres este test, hay quienes dicen que está quedando un poco anticuado. Y es que, en la época que transitamos, tener algún que otro personaje femenino relativamente complejo no parece ser suficiente. El portal FiveThirtyEight, perteneciente a Disney, ha lanzado la pregunta a mujeres relacionadas con la industria del cine y la televisión, y han surgido varias propuestas. Algunas de las más interesantes son:

Test de Uphold: propone que nos fijemos en que al menos el 50% de los trabajadores detrás de cámara sean mujeres.

Test de Landau: propone principios más extremos para demostrar cierto respeto hacia las mujeres, como que el personaje principal femenino no pueda morir, embarazarse o solo sirva para causar problemas al hombre protagonista.

Test de Waithe: a diferencia de los anteriores, tiene en cuenta la interseccionalidad y pide que las mujeres negras se salgan del estereotipo. Un requisito es que en cada película haya al menos un personaje femenino que sea negro, que esté en posición de poder y que esté en una relación sentimental sana. 

Pese a que la cantidad de películas “antibrecha de género” son pocas, así se lo mire con el test que se quiera, no hay que desesperar. Existen aún varias producciones que cumplen con el test de Bechdel y donde uno puede ver fuertes personajes femeninos ejerciendo su libertad de acción, lejos de preocuparse por opiniones masculinas. Todas pueden encontrarse en la página oficial del test, www.bechdeltest.com.

De más está decir que la historieta original nombra a Alien como una buena referencia, pero más allá del film de Ridley Scott, hay películas “aprobadas” para todos los gustos. 

El lápiz verde