Tensiones entre Argentina y Chile: Necesidad de reforzar Medidas de Confianza Mutua

OPINION. Sebastián Piñera ordenó la actualización de la Carta Náutica N°8 publicada en el Diario Oficial. Este decreto volvió a reactivar las tensiones con la Argentina.


El día 27 de agosto el presidente de Chile, Sebastián Piñera ordenó la actualización de la Carta Náutica N°8 publicada en el Diario Oficial. Este decreto volvió a reactivar las tensiones con la Argentina.

¿Qué dice la norma? Dicho decreto actualiza la carta náutica N°8 la cual establece las áreas jurídicas marítimas nacionales en la cuales se incluye una parte de la plataforma marítima al sur del mar de Drake y el Cabo de Hornos.

Por su parte, la cancillería argentina en un comunicado oficial expresó su rechazo a esta pretensión ya que el gobierno de Chile contradice la letra y el espíritu del Tratado de Paz y Amistad firmado el 29 de noviembre de 1984.

Esta situación coyuntural repercutió en la Armada y como consecuencia se suspendieron todas las actividades programadas de la Fragata Libertad en Valparaíso, entre ellas, una ofrenda floral al monumento del General Don José de San Martín.

Ahora, si bien estas diferencias no implican una amenaza de guerra inminente, si dificultan la coordinación de actividades conjuntas como fue el caso de la Fragata Libertad.

La falta de cooperación diplomática lleva a situaciones de tensión. En ese sentido, el exvicecanciller Roberto Moritán afirmo que la situación que se produjo muestra la pobreza de la diplomacia bilateral del último año y medio.

Ahora bien, para romper con estas recurrentes tensiones fronterizas y relación de desconfianza, lo que se necesita es generar un nuevo patrón de relación cimentado en la asociación, es lo que las medidas de confianza mutua posibilitan como instrumento.

En el pasado cercano, Chile y Argentina han avanzado hacia la construcción de instrumentos de “Medidas de Confianza Mutua” (MCM en adelante), un grupo de acciones bilaterales y multilaterales destinadas a prevenir situaciones de crisis y de conflicto, además de crear un marco de entendimiento y previsibilidad.

Si bien las MCM no resuelven por si solas las diferencias de intereses, son un instrumento para el mantenimiento de la paz, ya que posibilitan la comunicación bilateral y hacen más transparentes y predecibles los cursos de acción de los actores involucrados. “La confianza crea confianza, la confianza potencia la cooperación”

Entre Argentina y chile existe una larga tradición de entendimiento y cooperación mutua que se profundizo luego de la firma del Tratado de Paz y Amistad en 1984, esto significó que ambos países dejaron atrás los temas vinculados al eje soberano territorial como la preocupación principal y empezaron a entablar una serie de encuentros bilaterales para buscar fortalecer las medidas de confianza mutua.

Entre una de las medias, se encuentras los libros Blanco de Defensa, que cumplen una función de transparencia, en ellos se encuentran los lineamientos de la política de defensa, como las cantidades del instrumento militar.

En consecuencia, el desarrollo de la relación bilateral entre ambos países ha tenido efectos positivos y al desplazarse la lógica de la relación hacia la asociación y la integración también se ha trasladado el eje de la relación estratégica hacia la cooperación para identificar intereses compartidos y llevar adelante tareas comunes.

De esta manera, en lo que respecta a las tareas comunes, se destaca las medidas adoptadas tendientes a la construcción de la confianza, por ejemplo, la constitución de las fuerzas de paz combinada “Cruz del Sur” en el cual Argentina y Chile han constituido la fuerza de despliegue rápido y la cooperación en materia de operaciones de paz, como lo es en la misión de las naciones unidas en Haití (MINUSTAH).  

Otro ejemplo de tareas comunes se puede destacar la continuidad de la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC) entre la Armada Argentina y la Armada de Chile cada temporada de verano austral. 

 A nivel multilateral, la MCM fue sin duda UNASUR, y el Consejo Suramericano de Defensa (CSD) el cual incorporó en aquel entonces, a la defensa como una dimensión activa de la cooperación.  El CSD tenía entre sus objetivos avanzar en la construcción de una visión compartida respectos de las tareas de defensa y promover el dialogo y la cooperación.

En conclusión, parte de la solución de las tensiones, estaría en reforzar estrategias ya existentes que generen confianza y transparencia, en particular el desarrollo de actividades de cooperación militar, como son el control de los estrechos, rescate, como hemos visto, estas acciones han posibilitado un nivel de conocimiento mutuo y generado un ámbito propicio para el desarrollo de confianza entre Argentina y Chile.



Sobre la autora

Carla Cantero es estudiante avanzada de la licenciatura en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Lanús.  



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