“Swamp Thing” y Alan Moore: Remodelando ideas desde profundas aguas pantanosas

“The House of Secret” #92, es el punto de partida para esta columna. Por supuesto que recomiendo que consigan esta antología de relatos de terror y misterio porque es la fecha en la cual conocimos a Swamp Thing (La Cosa del Pantano) personaje creado por Len Wein y Bernie Wrightson


“The House of Secret” #92, lanzada en julio de 1971, es el punto de partida para esta columna. Por supuesto que recomiendo que consigan esta antología de relatos de terror y misterio, sobre todo, porque es la fecha en la cual conocimos a Swamp Thing (La Cosa del Pantano) personaje creado por Len Wein y Bernie Wrightson.


“The House of Secrets” #92

En esta historia, Alec Holland es un científico botánico que desarrolla una fórmula trascendental, la cual permite a las plantas crecer en zonas inhóspitas con el fin altruista de acabar con la hambruna del mundo, al poder cultivar alimentos donde fuera requerido. Este desarrollo es llevado a cabo en un laboratorio situado en una zona pantanosa, detalle importante para el desarrollo del argumento. Este descubrimiento llega a oídos del líder criminal Nathan Ellery, quien busca apoderarse de la fórmula. Al chocar con la negativa de Alec, ordena poner una bomba en el laboratorio. Con la bomba ya estallada, Holland, impregnado por la fórmula y al borde de la muerte debido a la explosión, se arrastra hasta el pantano donde fallece.

La historia se sumerge en las aguas de lo supernatural cuando Alec es escogido por “El Verde” (una de las fuerzas elementales del planeta) para ser su avatar. Al momento de su muerte, las plantas que nacieron cuando la fórmula hizo contacto con su cuerpo sin vida comenzaron a fusionarse con la vegetación del pantano, formando a Swamp Thing.

En un primer momento este nuevo ser tiene la conciencia y recuerdos de Alec, por lo que estaba convencido que seguía siendo él y que a causa de la explosión su cuerpo se había transformado en un ser vegetal. Más adelante veremos cómo en realidad es solo una parte de algo mucho más grande.
El personaje fue protagonista de su propia serie, siendo participe de grandes aventuras, aunque debido a  las bajas ventas eventualmente fue cancelado, quedando en un limbo editorial del que saldría recién en los años ochentas.

Uno de los momentos culmines en la historia del noveno arte fue cuando el mencionado Len Wein contactó telefónicamente a Alan Moore (“V de Vendetta”; “From Hell”, “Watchmen”)  para preguntarle si estaba interesado en ser guionista de la saga de “La Cosa del Pantano”, la cual hasta ese momento era escrita por Martin Pasko luego del reinicio que la sacara del limbo mencionado.

En un principio Moore creyó que era una broma de sus amigos de Northampton, ciudad de donde es oriundo el guionista, aunque ante la insistencia de Wein y tras varios días de pensarlo aceptó la propuesta, no sin antes poner condiciones y establecer unos cambios para con el personaje.


El bello retrato de Michael Zulli de Swamp Thing


El primero número de su etapa, “The Saga of the Swamp Thing” #20 fue llamado “Cabos Sueltos”, donde Moore aprovecha a cerrar las tramas y conceptos trabajados por Pasko en los diecinueve números anteriores, imponiendo así el punto de partida de acuerdo a su idea y a las condiciones que anteriormente había puesto sobre la mesa a la hora de aceptar trabajar con el personaje.

Ya en el siguiente número, “La Lección de Anatomía”, comienza a plantear una nueva tonalidad para la historia, tomando como punto de partida una autopsia que Jason Woodrue (alias El Hombre Florónico, villano del musgoso héroe) practica  a La Cosa del Pantano, y revelando el primer cambio en relación a los conceptos usados por sus predecesores.

Aquí Alan Moore profundiza en la idea de que, luego del atentado, Alec Holland murió en el bayou y su mente se fusionó con El Verde, convirtiendo al protagonista en un elemental proveniente de una larga estirpe de campeones del verde (nacidos en  los primeros instantes de la creación de la vida) y no en un ser unitario con poderes como éste creía en un principio.

De esta manera, el guionista de “The Killing Joke” abrió una puerta para generar cambios y dilemas psicológicos en el personaje que abordaría en toda su estancia por los pantanos de Louisiana.
La etapa de Alan Moore con el personaje es una de las mejores y más íntimas de la historia. Con guiones orgánicos claros y reflexivos, diseccionando la premisa ambiental y ecológica a niveles nunca antes vistos, el mago de Northhampton trabaja con conceptos aportados por las artes oscuras, demonios, leyendas urbanas, vampirismo, licantropía y chamanismo con exhaustiva  profundidad matizada con tintes poéticos, tal como el barbudo escritor sabe hacerlo.

Los personajes secundarios tales como Abby, interés amoroso del personaje y John Constantine (creación fundamental de Moore para la historia moderna del comic, nacido en estas páginas pantanosas y explotado más adelante en su serie propia “Hellblazer”), Arcane, máximo villano de Swamp Thing y muchos otros intérpretes, que iremos descubriendo a medida que nos adentramos en las musgosas aventuras del héroe, son desarrollados con profundidad  aportando a la trama y  psicología del personaje principal, logrando que no podamos pensar en la magnitud de la historia sin ellos, siendo usados como pequeñas piezas en el entramado, e importantes dentro del cuerpo de la obra.

En sus guiones, Alan Moore nos demuestra que en los comics no hay tema imposible. El amor se une con el horror, lo animal con lo vegetal, lo natural y sobrenatural, la intención de conocer “lo desconocido” en partes iguales profundizando la fragilidad humana.

El arte en esta etapa estuvo en manos de un verdadero Dream Team de la historieta como Stephen Bissette, John Totleben, Rick Veith y Alfredo Alcalá. El trabajo de los citados transmite y aporta la información que complementa el brillante guión, gracias a bellos dibujos que juegan tanto con la gestualidad del personaje como con la flora y fauna de los escenarios pantanosos y los aspectos tétricos, según la conveniencia del guión.


El bello arte como complemento del guion


Estos hermosos escritos, convincentes y adictivos,  son la piedra basal de la  magia  argumental y el bello arte que hacen que “The Saga of the Swamp Thing” sea recordada como una obra que expandió las posibilidades del medio, una etapa que marcó la diferencia por sobre el resto y que cambió la vida literaria de muchos lectores… y aún hoy lo sigue haciendo.


Sobre el autor: 24 años de edad. Oriundo de Buenos Aires. Lo encuentran reseñando cómics como @FestivoC y @festivo_comics en Twitter e Instagram, respectivamente. Un multimillonario que se viste de murciélago por las noches le cambió la vida...

Diarios Argentinos