Suecia: del modelo exitoso al fracaso sin escalas

El país nórdico registra hasta el momento 5.161 muertos y un total de 60.837 personas infectadas de coronavirus. Su estrategia "flexible" había sido puesta como ejemplo por un sector de la oposición en Argentina.

El jefe epidemiólogo de la Agencia de Salud Pública de Suecia, Anders Tegnell, calificó hoy de "terrible" y evitable la cantidad de muertos por coronavirus que hubo en el país, uno de los pocos del mundo que no decretó cuarentena para contener la propagación de la enfermedad. Meses atrás, el país fue nombrado como ejemplo a seguir por un sector de la oposición que se oponía a la cuarentena dispuesta por el Gobierno de Alberto Fernández.

"Las cifras de muertos en Suecia son terribles y deberían poder haberse evitado. Eso ha sido lo peor de la pandemia y la pregunta me sigue carcomiendo: ¿qué más podíamos haber hecho?", dijo Tegnell en una entrevista con la radio pública sueca.

Suecia, con una estrategia más suave que sus vecinos, ha registrado 5.161 muertos de un total de 60.837 personas infectadas. La tasa de muertos es de 50,30 por 100.000 habitantes, cinco veces más que Dinamarca, nueve que Finlandia y 10 que Noruega, aunque por debajo de países como España, Italia y el Reino Unido.

Más del 90% de los muertos son mayores de 70 años y la mitad de ellos estaban en asilos, mientras que un cuarto fue atendido en su casa. "Creímos que nuestra sociedad segregada por edad evitaría una situación como la de Italia, donde varias generaciones viven a menudo juntas. Pero se demostró que estábamos muy equivocados. La cifra de muertos subió de forma dramática", lamentó Tegnell.

En ese sentido, apuntó a las deficiencias en la atención geriátrica, algo que ya había criticado el gobierno socialdemócrata, en referencia a las políticas implementadas por el anterior Ejecutivo de derecha.

Al igual que el resto de países nórdicos, Suecia no apostó por el confinamiento, aunque se diferencia del resto por inclinarse por muchas recomendaciones y algunas prohibiciones, manteniendo abiertos por ejemplo bares, restaurantes y escuelas, aunque con restricciones.

El objetivo era reducir los efectos del virus y proteger a los grupos de riesgo, siguiendo un "modelo clásico" contra una pandemia, explica Tegnell, sorprendido por el giro adoptado por muchos países.

"Fue como si el mundo se volviese loco y que todo lo que habíamos discutido pareciese olvidado. Países tras países cerraron sus fronteras y sus sociedades completamente", afirmó en la entrevista, que fue recogida por la agencia de noticias EFE.

El cruce de Alberto Fernández con la embajada de Suecia

A principios de mayo Suecia fue uno de los países que pusieron como ejemplo dirigentes opositores por su flexibilización de las medidas para luchar contra el coronavirus. Esto provocó la reacción del presidente Alberto Fernández, quien durante uno de sus anuncios afirmó que si Argentina hubiese seguido esa estrategia tendría 13 mil muertos. 

Esta frase inició un cruce entre ambos países, tres días después la embajada Sueca le respondió a través de un comunicado al mandatario argentino: “Es difícil hacer comparaciones directas entre las medidas de contención que han adoptado diferentes países”, afirmaba el escrito.

Además, sostenía que "la salud es la prioridad" del Gobierno y deslizaba una frase que al día de hoy no deja a las autoridades suecas bien paradas: "Pasará el tiempo antes de que sepamos qué modelos funcionan mejor".


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