"Solo un analfabeto de la cultura popular puede pensar que solo fuiste futbolista"

Así lo lloran en Nápoles.


Nápoles es una lágrima, y en una tristeza que no tiene fin, despide a Maradona como se merece. Las calles de la ciudad visten duelo y sus habitantes homenajean a cada paso al Diez. El estadio San Paolo será rebautizado con su nombre y para esta noche, además, se planea hacer el aplauso más grande la historia. 

Es entendible. Maradona, en una de por sí brillante carrera, alcanzó su máximo esplendor en Nápoli, club que hasta su llegada luchaba por no descender. En el equipo napolitano, donde estuvo siete temporadas, ganó dos Scudettos (1987 y 1990), una copa de Italia y una Copa de la UEFA. 

"Desde cada ventana de Nápoles haremos sentir el más grande aplauso jamás escuchado en la historia de la ciudad", propuso el ex mediocampista del club napolitano Marek Hamsik en su cuenta de Instagram. 

El alcalde de Nápoles, Luigi de Magistris, despidió a Diego a través de twitter: "Fue "el más inmenso jugador de todos los tiempos. Diego ha hecho soñar a nuestro pueblo, ha rescatado a Nápoles con su genialidad. En 2017 se volvió nuestro ciudadano honorario. Diego, napolitano y argentino, che nos ha dado alegría y felicidad". 




El club Nápoles también publicó un mensaje: "Para siempre. Adiós, Diego". Lorenzo Insigne, jugador actual y capitán del equipo napolitano, manifestó: "Diste todo por tu gente desde el primer día que llegaste a nuestra amada Nápoles. Defendiste esta tierra la amaste. Nos regalaste sonrisas, la alegría. Los trofeos, el amor".

“Maradona era más que un jugador. Representó el espíritu del Napoli por años”, expresó el expresidente del club Corrado Ferlaino, quien era propietario del Napoli cuando Maradona jugó allí.

El ministro de deportes de Italia Vincenzo Spadafora, quien es de Nápoles, dijo: “Fue más que un gran jugador. Fue un genio del fútbol, una estrella total. Representó sueños y esperanzas irrepetibles para la gente de mi ciudad. Nápoles lo llora hoy”.



El homenaje en diarios y blogs

“Nápoli está huérfano. Nápoli llora. Ha muerto el más grande jugador del mundo, el protagonista del gol más belo de la historia del fútbol, la Capilla Sixtina del balón.  Ya no existe el pilluelo, el hijo, el hermano, el rey de Nápoles. El diez, el Dios”, escribió Il Mattino, periódico local de la ciudad napolitana.

En su blog, Gennaro Carotenuto explica por qué Maradona, con toda su genialidad con la pelota, es algo más, mucho más, que un brillante futbolista: "Solo chi è un analfabeta della cultura popolare di tutto questo pianeta può pensare che tu sia stato solo un calciatore". 

Traducimos y ampliamos las bellas palabras, que en español siguen revelando una gran verdad:  “Solo quien es analfabeto de la cultura popular de todo este planeta puede pensar que solo fuiste futbolista. Fuiste la conciencia popular de la humanidad herida de todos los sur del mundo, que tartamudea, cojea, desea, cae, pero no baja la cabeza. Fuiste el único en la historia que ganó una guerra con dos goles, México, con la mano de D10S y el gol del siglo, ambos necesarios para volver a la garganta a toda la boria y todo el desprecio del imperio británico, el norte contra el sur. Eras sur, solo sur, Diego, mi hermano”.

En Lavialibera, leemos un texto de Peppe Ruggiero: "Un año que difícilmente podré olvidar, el mil novecientos ochenta y seis. En Ucrania explota el reactor de Chernobyl, en Italia Sindona bebe un café envenenado y Berlusconi se convierte en presidente de Milán. Pero 1986 es también el año de mis exámenes de la escuela secundaria científica, el año de inicio de la carrera que conducirá al primer campeonato en la historia de Napoli. Es el año de la Copa del Mundo en México. De los campeonatos mundiales de Diego Armando Maradona y su Argentina. Pero es sobre todo el partido del Mundial entre Argentina e Inglaterra. Un partido que entró por derecho en la historia del fútbol. En ese partido, Maradona dio acceso a la selección a las semifinales con dos goles a favor de Inglaterra: uno, con una mano, que El Pibe de oro atribuyó a la "mano de Dios" y el otro que sin duda debe ser incluido entre los goles más bonitos jamás anotados en la historia de la competición".

Diarios Argentinos