Saludo Uno

El Grupo de Prevención Motorizado (GPM) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires dijo que se encontraba cumpliendo servicio ordinario, en la zona céntrica de Villa Gesell. Aseguran que fueron llamados para ingresar al local donde estaba la ex ministra Bullrich presentando su libro. ¿Hicieron lo correcto al realizar el saludo militar?

Te muestro quién soy

Hay múltiples versiones del origen del saludo con la venia. Ya en los ejércitos del Imperio Romano había un saludo: los soldados saludaban a su superior jerárquico levantando el brazo a la altura del hombro con la mano abierta y la palma vuelta hacia la persona saludada, sin que la mano deba tocar el casco o la cabeza durante ese saludo.

En los tiempos medievales, cuando dos caballeros se cruzaban en caminos poco frecuentados, la tradición pedía que uno y otro demostrasen que iban en son de paz: levantaban la visera de su casco para darse a conocer. Con la mano izquierda sujetando la rienda del caballo, también la mano derecha estaba ocupada y visible, lejos de la espada.

Por ello, este gesto claro de intención no violenta, se convirtió de manera natural en el signo de un saludo amistoso.


Nada que esconder

Las versiones coinciden que es un saludo de origen medieval. Lo explica muy bien Robert Redford en la película La última fortaleza (2001) como el general protagonista, detenido en una prisión militar, cuando cuenta que el origen de la venia proviene de las competencias programadas entre señores feudales. Ambos contendientes levantaban las viseras de sus yelmos para reconocerse y mostrar respeto por el oponente.

En la película, los reclusos de una prisión militar son castigados por saludar con la venia al general Irwin (Redford), que ha sido juzgado por un Consejo de Guerra y despojado de su rango, pero aún sigue siendo respetado por los soldados.

Actualmente la venia se usa como saludo militar en distintos países, como señal de respeto tanto a los superiores como a los símbolos patrios, y tiene diferentes formas. En Argentina así como en América, llevando la mano a la sien con la palma hacia abajo.

En Francia e Inglaterra y en otros países que han estado bajo sus dominios como India, Pakistán o Australia, el saludo se realiza de igual manera, pero mostrando la palma.

El mensaje significa “no tengo nada que esconder”.

 

Guerra sin cuartel

Conocedora de la plaza turística y de las demandas de ciertos grupos sociales, la ex ministra de Seguridad recorre las playas top de la costa argentina presentando su libro: estuvo en Pinamar, Cariló, Villa Gesell.

En sus propias palabras “He debido librar una guerra contra el crimen organizado y sus cómplices en la política y en ciertas organizaciones de la sociedad civil, sin cuartel porque no tuve un solo día de tregua y también porque los ataques provenían de los más diversos ángulos, sin una trinchera visible”. 

Releyendo la frase, resulta difícil entender que se refiere a su propio gobierno.

Crimen organizado, cuartel, guerra, ataques, trinchera.

Todo en una misma frase. Todo en un mismo gobierno, del que ella formó parte: el de Mauricio Macri.

 

Lo cortés no quita lo valiente

Este refrán de la sabiduría popular enseña que la buena educación no se contrapone con el carácter valiente y decidido.

El valor y la conveniencia de preservar las formas y el trato cordial, es independiente de la fortaleza que se considera a una persona.

¿Los policías saludaron por una cuestión de respeto o de obediencia?

¿Fue correcto que saludaran?

Tal cual lo manifestara Sergio Berni, actual Ministro de Seguridad bonaerense, aclara que no piensa sancionarlos ya que "saludaron como corresponde, con respeto y con una formación profesional, como se les ha enseñado".

Lo que Berni sí planteó es investigar la razón por la cual los seis policías ingresaron al acto partidario de Patricia Bullrich, ya que si entraron a la confitería para presenciar una actividad partidaria, incurrieron en una falta disciplinaria.


Lejos del simbolismo

Muchas veces el saludo formal no marca una dependencia. En el ámbito militar es un testimonio orgulloso de la importancia, una prueba de confianza y cohesión. Encierra hermandad, compañerismo, disciplina y unidad.

Pero hay muchas formas de saludar entre militares y civiles. Sobre todo en tiempos de pandemia donde el contacto físico debe disminuir.

El saludo con la cabeza, con el puño, con la mano en el pecho, pero por sobre todo: una mirada franca y sostenida, son símbolos de respeto y entre pares significa poder contar uno con el otro.

Para no equivocarse sobre cómo saludar y a quién, se deben tener presentes los valores de la democracia: diálogo, respeto, diversidad, honestidad, solidaridad, tolerancia, participación, justicia social.

Estos valores son la clave, y si bien aparecen en el discurso de tantos que dicen defender la república, están ausentes en muchas de sus acciones.

Profundizar la grieta no tiene espíritu democrático.

Tampoco propiciar los discursos de odio.

Puede ser útil para para impactar en los medios y tal vez para vender más libros.

Pero no suma para el bien común, el valor más importante de una sociedad.

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