Randazzo hizo un mea culpa por las elecciones de 2017

"El equivocado era yo", afirmó el excandidato a senador. Reconoció que su decisión de competir contra Cristina no fue la mejor. Pero se ilusionó con su retorno a la política de la mano de Alberto Fernández.

Tras su acercamiento al Frente de Todos gracias a Alberto Fernández, el exministro de Transporte y excandidato a senador Florencio Randazzo rompió el silencio luego de dos años y realizó una autocrítica por su decisión de competir contra Cristina Kirchner en las elecciones legislativas de 2017.

"Siempre fui muy fuerte en mis convicciones y mis ideas, siempre milité en el mismo espacio y decidí, después del 2017, cuando no fui acompañado como yo esperaba, dar un paso al costado, entendiendo que el equivocado era yo", reconoció el exfuncionario en una entrevista con La Razón de Chivilcoy, su ciudad natal.

"Ahora fui convocado para acompañar esta etapa y acepté y lo hago convencido que estoy aportando un granito de arena para que la Argentina cambie definitivamente", afirmó luego, en relación a su reciente incorporación al Frente de Todos, en medio de grandes elogios por parte de Alberto F.

Y, en ese sentido, agregó: "Para mi felicidad, me encuentro con el enorme cariño de los vecinos de Junín, de Chacabuco y ni hablemos de Chivilcoy, que me cargan de energía y me reconfortan, porque, más allá de lo electoral, el esfuerzo hecho durante muchos años ha valido la pena. Recibo un gran reconocimiento de la gente y lo he comprobado desde Ushuaia hasta Jujuy por todas las cosas que hemos hecho".

"No hay ningún argentino que no haya recibido un documento, que no haya recibido un pasaporte, que no haya visto mejorar los trenes, que no utilice la tarjeta SUBE", remarcó, al enumerar sus acciones como ministro del Interior y Transporte, cargo que ocupó entre junio de 2012 hasta el 10 de diciembre, final del mandato de Cristina. 

Randazzo se alejó del kirchnerismo a partir del triunfo de Mauricio Macri en 2015. El oriundo de Chivilcoy había preparado su candidatura a presidente durante el último año de la gestión de CFK y parecía ser el candidato preferido de ella y todo el kirchnerismo más duro. Pero la entonces mandataria terminó por elegir a Daniel Scioli, que se consideraba tenía mejores números.
Eso pareció una herida difícil de cicatrizar para el entonces ministro, que incluso rechazó la oferta de ser candidato a gobernador de Buenos Aires. Dos años más tarde, se negó a unirse a Cristina en las elecciones legislativas de 2017 e insistió hasta último momento por una interna contra su exjefa política, que nunca le fue dada (compitió por el PJ y la expresidenta terminó por crear el sello Unidad Ciudadana).

Con magros resultados, el exfuncionario de Transporte se refugió en sus negocios personales, muy alejado de la política y los micrófonos. De hecho, la última vez que había dado una entrevista fue poco después de esos comicios, en los que ni siquiera le alcanzó para conseguir una banca en el Senado. Pero el 2019 lo encuentra de nuevo en las filas de un peronismo unido, encabezado por quien fuera su jefe de campaña en 2017, nada más ni nada menos que Alberto Fernández.

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