¿Quién mató la Sra. X?

¿Es cierto que algunas personas están naturalmente inclinadas hacia la ciencia y otras hacia las humanidades? ¿La ciencia es mala o buena? ¿Condenará a la humanidad o la salvará? ¿Es el progreso científico la causa de controversias relacionadas con el medio ambiente y la salud? ¿Son los científicos tan diferentes de los artistas? ¿Por qué dudamos de la ciencia? ¿Y qué es la ciencia?

¿Quién mató la Sra. X? es solo una pregunta que esconde todos estos otros interrogativos sobre nuestra sociedad. En los 9 episodios que se publicaran desde el lunes 14 de septiembre hasta el viernes 2 de octubre, los lunes, miércoles y viernes, el lector encuentra una serie de diálogos entre dos jóvenes científicos, Elio y Andrea, y una niña, Zoe, que discuten precisamente estos temas.

Cada uno de nosotros, en los últimos tiempos, hemos escuchado o hablado al menos una vez de estos temas. Los temas que analizan Andrea y Elio, y las preguntas inocentes de la pequeña Zoe, por lo general, podrían caer en el campo académico llamado Ciencia, Tecnología y Sociedad. Este es un campo multidisciplinario e interdisciplinario que involucra Sociología, Historia, Filosofía, y Ciencias Exactas entre otras disciplinas.

¿Quién mató la Sra. X? no es un ensayo y no es una novela ni un guion, son todos a la vez. Aunque la investigación para construir su contenido sea de calidad académica, los episodios presentan diálogos que ofrecen al lector reflexiones sobre cómo se relaciona la ciencia a la religión, a la política o a la ética usando una estructura de discurso simple con un lenguaje accesible. El lector que quiere saber más puede encontrar, en las notas al pie, una discusión más académica que elabora algunos puntos clave y proporciona, junto con la bibliografía, indicaciones para lecturas adicionales.


Prólogo

Era un domingo cualquiera de fines del invierno, uno de esos con bastante sol como para salir a pasear pero con un viento bastante frío como para que el ingenuo paseador se arrepienta y se ponga, a la media hora, a buscar un bar donde calentarse un poco y merendar un café con leche.

Andrea, después de un buen almuerzo compartido con la familia, lleno de charlas sobre el tiempo, el país y la calidad de los ravioles recién comprados a la esquina, cayó en la trampa de los domingos cualquiera de fines del invierno y decidió salir a pasear por el barrio.

“Salgo”, anunció, “necesito caminar un poco”.                        

Su sobrina, Zoe, una niña de 5 años y 50 cm de pelo largo lacio y negro, vio en esta decisión la oportunidad de alejarse un poco de los tíos aburridos que ya se dormían la siesta y, con su voz aguda, exclamó: “¡Yo también quiero!”.                                                       

Fue así que Andrea y Zoe se pusieron el abrigo y con una sonrisa saludaron, una a su hermana y la otra a su mamá que, dado el contexto, eran la misma persona.

“¿Dónde quieres ir?”, preguntó Andrea. La puerta de casa ya se había cerrado detrás de sus espaldas y la sobrina, mirándola sorprendida por el hecho de que la tía había decidido salir sin saber a dónde ir, confesó que tenía la misma duda, “no sé”.

“Vamos a ver si Elio está en casa”.

“¡Siiii!”, sonrió Zoe frente a la propuesta de la tía.

Hay que aclarar que Andrea pudo proponer una solución al dilema por sugerencia del viento que, con su temperatura, ya la empujaba a buscar, si no un bar y café con leche (los ravioles todavía llenaban la panza de ambas), por los menos un lugar cálido. Elio era un amigo de la Facultad de Andrea. Entre un raviol y otro, a lo largo de muchos domingos, Andrea nunca había logrado hacer entender a su familia en qué consistía su trabajo. 


Todo se resumía en una única palabra: "científica". 


Esta era la categoría en la cual se identificaba profesionalmente. Elio también era científico y, entre todos los amigos de Andrea, era el que Zoe prefería. Elio le explicaba cosas curiosas que le permitían, cuando las repetía, llamar la atención de sus compañeros de jardín y ser la gran protagonista de los momentos de recreo. Por qué el cielo es azul, por qué las cosas se caen para abajo y qué es una bacteria, eran los últimos discursos públicos que Zoe había dado frente a sus amigos de jardín. Por su parte, Elio prefería explicar las cosas que sabía más a los chicos que a los adultos, porque los chicos, pensaba, pueden creer en lo que no se ve sin necesidad de utilizar palabras complicadas para dar al invisible la posibilidad de existir. Además los adultos son atraídos por los grandes nombres de científicos conocidos y los originales y exóticos nombres de sus teorías, más que por sus contenidos.


Resumen de capítulos 

Primera semana: ¡Quiero ser las dos cosas! Después de llegar al lugar de Elio, Zoe le dice a Elio que, inspirada por su tío y su tía, ella quiere ser científica e historiadora. Andrea y Elio discuten los estereotipos que caracterizan el mundo de las Ciencias Naturales y el mundo de las Humanidades, analizando por qué las dos comunidades parecen estar separadas. Muchos de los argumentos presentados aquí están inspirados en los trabajos pioneros de Snow y Simondon y proponen ideas sobre la estructura epistemológicamente diferente de las dos áreas del conocimiento.


Segunda semana: Una secuencia de pasos. Elio regresa de una conferencia en el extranjero y se pone al día con Andrea. La conversación entre los dos evoluciona rápidamente en una visión general de la historia de la ciencia y la evolución de la percepción que la sociedad tuvo de la ciencia a través de los siglos, en los tiempos modernos y contemporáneos, tratando de resaltar las razones históricas y culturales de eso. Las principales fuentes de los temas analizados en este capítulo son el trabajo de Mitcham y De Solla Price.


Tercera semana: Híbridos. Han pasado meses y el verano casi ha llegado. Elio y Andrea se encuentran de nuevo y esta vez, la discusión se centra en las pseudociencias y las controversias científicas. El diálogo aporta al lector una visión sobre el papel y la dinámica de los movimientos anticientíficos en la sociedad, y trata de proporcionar una interpretación de ellos a partir de la Filosofía y de la Sociología.


Sobre la autora

Francesca Battista obtuvo su doctorado en Física Cuántica en la Universidad de Lund, Suecia, en 2013. Trabajó como investigadora en Alemania y en Argentina donde también se desempeñó como docente de Física de la Universidad de Buenos Aires y en colegios internacionales.

En 2018 completó la Especialización en Comunicación Pública de Ciencia y Tecnología en la Universidad de Buenos Aires. En 2019, con Ediciones en Danza, publicó el libro de poemas La mujer in-visible

Recientemente se mudó a los Estados Unidos para continuar sus estudios en Ciencia Tecnología y Sociedad en la Universidad Virgina Tech. En su tiempo libre le gusta nadar, bailar, viajar y escribir su blog.


Bibliografía de referencia para todos los episodios

Snow, C. P. (2000). “Las dos culturas I. La conferencia REDE”, en Las dos culturas. Buenos Aires, Nueva Visión.

Simondon, G. (2013). “Introducción” y “Los dos modos fundamentales de la relación del hombre con el hecho técnico”, en El modo de existencia de los objetos técnicos. Buenos Aires, Prometeo.

Galilei, G. (1953). “Il saggiatore”, en Opere di Galileo Galilei, Ricciardi editore.

Kant, I. (2000). “Prefazione”, en Critica della ragion pura , Roma-Bari, Laterza. 

Williams, R. (2010), Marxismo y Literatura, Buenos Aires, Las Cuarenta.

Simondon, G. (2017). Sobre la técnica, Buenos Aires, Editoríal Cactus.

Horkheimer, M. y Adorno, T. W. (1987), Dialéctica del Iluminismo: Buenos Aires, Sudamericana.

Ross, S. (1964). “Scientist: The story of a word”, Annals of Science, Vol. 18, No 2.

Fowler, H. W. et al. (1924). Nature, Nro 2875, Vol. 114, p. 824

Snyder, L. J. (2011). “Prologue: Inventing the Scientist”, en The Philosophical Breakfast Club, Broadway Books , New York.

Weber, M. (2002). The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism, Penguins Books, New York.

Latour, B. (2012). Cogitamus. Seis cartas sobre las humanidades científicas. Buenos Aires, Paidós.

Mitcham, C. (1990). Tres modos de ser-con la tecnología en Suplemento 14 de la revista Anthropos.

Holmes, R (2008). The Age of Wonder -How the Romantic Generation discovered the Beauty and Terror of Science, HarperCollins.

 Hacket, E. et al. (2008), The Handbook of Science and technology Studies. Cambridge, The MIT Press,.

De Solla Price, Derek (1965). Big Science , Little Science. New York/London, Columbia University Press.

Albornoz, M. (2007). Los problemas de la ciencia y el poder, Revista iberoamericana de ciencia tecnología y sociedad, v.3 n.8.

Bush, V, (1945a). As we may think, Revista Atlantic Monthly.

Bush, V. (1945b). Science The Endless Frontier , A Report to the President, United States Government Printing Office, Washington.

Funtowicz S. , Hidalgo C. (2008). Ciencia y política con la gente en tiempos de incertidumbre, conflicto de intereses e indeterminación, en Apropiación social de la ciencia, págs. 193-214.

Beck, U. (1998) [1986]. La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad, Barcelona, Paidós.

Beck, U. (2008). La sociedad del riesgo mundial, Barcelona, Paidós.

Jasanoff, S. (2014). A mirror for Science, Public Understanding of Science, Vol. 23(1), 21-26.

BodmerW., Wilkins J. (1992). Research to improve public understanding programmes, Public Understanding of Science 1(1): 7-9.

Merton, R. (1938), [1984]. Ciencia, tecnología y sociedad en la Inglaterra del siglo XVII, Madrid, Alianza.

Shapin, S. (1988). Understanding the Merton thesis, Isis, 79:594-605

Merton, R. K.(1942). Science and Technology in a Democratic Order, en Journal of Legal and Political Sociology, Vol. 1, 115126.

Latour, B. (1983). “Give Me a Laboratory and I will Raise the World”, en Karin Knorr-Cetina and Michael Mulkay, eds., Science Observed: Perspectives on the Social Study of Science, London and Beverly Hills; Sage, pp. 141-170.

Latour, B. (1993).We have never been modernHarvard University Press.

Polanyi, M. (1962). La República de la Ciencia: su teoría política y económica, Minerva, vol. 1, pp 54-74.

Shapin, S. (2010). Never Pure: Historical Studies of Science as if It Was Produced by People with Bodies, Situated in Time, Space, Culture, and Society,and Struggling for Credibility and Authority, Baltimore: Johns Hopkins University Press.

Mirowski P. y Sent E.-M. (2008): “The commercialization of science and the response of STS”, en Edward Hacket et al. (eds.), The Handbook of Science and technology Studies, Cambridge, The MIT Press.

Vara A. M. (2007): “Periodismo científico en la Argentina. ¿Preparado paraenf rentar los conflictos de interés?”, Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad, Vol. 3 No 9, agosto, pp. 189-209.

Hansson, S. O., "Science and Pseudo-Science", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2017 Edition), Edward N. Zalta (ed.)

Feynman, R. P. (1988).¿Qué te importa lo que otras personas piensen? Aventuras adicionales de un carácter curioso, por Contado a Ralph Leighton. New York: Norton & Company, 1988. Epílogo.- pp. 239 - 248.

Diarios Argentinos