¿Quién mató a la Sra. X?

Episodio 7. Híbridos – Parte I.

Episodio 7. Híbridos – Parte I.

Episodio 6


Ya habían pasado algunos meses y el invierno se había transformado en una primavera que estaba dejando lugar al verano.

“Ayer di una charla sobre la vida y las obras de Galileo Galilei. Es increíble cómo la gente escucha con mucho interés sobre los sucesos que llevaron a Galileo a enfrentarse con la Iglesia del tiempo, o, mejor dicho, a la Iglesia a enfrentarse con Galileo, y cómo se dispersa la atención si se les cuenta de sus logros en el campo de la mecánica, por ejemplo, la explicación de la caída de los cuerpos. Entiendo que mucho tiene que ver con el placer intelectual que se prueba al escuchar algo que ya se sabe. Además, cuando hablo sobre eso aparece en las caras una sonrisa que expresa esa sensación de superioridad por saber algo que ahora nos parece obvio y que no era aceptado antes, como una actitud paternalista respecto de aquellos humanos del pasado, que no tienen nada diferente respecto de nosotros, sino simplemente que vivían en una cultura donde la teoría heliocéntrica no era aceptada. Esa sonrisa desaparece cuando les muestro que pensar que la gravedad hace caer a un cuerpo pesado más rápidamente que uno liviano es pensar aristotelicamente y que respecto de este tema no son más eruditos que los contemporáneos de Galileo. Todos se acuerdan de su abjuración y no de que los cuerpos caen todos con la misma aceleración aunque teniendo peso diferente.1 Si la discusión entre Galileo y la Iglesia hubiese sido sobre la caída de los más pesados, muy probablemente ellos mismos hubieran pedido su abjuración.”

“Bueno,” lo interrumpió Andrea, “el tema es que en la vida de todos los días se ven los efectos de rozamiento y, por lo tanto, vemos a una pluma caer más suavemente que un martillo.”
 “También vemos al Sol amanecer y atardecer, cosa que indicaría un movimiento del Sol no de la Tierra. ¿Por qué todos se acuerdan de que la Tierra gira alrededor del Sol y no de que la aceleración de gravedad es la misma para todos los cuerpos? Si lo que hace parte del saber común de una sociedad se funda sobre la experiencia directa de la mayoría de sus miembros, entonces mucho del saber científico no sería aceptado, no sería parte de lo que podemos llamar el conjunto de conocimientos que determinan una cultura. Algunos de nosotros ven bacterias que son invisibles a los demás, nadie ve el ADN y nadie vio a la Tierra moverse, sin embargo aceptamos todas estas verdades invisibles porque lo dice la ciencia.”

“La ciencia afirma lo que puede comprobar experimentalmente y esto es lo que la sociedad tiene en cuenta para aceptarlos.”

“¿Estás tan segura de que es así? Yo creo que la sociedad acepta lo que ya está dispuesta a aceptar, lo que culturalmente, económicamente y políticamente está dispuesta a aceptar. Galileo no tuvo suerte, en su tiempo el poder secular de la Iglesia católica se estaba haciendo más débil,2 y como reacción se cerró frente a nuevas teorías. El mismo Urbano VIII, antes de ser Papa, había protegido a Galileo frente a sus detractores,3 pero el rol social que tuvo que cubrir hizo que el mismo hombre cambiara de actitud, y no podemos saber entonces cuáles eran sus ideas reales. Puede ser que, en otro momento histórico, Galileo, teniendo a un Papa como amigo hubiese logrado ser aceptado por la sociedad del tiempo. Si reflexionamos un poco, nosotros también estudiamos temas científicos que interesan a la sociedad, o por los menos a sus representantes. Si el Estado o las fundaciones privadas o quien sea que dispone de plata para financiar la investigación científica no compartiera con los científicos un interés en ese interés que muchas veces es de diferente naturaleza respecto al del investigador, no sería posible la investigación, sobre todo en tiempos modernos donde los avances científicos requieren una inversión económica importante para garantizar la tecnología adecuada para nuestros estudios.4 Un científico estudia un tema por curiosidad pero esta curiosidad nunca es la única razón. Puede ser que al principio de la carrera el tema de especialización le fuera entregado por su director; o fuese determinado por una mayor posibilidad de conseguir financiamientos respecto de otros; o puede ser que, si trabaja en una empresa, es lo que la empresa necesita para avanzar en su desarrollo y facturar más; otras veces el científico estudia un tema para seguir la moda del momento y tener más chances de ganar fama dentro de su comunidad. Así que es bastante común que por una década, o más, muchos científicos de un área trabajen sobre el mismo tema o con la misma aproximación para temas diferentes, temas que, pasada esa década, pierde interés y llama la atención de pocos aunque los problemas relacionados no hayan sido totalmente resueltos. Un Estado o un ente privado financia una investigación si esta puede garantizar en el corto y largo plazo un avance tecnológico que le entregue una superioridad respecto a otros países o competidores garantizándole el dominio de un área económicamente estratégica y, por consecuencia, de relevancia política.5 Cuando todos estos agentes, gracias a una interacción hecha de relaciones sociales, institucionalizadas y no, encuentran un acuerdo, se crea la posibilidad concreta de una investigación científica. Pero Que haya una investigación científica sobre algunos temas, no garantiza que los resultados sean publicados, y publicar algunos resultados no garantiza que el nuevo conocimiento que traen se difunda en la sociedad que los haya generados. Y la difusión de algunos resultados en una sociedad no garantiza que estos entren a ser parte de la cultura compartida por los individuos de esa sociedad. Por otro lado, a veces los experimentos fracasan. Esto puede pasar por errores humanos, fallas técnicas, malos esquemas del experimento o de la teoría.  Dan así resultados negativos, en contraste con la hipótesis del investigador. En la mayoría de los casos, nosotros sabemos, no lo puedes negar, que estos experimentos se eliminan o son minimizados en la reconstrucción, que se hace a posteriori, del proceso que trajo a una teoría o una invención. No aparecen como etapas del camino hacia el éxito, simplemente se omiten del cuento científico, del paper, de la publicación oficial. Un resultado negativo se evidencia solo si pone en crisis un saber ya establecido, como en el caso de las observaciones astronómicas de Galileo. Cuando los resultados de una investigación son positivos, es decir que comprueban una hipótesis, o tienen rigor lógico y matemático si se trata de una teoría, se le suministra a una comisión de pares que, de forma anónima, evalúan la posibilidad de publicarlos. El hecho de ser evaluados por pares es, parte del proceso que legitima una investigación como científica, en el sentido de que cumple con las normas establecidas y compartidas por la misma comunidad científica.6 Sobre todo debe ser de relevancia para la comunidad y traer algo novedoso. Si bien el rigor matemático y lógico de una teoría o de un experimento son más fáciles de averiguar porque siguen un conjunto de reglas iguales para todos, la relevancia o el aspecto novedoso de los resultados son determinados por personas que, supuestamente tendrían que tener un conocimiento completo, es decir, conocer toda la literatura existente sobre el tema, cosa evidentemente imposible, y tendrían que desnudarse de sus mismas opiniones acerca del problema analizado, de sus intereses respecto a que un competidor publique o no sus resultados o de su fascinación o indiferencia por el nombre conocido o no del autor de la publicación que están evaluando. Es claro que la objetividad en este tipo de actividad, y puede ser en cualquier tipo de actividad humana, es una ilusión.7

“De todas formas,”Andrea, que ya había terminado su almuerzo, aclaró “es una manera de controlar la calidad de lo que se publica, y aunque los examinadores sean personas y como todas las personas tengan su limites de objetividad, es una garantía más de que lo que se publica tenga fundamentos científicos y no sea simplemente una opinión o un invento de algunos”.
 Elio, que percibió un poco de resentimiento en las palabras de Andrea se apuró en decir “no digo que sea equivocado esto método, es probablemente la mejor forma que tenemos hasta ahora de autoevaluación dentro de una comunidad, simplemente digo que no es totalmente ajeno a la subjetividad, como todas las actividades humanas.”


Sobre la autora

Francesca Battista obtuvo su doctorado en Física Cuántica en la Universidad de Lund, Suecia, en 2013. Trabajó como investigadora en Alemania y en Argentina donde también se desempeñó como docente de Física de la Universidad de Buenos Aires y en colegios internacionales.

En 2018 completó la Especialización en Comunicación Pública de Ciencia y Tecnología en la Universidad de Buenos Aires. En 2019, con Ediciones en Danza, publicó el libro de poemas La mujer in-visible

Recientemente se mudó a los Estados Unidos para continuar sus estudios en Ciencia Tecnología y Sociedad en la Universidad Virgina Tech. En su tiempo libre le gusta nadar, bailar, viajar y escribir su blog.


Ilustración

Mercedes Roch


REFERENCIAS

1. Los cuerpos en caída libre están afectados por la misma aceleración de gravedad. En ausencia de atmósfera, dos cuerpos de peso diferente en caída libre recubren el mismo espacio en el mismo tiempo. Esta ley física fue descubierta por Galileo Galilei con el experimento del plan inclinado (experimento retraído por Bezzuoli en el 1841 en la Tribuna di Galileo en el Museo La Specola en Florencia) y enunciada en una carta que el científico escribe al religioso Paolo Sarpi el 16 de Octubre del 1604..

2. A principios del siglo XVI tiene lugar en Europa la reconocida Reforma Protestante. Dicho movimiento surge como crítica a los mandatos de la Iglesia Católica y gana adeptos en distintos puntos del continente. Si bien la Reforma no provoca la crisis en la Iglesia, la cual ya había sufrido una gran debilitación tras el Cisma de Occidente por el cual tres obispos se disputan el papado, sí es cierto que la acentúa pues varios fieles se alejan de sus filas para adherirse a las del protestantismo. Asimismo, varios Estados abandonaron a la religión católica como religión oficial para volverse calvinistas o luteranos, quitando poder político a la Iglesia de Roma.

3. Urbano VIII fue el Papa de la Iglesia Católica entre 1623 y 1644. Nacido bajo el nombre de Maffeo Barberini, se doctoró en leyes por la Universidad de Pisa en 1589 y luego comenzó a trabajar para el apostolado de Roma. Tras la muerte de Gregorio VIII, fue elegido como el Papa n°235 de la Iglesia Católica. Durante los primeros años de su papado, Urbano VIII se proclamó defensor de las artes y las ciencias. La amistad entre él y Galileo Galilei fue anterior a su designación. No obstante, Urbano VIII consideró que el filósofo se burlaba de él en su obra Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo y se le opuso, obligándolo a negar el heliocentrismo en un juicio.

4. Price, 1965.

5. Bush, 1945b; Price, 1965

6. Robert Merton, considerado unos de los padres de la sociología de la ciencia, estudia las biografías de grandes científicos y, retomando el punto de vista de Weber (Weber, 2002), reconoces en las raíces protestantes de muchos de ellos el nacimiento de la ciencia moderna (Merton, 1938; Shapin 1988). En la visión de Merton, la Ciencia como institución tiene un 'ethos' que guía a los científicos en su profesión. El 'ethos  de Merton no se refiere a valores de tipo moral, sino que intenta describir las profesión de los científicos según algunos rasgos comunes que identifiquen a la comunidad científica como tal. Estas características son 'comunismo', 'universalismo', 'desinterés' y 'escepticismo organizado' (Merton, 1942) y que son el resultado de una incorporación de la cultura protestante en las actividades científicas.

7. El tema de la construcción de la objetividad científica es debatido por muchos sociólogos de la ciencia. En particular en el artículo de Bush  As we may think (Bush, 1945a) se encuentran las primeras visiones de un sistema que permita el acceso y el intercambio de informaciones científicas, sistema que se implementa posteriormente junto al método de la evaluación por pares y es analizado, proponiendo una mirada diferente respecto a la propuesta de Merton ( Merton, 1942) en el trabajo de Price (1965). Método alternativos de evaluación son presentados en Funtowicz (2008).

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