¿Qué es un femicidio vinculado?

El caso de la nena de 6 años asesinada por su padre en Puerto Madryn para “vengarse” de su exmujer puede llevar esa figura como agravante. ¿De qué se trata? ¿Cuál es la pena que presupone?

Los habitantes de Puerto Madryn, Chubut, no logran superar lo que pasó el sábado a la noche en una casa del Barrio San Miguel. Antonio Ávila, de 40 años, asesinó a puñaladas a su hija de 6. Lo hizo para “vengarse” de su exmujer por haber iniciado una nueva relación. La pareja estaba separada desde algún tiempo pero compartían la casa.

Según declararon los vecinos, el hombre salió corriendo y gritando de su casa con el cuchillo ensangrentado. Estaba en shock. Minutos antes había acuchillado a su hija hasta matarla. Fuentes de la investigación informaron que el femicida se habría autolesionado pero sin poner en riesgo su vida. Está detenido.


¿Por qué el caso puede ser caratulado como femicidio vinculado? 

Según explica la Asociación Civil La Casa del Encuentro, el término fue desarrollado a partir del análisis de las acciones del femicida. En este sentido, existen dos categorías de femicidio vinculado: “Personas que fueron asesinadas al intentar impedir el Femicidio o que quedaron atrapadas ‘en la línea de fuego’”, y “Personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas con el objeto de castigar y destruir psíquicamente a la mujer a quien consideran de su propiedad”.

En 2017, la Oficina de la Mujer de la Suprema Corte de Justicia de la Nación incluyó la figura de Femicidio vinculado en el Registro de Femicidios de la Justicia Argentina con el objetivo de “mejorar su capacidad de visibilizar todas las muertes provocadas por la violencia de género” y lo define como “homicidios cometidos contra una o varias personas (niñas, niños, adolescentes, mujeres, varones, trans, travesti), a fin de causarle sufrimiento a una mujer, mujer trans o travesti. Para ello, debe existir una desigualdad de género entre la persona sindicada como autor del hecho y la mujer, mujer trans o travesti a quien se pretende afectar”.

El caso de la nena de 6 años es un claro ejemplo de esta tipificación ya que su femicida habría confesado que lo hizo para “vengarse” de su ex. "El propio Ávila dijo cuando se entregó que se había enterado que su ex y madre de la nena tenía otra relación y decidió vengarse con la criatura", señaló una fuente policial a Clarín.

En Argentina, los casos en los que hubo condena con el agravante de femicidio vinculado son contados con los dedos de una mano. Los fiscales y jueces sostienen que el femicidio es difícil de tipificar. Deben existir antecedentes de relaciones violencias o historial de actitudes de odio de género por parte del femicida.

El artículo 80, inciso 12, del Código Penal sostiene que “se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua” cuando el autor del hecho tiene la intención de matar a un tercero para hacer sufrir a una pareja o expareja. La abogada especialista en temas de género Silvina Perugino, explicó a Info Blanco sobre Negro: “El femicidio no es una figura penal en sí. En el Código se habla de homicidio y figura como un agravante cuando se da en el marco de violencia de género”. Desde ahí, que el femicidio vinculado sea aún más complejo de tipificar.

La primera condena por femicidio vinculado tuvo lugar en la ciudad de Lincoln, provincia de Buenos Aires, en 2012. Adalberto Cuello mató a golpes a Tomás Santillán, de 9 años. Cuello creía que Tomás era el culpable de su separación de la madre. Él ya tenía otra pareja y un bebé pero, según declararon personas de su entorno, “odiaba” al menor. Fue condenado a prisión perpetua.  

En diciembre de 2017, la jueza de ejecución penal de la provincia de Neuquén, Raquel Grass, dictaminó que Juan Ernesto Calello, de 24 años, —condenado en abril de ese mismo año a cadena perpetua por el femicidio vinculado de Patricio Escudero, de 25—  no iba a gozar de beneficios en su pena sino que estará preso hasta 2061. “Lo complejo es poder probar las intenciones que hay detrás de un hecho y que, en este caso, se pudo acreditar que el propósito fue causar dolor”, dijo a la prensa el abogado querellante Nahuel Urra. La Justicia consideró que Calello asesinó de una puñalada en el corazón a Escudero para hacer sufrir a Daiana Benítez, su expareja y madre de su hijo.

El femicidio vinculado es otra forma de matar (destruir) a una mujer, es una de las formas más extremas de violencia machista. Es quitarle al objeto de la obsesión lo que más quiere. “El femicida no mata directamente a la mujer, pero sí la mata, castiga y destruye psíquicamente a modo de seguir ejerciendo dominación”, explicó a Infobae la presidenta de La Casa del Encuentro, Ada Rico.

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