¿Puede haber un segundo referéndum por el Brexit?

La alternativa, impensada hace un tiempo, cobra cada vez más sustancia ante la encrucijada en la que se ha metido el Reino Unido. Theresa May, acorralada por la oposición y los rebeldes de su partido.

El referéndum por el Brexit fue celebrado hace dos años y medios y la dirigencia británica todavía no pudo darle una solución institucional definitiva. La primera ministra Theresa May y las autoridades de la Unión Europea (UE) alcanzaron un acuerdo de salida preliminar, pero el texto no convence a los euroescépticos más duros y menos aún a los promotores de permanecer en el bloque. En este contexto, crece el pedido para que se realice una nueva consulta popular para sortear el laberinto en el que se ha metido el Reino Unido.

"No estamos bajo un estado de hipnosis. Podemos tomar conciencia de la realidad. Tenemos nuestro libre albedrío. Y ya va llegando la hora de que lo ejercitemos", señaló este viernes el exprimer ministro laborista Tony Blair. “Los líderes europeos deben ser conscientes de la situación de bloqueo político que vive Gran Bretaña y comenzar a prepararse. Si Reino Unido decide celebrar un segundo referéndum, necesitaremos que prorroguen el artículo 50”, advirtió.

La posibilidad de convocar a un segundo referéndum era impensada hace unos meses, pero hoy va cobrando cada vez más fuerza. Ocurre que el tiempo conspira contra la tranquilidad de todos los actores involucrados. El parlamento británico debe aprobar antes del 21 de enero el acuerdo al que arribaron May y Bruselas, para ejecutar la cláusula de salida antes de fines de marzo. Sin embargo, el texto consensuado entre el gobierno británico y la UE no tiene el consenso suficiente para ser aprobado en el parlamento inglés.

Theresa May enfrenta la disidencia interna en su partido encarnada por los brexiters duros que piden una salida con menos concesiones para Europa. En el laborismo también prima el rechazo al acuerdo. Y para empeorar las cosas, los unionistas norirlandeses, aliados del gobierno conservador, también recelan del texto por la cuestión de la frontera con la república de Irlanda, país que permanecerá en el bloque continental.

El líder opositor Jeremy Corbyn y los euroescépticos conservadores reclaman que se vote cuanto antes en el parlamento británico el acuerdo conseguido por May, con la sospecha de que el texto será rechazado y motivará la renuncia de la primera ministra.

Acorralada por todos los frentes, May viajó este viernes a Bruselas para intentar conseguir concesiones por parte de la UE, de modo tal de lograr más apoyo en el parlamento británico. Pero entre las autoridades europeas hay mucho recelo y no quieren permitir que el Reino Unido quede bien parado tras el Brexit. Así, la alternativa de un segundo referéndum gana terreno para evitar lo que sería una catástrofe económica para Europa y el Reino Unido: que los británicos abandonen el bloque sin ningún tipo de acuerdo.

El lápiz verde