Planificación y eficiencia

Los dilemas de la pandemia en la economía.

La evolución de la pandemia, nos obliga a calcular en lo inmediato el riesgo sanitario, el uso de medicamentos e insumos sanitarios, y el aprovisionamiento de vacunas. Los efectos económicos son los que se observan en las variables económicas tradicionales, producto bruto, comercio exterior, desempleo, consumo, inversión, tipos de cambio, tasas de interés de referencia, reservas de libre disponibilidad, riesgo país, inversión en sus distintas formas. Los efectos sanitarios en el sistema de prevención y mitigación de la pandemia están produciendo en directo dificultades en la salud física y psicológica del conjunto de la población. La incertidumbre en la solución de los casos nacionales, vuelve a diferenciar rasgos geopolíticos de concurrencia dentro de la hiperglobalización de esta crisis en el capitalismo tardío.
 A) Cómo gestionar una política pública desde la periferia. Se vuelve imperativo tener una actitud sistémica e interdisciplinaria entre los componentes del Estado, en sus distintos estamentos, el nacional, el subnacional, el regional y el local. Los funcionarios que participen de la gestión, tienen que tener un plan de acción de un periodo anual y otro de más largo aliento, como mínimo de tres años. Metas y objetivos, dentro de asignaciones y atribuciones definidas, de forma de tener un control de eficiencia y un seguimiento de resultados, claro y preciso. Los planes disminuyen la incertidumbre y lo aleatorio, así que facilitan conocer la respuesta frente a cada circunstancia y en cada lugar. La asignación institucional permite conocer mejor la pérdida, “fuga”, o descontrol en la distribución de bienes, presupuesto, uso del soporte financiero y cumplimiento de las metas del plan. La asignación centralizada y luego la acción y el protagonismo descentralizado son las premisas para los países periféricos como los de América Latina. Esto para impedir la reiteración de situaciones discursivas que alejan los comportamientos de la realidad, que aumentan los riesgos del mal uso y de prácticas desleales en el uso del poder.
 B) La economía en la pandemia y la crisis. El 2020 es el año en que la crisis del capitalismo no tiene un desenvolvimiento por una forma de especulación financiera en los grandes bancos, o en las bolsas de acciones y valores, sino que se origina o desencadena en la reducción de la actividad económica motivada por los contagios y la decisión sanitaria del aislamiento y la búsqueda de soluciones individuales, de los diferentes países y sus vínculos históricos.
 En nuestra circunstancia histórica, la crisis económica social se agudizó, con una caída superior al 10% del Producto Bruto Interno, Cerca de 50% de pobres, 40% de desocupados, aislamiento internacional con nuestros vecinos, y dificultades para disminuir el riego país y motivar la inversión productiva.
 El rebote en la crisis internacional parece estar en 2021 en China, superior al 6% del PBI y en EEUU del 2.5%.Nosotros podemos mejorar el segundo semestre en ciertos rubros siempre que se obtengan vacunas y se domine cierta inversión sectorial, integrados a algún rubro de la hiperglobalización.
 Producción agrícola, aluminio, minería, caños y laminados, micro centrales nucleares, servicios y productos financieros, equipamiento médico y/ o cooperación en fabricación de medicamentos...
 C) Perfil productivo .La actividad en Argentina se segmenta en formas regionales con procesos de trabajo tradicionales del taylorismo y neofordismo. Lo manual sigue formas tradicionales en casi toda la industria y servicios hasta que recupere la utilización de la capacidad ociosa generada en la crisis. Los cambios en el trabajo doméstico, como el incremento del trabajo virtual, refiere a un uso del llamado trabajo a facon de la primera revolución industrial pero adoptado en la actualidad a la incorporación de las comunicaciones y de la informática. La adaptabilidad de la fuerza de trabajo requiere una educación acorde con la nueva tecnología, que va a tener como secuela de la crisis una obsolescencia del equipamiento existente y de formas de gestión tradicionales .Salir de la crisis, exige en el 2021/2022, superar la caída sanitaria cubriendo la campaña de vacunación, sostener el límite de pobreza en el 50% y resolver los problemas de alimentación extremos, e inyectar recursos de inversión genuina con una adscripción internacional a motores de crecimiento integrados de forma de industrias industralizantes que arrastren nuestra producción local.

D) Conclusión.

  • Para encarar una nueva política pública se induce un Plan de gobierno que promueva una mirada de gestión de corto plazo, cercana a un presupuesto anual real, y una proyección a un plan a tres años de metas y objetivos por asignación de tareas y atribución de recursos. Eficiencia en la distribución de responsabilidades con control del uso y de la utilización del presupuesto, tarea por tarea.

Resolver en lo inmediato una salida de la pandemia y una resiliencia de la extrema pobreza y de recuperación productiva, solucionando las restricciones a la inversión productiva. Por último finalizar con la especulación salvaje del sistema bancario financiero local e internacional, tomando esto como objetivo principal de la gobernabilidad y la política pública.


Sobre el autor: Mario E. Burkun es doctor en Economía de la Université Pierre Mendes France, de Grenoble, Francia. Es profesor Emérito de la Universidad Nacional de Moreno.


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