"Pegarle a un puto fue una vía para agraviar al Conicet"

Facundo Saxe fue agredido por el periodista Eduardo Feinmann por las investigaciones que realiza y recibió amenazas por eso.

"Dirigir el ataque tan personalmente hacia mí apela a cierto público y también a un ejército de trolls. La forma en la que mediatizaron mi investigación fue totalmente descontextualizada. Si leés el título del trabajo y no explicás nada más, estás apelando a una homofobia que existe y que se intensifica en un momento como éste de gran reacción contra todos los avances en materia de derechos conquistados como el matrimonio igualitario, la ley de Identidad de Género, el movimiento Ni Una Menos, la masificación de la lucha por el aborto", explicó el investigador Facundo Saxe en una entrevista con Página 12 en relación a los agravios que recibió de parte de Eduardo Feinmann.

"Hay un sector que supone que las investigaciones sexodisidentes son las menos importantes de todas. En cuanto al área de representaciones culturales, donde yo siempre me moví, históricamente no ha sido fácil conseguir financiamiento. Los que investigamos estos temas nos hemos movido con gran precariedad. Recién en los últimos años, como mucho, diez, se ha generado más interés por parte de la Academia", señala Saxe sobre los ataques a su tema de estudio.

El asunto en cuestión que despertó la ira del periodista fue el trabajo “Memoria queer e historieta anal: cuando el cómic nos abre el culo (y nos gusta)”. "Analizo algunas historietas que me permiten pensar las dificultades de producir conocimiento desde posiciones consideradas subalternas. Rastreo en un conjunto de historietas elementos que han quedado de los testimonios sobre, por ejemplo, represión, de aquellos que no han podido testimoniar en otros ámbitos", destacó el investigador sobre la ponencia que levantó la polémica.

"Desde entonces me han dicho desde “puto sidoso” a “te vamos a matar” y “empalar”, cruzado con “la plata de mis impuestos”, “ñoquicet kirchnerista”. Muchos firmados con pseudónimos de los que te podés reír como “Juan Topo” y por otros más bien siniestros como “La Triple A”. Es importante que esto no nos intimide", cuenta Saxe sobre los agravios recibidos por sus investigaciones.

"Ya he callado muchas veces en mi vida. Eso no significa que no sienta miedo. Hay también una contracara que compensa: la gran cantidad de organizaciones, colectivos y estudiantes que han salido a defenderme. Entre otras cartas públicas, hubo un manifiesto que expresa preocupación por este tema, firmado por quinientas personas de distintas universidades y del activismo, que resume esta necesidad de no volver a callar: “Al clóset académico no volvemos nunca más”", concluyó el investigador.

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