Papelones diplomáticos: esta vez dejaron varados a los reyes de España

Felipe VI y Letizia debieron esperar más de una hora dentro del avión porque no había escalera para el descenso. El Gobierno niega responsabilidades y acusa a dos empresas. ¿Es la primera vez que pasa? Los antecedentes en el G20.

No es la primera vez que los medios se hacen eco de las desinteligencias a la hora de recibir a primeros mandatarios y representantes de la realeza por parte de Gobierno nacional. Anoche, en el Aeroparque Jorge Newbery, los reyes de España debieron esperar una hora arriba del avión porque nadie chequeó que la escalera esté lista cerca de la aeronave para el descenso. 

Según una fuente del diario Clarín, la ya célebre escalera estaba en un hangar al que solo se accedía con huella digital. El Gobierno intentó desligarse de las responsabilidades y aseguró que fueron las empresas Intercargo y  Swissport las que se “equivocaron”. 

"Lamentablemente el avión no tuvo la escalera adecuada que debía ser provista por Intercargo, junto a la empresa Swissport", se despegó el canciller Jorge Faurie en una entrevista con Eduardo Feinman en su programa de radio La Red

"Se equivocaron en el tipo de escalera, porque el avión que trajo a los reyes de España es un Airbus de cuerpo ancho que tiene una altura diferente de otros modelos de ese avión", argumentó, y agregó: "No hicieron bien el cálculo, Swissport hizo un mal trabajo, entonces la escalera tenía como un metro de diferencia".

Eso sí, no mencionó que debería existir una coordinación entre los representantes de las cancillerías involucradas para que el protocolo no peligre. Hace instantes, según publicó Infobae, el Jefe de Ceremonial de la Cancillería decidió renunciar. 

Además, salió a la luz que el Airbus 310 en el que viajaba la comitiva española rozó el Tango 04 presidencial durante las maniobras de posicionamiento en tierra."La puntera del ala del avión real pegó arriba del parabrisas del Tango 04 en las maniobras de posicionamiento", dijeron fuentes aeronáuticas a Clarín.

Según explicaron, el señalero oficial no habría tenido las linternas suficientes para hacerle ver al piloto de la aeronave española las punteras del ala del Tango 04 que estaba en su camino. Y aseguraron que se vivió un momento tenso dentro de la nave.  

Sin embargo, limadas las asperezas por el negligente arribo, Felipe VI y Letizia se mostraron esta mañana con el presidente Mauricio Macri y la primera dama Juliana Awada en la Casa Rosada. Luego, se habló de un almuerzo privado en Olivos y, a la tardecita, los agasajará con una cena de gala para 400 invitados en el CCK.

Lo llamativo es que diferentes medios relacionan ambos episodios con el conflicto detrás del desplazamiento de las empresas de aviación ejecutiva (taxis aéreos) ya que, ahora, la responsabilidad del área es de Presidencia.

Pero esta no fue la primera vez que existieron fallas en la logística de Cancillería y Presidencia a la hora de recibir a primeros mandatarios y representantes de la realeza. 

Durante el G20, los “bloopers” se volvieron casi moneda corriente. Desde el error de protocolo con el presidente de China (al que no reconocieron), a la espera del presidente de Francia (Michetti lo dejó plantado en el aeropuerto), pasando por el traspié con los auriculares que le dieron a Trump (y que generó un tenso momento), el vallado de seguridad que dejó varada a la delegación coreana o los errores en el ingreso a la cena de gala en el Teatro Colón, que casi impidieron que se realice el banquete.






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