Otra vez, Nagorno Karabaj

Opinión. El Cáucaso vuelve a ser noticia por el recrudecimiento de la violencia en el llamado conflicto congelado de Nagorno Karabaj. Esta zona es geoestratégica para los poderes de la región.


Sin lugar a duda, el 2020 nos ha traído un sinfín de sucesos. Algunos un tanto inesperados, como la pandemia ocasionada por el virus del COVID-19 que paralizó al mundo, y también a algunos viejos conocidos. Tal es el caso de Nagorno Karabaj o República de Artsaj, en la región del Cáucaso, conocido por ser uno de los conflictos congelados que todavía están latentes.

Drones derribados, suministros suspendidos y escaramuzas son solo una pequeña parte de lo que conlleva esta problemática que tiene sus raíces en la caída de la Unión Soviética. Ahora bien, esta región puede resultarle lejana a muchos de nosotros. Para poder explicar su relevancia geoestratégica debemos comenzar por dónde se ubica.


El Cáucaso 

Esta área de alto valor histórico ha visto el pasar de diferentes imperios que se han disputado su soberanía. Se encuentra rodeado por los mares Negro y Caspio, entre Europa y Asia. Dividido en dos por las Montañas del Cáucaso, una cordillera que se extiende de este a oeste y es un lugar con grandes recursos gasíferos y petrolíferos.

Este accidente geográfico, parte la región en dos, Norte y Sur. El primero está compuesto por entes federales constitutivos de la Federación de Rusia, como son Chechenia, Osetia del Norte y Daguestán, entre otros. El segundo, por Armenia, Azerbaiyán y Georgia. Todas estas regiones supieron compartir un mismo gobierno federal: el de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, fundado en 1922 por las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia, esta última formada por los Estados que conforman el Cáucaso Sur.


Fuente: BBC

Este lugar es un puente que conecta diversas culturas, religiones y continentes. Se encuentra en un vecindario que tiene presencia de miembros de la OTAN, en este caso Turquía, y también comparte frontera con Irán y Rusia. Todos ellos tienen intereses en estas latitudes.

El Cáucaso alberga tres de los llamados conflictos congelados postsoviéticos, que surgieron con el vacío de poder que causó la caída de la URSS. En Georgia se encuentran en Osetia del Sur y Abjasia, y en la República de Azerbaiyán se halla la cuestión en el enclave de Nagorno Karabaj.


Azerbaiyán y Nagorno Karabaj 

El pequeño país del Cáucaso fue independiente desde 1918 a 1920 con la caída del Imperio Ruso y luego fue incorporado a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. No fue sino hasta 1991 que recuperaría su status de república independiente. Rico en petróleo, se ubica en una ubicación estratégica que sirve de puente de comunicación entre Asia y Europa.

Nagorno Karabaj es un oblast situado en Azerbaiyán, cuya población es mayoritariamente armenia. El primer conflicto en esta región se remonta a 1905 cuando la población armenia migra hacia Azerbaiyán, como consecuencia de las guerras de Rusia con Persia y Turquía. La ciudad de Bakú contaba con un gran porcentaje de etnias, cuyas diferencias culturales y religiosas se exacerbaron por la animosidad entre los armenios y los azeríes y llevó a un enfrentamiento entre ambos.

En 1920 las autoridades centrales de la URSS decidieron inicialmente que Nagorno Karabaj estuviera bajo en la órbita armenia, pero en 1923, revierten esta decisión y reconocen al enclave como oblast autónomo dentro de Azerbaiyán. Hacia finales de la década de los 80, un movimiento separatista buscó ponerle fin al gobierno azerí en el territorio expresándose en grandes protestas. El parlamento regional de Nagorno Karabaj votó a favor de incorporarse a Armenia y dos días después el Soviet Supremo de Azerbaiyán resolvió que no aceptaría dicha transferencia. Como respuesta se reavivaron las protestas y la violencia intercomunal.

Esta escalada llevó a que el Gobierno Central de la URSS tomara el control directo de la región. Para 1990 sucedió lo que se conoce como Enero Negro, el cual fue una represión a las manifestaciones en Bakú que culmino con decenas de muertos y la declaración de Estado de emergencia.


Fuente: Azertac


No pasaría mucho tiempo para que luego de estos incidentes sucediera el hecho geopolítico de finales de siglo XX que sacudió al mundo, la caída de la URSS. Esto trajo consigo un vacío de poder que provocó la independencia de las Repúblicas Soviéticas y también la de Nagorno Karabaj. Como consecuencia el conflicto se recrudeció y paso a convertirse en uno de los más sangrientos de la región post soviética.

Entre 1991 y 1994 se sucedieron una serie de enfrentamientos entre fuerzas armenias y azeríes por el control del enclave. Estos culminaron con un armisticio, bajo el cual para ese entonces Armenia ocupaba tanto Nagorno Karabaj como las regiones lindantes. Sin embargo, la virulencia en la región permanecía presente, con escaramuzas e incidentes en las líneas de separación. El recrudecimiento más importante desde la firma del armisticio sucedió en 2016.

Como suele suceder en este conflicto, ambas partes se culpan mutuamente de haber iniciado el ataque hacia la otra. Algunos llaman a este suceso como la Guerra de los Cuatro Días o la Guerra de Abril. Se utilizó un numero relevante de fuerzas, así como equipamiento de combate como artillería, bombas de racimos, tanques y drones. Como su nombre lo indica, este enfrentamiento tuvo una corta duración, ya que el 5 de abril ambas partes firmaron un alto al fuego. Se estiman que alrededor de 350 civiles y militares fallecieron.


Los enfrentamientos de 2020

Como se puede notar, la virulencia en esta región está presente constantemente. Aunque hay enfrentamientos ocasionalmente, por lo general a estas latitudes generalmente nos llegan noticias de los más relevantes.

En julio de este año, el presidente de Azerbaiyán, Ilhan Aliyev, denunció que Armenia estaba llevando a cabo acciones militares en Nagorno Karabaj. Por su parte, el mandatario sostuvo que hará todo lo posible para recuperar su integridad territorial. En concreto, Azerbaiyán sostiene que Armenia abrió fuego de artillería contra un puesto de control azerí. Sin embargo, el Primer Ministro armenio, Nikol Pashinian sostiene que el ataque fue una respuesta a una provocación de Azerbaiyán y que ellos serían los únicos responsables de las consecuencias. Estos enfrentamientos sucedieron en la región de Tavush. Posteriormente Azerbaiyán sostuvo que derribó un dron espía armenio en la línea de contacto. Nuevamente, estas escaramuzas culminaron con una docena de soldados muertos.

           

¿Por qué es relevante el conflicto de Nagorno Karabaj? 

Azerbaiyán es un Estado rico en petróleo y gas. Suministra a Europa a través del gasoducto del Cáucaso Sur y el oleoducto Bakú – Tifilis- Ceyhan, ambos recorren el mismo trayecto. La ruta más conveniente era realizarla a través de Armenia, pero dado el conflicto, se optó por realizarlo a través de Georgia. Además de los recursos naturales de Azerbaiyán su posición geográfica lo convierte en una puerta de comunicación entre Europa y Asia.


IFuente: Instituto Español de Estudios Estrategicos (IEEE)


Por otra parte, hay diferentes poderes con intereses en la región. Al sur se encuentra Irán y Turquía, este último sirve de pívot para que la OTAN tenga presencia en el vecindario. Esto ha quedado demostrado en el apoyo logístico que el Estado azerí brindo a la Organización en diversas operaciones en Medio Oriente.

Por otra parte, Rusia considera a esta región como una esfera de influencia. Además de compartir vecindario, comparten una historia en común. El imperio ruso y luego la Unión Soviética abarcaban estos territorios. La Federación busca balancear la influencia de otros poderes, en especial de la OTAN en la región.

Diversos actores y etnias, luchas por el poder y status a nivel internacional. Sin lugar a duda, otra vez la región del Cáucaso y Azerbaiyán volverán a ser centro de la atención global.



Sobre la Autora


Melina Torús es licenciada en Gobierno y Relaciones Internacionales, maestranda en Estrategia y Geopolítica, Coordinadora del Observatorio de Seguridad y Defensa del Centro de Estudios de Política Internacional (CEPI) de la Universidad de Buenos Aires y miembro del Comité Coodinador del Grupo de Jóvenes Investigadores del Instituto de Relaciones Internacionales (IRI) de la Universidad Nacional de La Plata. 

Diarios Argentinos