Tragedia de Once: condenan a De Vido a 5 años y 8 meses de prisión

El Tribunal Oral Federal 4 condenó al exministro de Planificación Federal al encontrarlo responsable de los delitos de estrago culposo y administración fraudulenta. En sus últimas palabras antes del veredicto, se definió como "un perseguido político".

El Tribunal Oral Federal 4 condenó al exministro de Planificación Federal Julio De Vido a 5 años y 8 meses de prisión e inhabilitación especial perpetua al encontrarlo responsable de los delitos de estrago culposo y administración fraudulenta en el marco de la causa que investigó la accidente conocida como "La Tragedia de Once", ocurrida en febrero de 2012.  

Después de oír las palabras finales de De Vido desde el penal de Marcos Paz, el TOF 4, integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel, María Gabriela López Iñíguez y Ana María D’Alessio, oficializó su sentencia en este causa conocida como "Once II".

Antes, de escuchar la sentencia, el exfuncionario kirchnerista se definió como un "perseguido político" y sostuvo que este proceso judicial fue una "decisión política" de Mauricio Macri. 


"Sé claramente dónde estoy y el motivo. Es una decisión política del presidente Macri", afirmó a través de una teleconferencia el exfuncionario y actual diputado del Frente para la Victoria, desaforado en octubre de 2017 y posteriormente detenido, ante los integrantes del Tribunal Federal Oral 4.

Vestido con una campera celeste y con un anotador y una lapicera, De Vido explicó que no haría una defensa jurídica porque ya la había realizado sus abogados. En cambio, en los 15 minutos en los que tomó la palabra habló de sus referentes políticos, leyó fragmentos de los evangelios sobre el juicio a Jesús y habló de la supuesta responsabilidad del gobierno de Cambiemos para que hoy sea juzgado por esa causa.

"Sé claramente dónde estoy y el motivo. Es una decisión política del presidente Macri"

El exfuncionario kircherista aseguró que el mandatario buscó su arresto desde el primer momento de su gobierno: "Esa decisión fue expresada claramente en la apertura legislativa en 2016, pidiendo meses más tarde de manera pública mi detención, junto a su ministro de Justicia y alguna diputada, con la que hoy mantiene una disputa pública por el mismo tema de la prisión preventiva". 

De esa manera, se metió en el cruce entre Germán Garavano y Elisa Carrió, luego de que el titular de Justicia criticara la prisión preventiva dictada por el juez Claudio Bonadio contra Cristina Kirchner y generara la furia de la diputada oficialista. "Parece que, entre tantos arrepentidos, el ministro es uno más. Todo muy patético", expresó.

En esa línea, recordó que el juicio se denomina "Once 2", ya que hubo un proceso previo, y acusó a Macri de haber "ordenado" que se lo incluya en el expediente. Además, apuntó contra la Oficina Anticorrupción (OA), dirigida por la ultraoficialista Laura Alonso, y consideró que su rol como querellante en la causa fue "ruin, miserable, agraviante, tendenciosos, falso y mentiroso" y que su directora es una "funcionaria inepta que está investigada por corrupción".

"Parece que, entre tantos arrepentidos, el ministro Garavano es uno más. Todo muy patético"

En el tramo final, basó su discurso en la religiosidad y comparó su situación con la de Jesús cuando lo atraparon en el Monte de los Olivos entregado "por dos testimonios falsos". También hizo referencias al "juicio falso" de Poncio Pilatos "donde juzgaron a Jesús".

"Las víctimas de la tragedia de Once necesitan que hayan oídos para escuchar la verdad, tal como le dijo Jesús a Pilatos. Y, además, que nadie se lave las manos, cualquiera sea la decisión a partir de ellos se derive o, mejor dicho, que a partir de la verdad deba tomarse. De no ser así, no habrá justicia ni paz para las víctimas, y si ellos no tienen paz para el descanso eterno que nos reclaman, ninguno de los presentes aquí lo tendremos", concluyó. 

Diarios Argentinos móvil