Nuevo round en la disputa por el uso de los símbolos del PJ

El intendente de La Rioja, Alberto Paredes Urquiza, apeló la resolución de la Justicia. ¿Cómo terminará la polémica que incluye a la marcha peronista y a la “V” de la victoria?

El intendente de La Rioja y dirigente justicialista, Alberto Paredes Urquiza, apeló la resolución de la Justicia electoral de prohibir la utilización de los símbolos del Partido Justicialista a las agrupaciones políticas "Juntos por La Rioja" y "Encuentro por La Rioja", en una polémica que involucró a la marcha peronista y a la “V” de la victoria y que se generó a partir de la visita la semana pasada del precandidato a vicepresidente de la Nación de Juntos Por el Cambio, el senador Miguel Ángel Pichetto.

Paredes Urquiza consideró que la decisión de la Justicia implica “un avasallamiento a sus derechos de ciudadano y políticos”, y les recordó a sus adversarios políticos que “es afiliado al Partido Justicialista desde el año 1986”. “Desarrollé toda mi carrera política en dicha agrupación política, a la que sigo perteneciendo, incluso habiendo desempeñado la función de presidente del PJ del Departamento Capital, entre el año 2013 y 2017”, expresó.

“La circunstancia de no concordar con las ideas, acciones y metodologías de trabajo político que implementan las autoridades de mi Partido no me quita pertenencia al mismo, ni mucho menos me aparta de la ideología de Juan Domingo Perón y Eva Perón, ni de mis convicciones, profundamente marcadas por la doctrina justicialista”, sostuvo el jefe comunal riojano.

Y, en ese sentido, agregó: “Es un avasallamiento a mis derechos tanto como ciudadano y político que desde un órgano judicial se pretenda impedir mi identificación plena con mi partido político, limitando mi discurso y mi acción política, u orientando mi militancia hacia afuera de mi pertenencia, pretendiendo quizás un renunciamiento a mis convicciones o a mi libre derecho de expresarme políticamente según mi propio pensamiento”.

“La decisión de V.S. importa un grave atentado a mis derechos cívicos y políticos. Tiene una impronta proscriptiva digna de los más oscuros tiempos de la historia argentina, y se asienta en un razonamiento amañado, proclive a la posición esgrimida por el oficialismo local, y con un nivel de subjetividad llamativo; decisión claramente persecutoria e inaceptable”, concluyó Paredes Urquiza.

Diarios Argentinos