Michel Houellebecq y el mundo post-pandemia: “Será peor”

El escritor francés, en una carta pública titulada “Será peor”, se refirió al coronavirus y el confinamiento: "Hay que admitirlo: la mayoría de los correos electrónicos intercambiados en las últimas semanas tenían como objetivo principal comprobar que el interlocutor no estaba muerto".

El escritor francés Michel Houellebecq, en una carta titulada “Será peor” y leída en la emisora France Inter, se mostró pesimista respecto del mundo en la post-pandemia: “No creo ni por un segundo en las declaraciones de tipo 'nada será como antes'. Al contrario, creo que será exactamente igual", sostuvo el escritor, quien remató: "No nos despertaremos después del confinamiento en un nuevo mundo, será el mismo, pero un poco peor".

El texto, ya desde sus inicios, es sombrío: “Hay que admitirlo: la mayoría de los correos electrónicos intercambiados en las últimas semanas tenían como objetivo principal comprobar que el interlocutor no estaba muerto o a punto de estarlo. Pero después de esta verificación, todavía tratamos de decir cosas interesantes, lo cual no es fácil, porque esta epidemia pudo ser a la vez angustiosa y aburrida.

El célebre autor de Las partículas elementales y ganador, entre otros galardones, del Premio Nacional de las letras, describió a continuación el COVID-19: “Un virus trivial, no relacionado con virus de gripe oscuros, con pocas posibilidades de supervivencia conocidas y características confusas, a veces benignas, a veces fatales, ni siquiera de transmisión sexual: en resumen, un virus sin calidad.

Sobre la cantidad de víctimas fatales producidas por el COVID-19, Houellebecq afirmó: "Las víctimas se reducen a una unidad en la estadística de muertes diarias y la angustia que se propaga entre la población a medida que el número total aumenta tiene algo de extrañamente abstracto".

En otro pasaje, Houellebecq se refiere a los adultos mayores, la población de mayor riesgo ante el coronavirus: "Otra cifra habrá cobrado gran importancia en estas semanas, la de la edad de los enfermos. ¿Hasta cuándo conviene reanimarlos, curarlos? ¿70, 75, 80 años? Y completa:  "Nunca antes habíamos expresado con una indecencia tan serena el hecho de que la vida de todos los individuos no tiene el mismo valor".

En la carta, Houellebecq se inmiscuye y y trata de resolver la disputa literaria y filosófica entre Flaubert y Nitzche: “Este confinamiento me parece la oportunidad ideal para resolver la vieja disputa entre Flaubert y Nietzsche. En algún lugar (he olvidado dónde) Flaubert dice que uno sólo piensa y escribe bien cuando está sentado. Protestas y burlas de Nietzsche (también he olvidado dónde), que llega incluso a llamarlo nihilista (lo que sucede en un momento en el que ya había empezado a utilizar la palabra de forma equivocada e indiscriminada): él mismo concibió todas sus obras caminando, todo lo que no se concibe caminando es nulo, además siempre ha sido un bailarín dionisíaco, etc. Nadie puede sospechar que tenga una exagerada simpatía por Nietzsche, debo sin embargo admitir que, en este caso, es más bien él quien tiene razón. Tratar de escribir si no se tiene la posibilidad, durante el día, de caminar durante varias horas a un ritmo sostenido, es fuertemente desalentador: la tensión nerviosa acumulada no logra disolverse, los pensamientos y las imágenes siguen girando dolorosamente en la pobre cabeza del autor, que rápidamente se vuelve irritable, incluso loco”.

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