Marina Monzón Sosa: “No elegí mi carrera pensando si era una profesión masculina o femenina”

La directora estable de la orquesta de música popular “Hakuna Sonata” y de la orquesta de la Facultad de Odontología de la UBA habló acerca de ser mujer y tener una profesión “tradicionalmente” masculina.

Marina Monzón Sosa se mueve en un ambiente “tradicionalmente” masculino. Es una de las pocas directoras de orquesta de Argentina (en el mundo son menos del 10%) y sabe lo que eso significa: ser la que rompe el molde, la que abre el camino para que a las demás les sea un poco más fácil.



Tiene 27 años y es la directora estable de la Orquesta de la Facultad de Odontología de la UBA (FOUBA) y de la orquesta de música popular Hakuna Sonata, que interpreta temas de la cultura popular con tratamiento clásico.

En diálogo con El País Digital, contó cómo fueron sus inicios en la música y qué la motivó para estudiar la carrera de Licenciatura en Dirección Orquestal. “A mí lo que me llamaba la atención eran esos grupos instrumentales grandes, como son las orquestas, y cómo es que uno llegaba a estar parado frente a ellos”, confesó, y agregó que, aunque le sigue sorprendiendo que aún hoy sean tan pocas las mujeres que llegan a los puestos estables más importantes, sabe que eso va a cambiar. “Yo creo que eventualmente eso va a ir dándose vuelta. Somos muchas y del mismo caudal de talento que los hombres”, aseguró.

El viernes 14 de septiembre se presenta con su orquesta “Hakuna Sonata” en el Galpón Artístico de Caballito (Avda. Avellaneda 1359) a las 21.30. Son 35 músicos en escena que interpretarán versiones de clásicos de películas como Jurassic Park, Indiana Jones, Piratas del Caribe y varios más.


Ser directora de orquesta es una profesión poco común, aún hoy, para una mujer. ¿Cómo fue que decidiste especializarte en esto? 

Yo decidí ser directora de orquesta, no estaba pensando en que era una profesión masculina o femenina, sino en lo que a mí me daban ganas de hacer con mi vida.

 

¿Cómo fue tu formación?

Yo empecé a tocar el piano a los 10 años. Estudié de manera particular toda mi adolescencia y a la hora de decidir qué hacer después del colegio, la realidad es que lo que más me llenaba era hacer música. Entonces, pensé en opciones relacionadas con eso y más allá de las licenciaturas o las tecnicaturas en instrumentos a mí me llamaba la atención eran esos grupos instrumentales grandes, como son las orquestas, y cómo es que uno llegaba a estar parado frente a ellos.

Así que me metí en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica (UCA) para hacer la Licenciatura en Dirección Orquestal.

 

¿Fue muy difícil hacerte un lugar?

Me recibí en 2015 y ahí empecé a ser directora estable de la Orquesta de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires (FOUBA), donde sigo hasta el día de hoy y, de modo paralelo, este año logramos formar una orquesta que se llama “Hakuna Sonata”, en la que la finalidad es tocar y abordar un repertorio bastante más popular de la manera sinfónica, pero no académica, como venimos acostumbrados.

Esto se ve mucho quizás afuera en Estados Unidos o en Europa, pero acá recién ahora está empezando a llegar.

 

¿Hay resistencia todavía a las mujeres directoras en el ámbito de la música de cámara?

Hay una realidad y es que cuando yo cursaba en la Facultad me di cuenta de que, aunque es concebida como una profesión netamente masculina, hay una gran cantidad de mujeres que se reciben como licenciadas en Dirección.

De hecho, en mi curso éramos mitad mujeres y mitad varones y en el curso superior al mío eran todas mujeres. Cosa que a mí me sorprendió, incluso, siendo parte de esa camada. El tema es que a la hora de ejercer es verdad, sí, que son más los hombres que ejercen y es algo que es muy curioso porque se reciben la misma cantidad de mujeres que de hombres.

Tengo compañeras que están afuera haciendo especializaciones, posgrados, maestrías, pero no las veo ejercer tanto como se los ve a los hombres.

De hecho, las posiciones estables de orquestas famosas, como las orquestas grandes de cada ciudad en Europa, Estados Unidos e incluso en Argentina, suelen estar a cargo de hombres y no de mujeres.

Hay mujeres que llegan  a posiciones estables y que son muy reconocidas hoy en día, pero sí es verdad que son las menos.

Igual, yo creo que eventualmente eso va a ir dándose vuelta por una cuestión de que somos muchas y del mismo caudal de talento que los hombres.

 

¿Cómo surgió “Hakuna Sonata”?

A lo largo de mi corta carrera me fui dando cuenta un poco de que es importante crear tus propios espacios de trabajo. Y este proyecto nació un poco a raíz de la necesidad de todos de crear para salir y difundir música sin necesidad de estar esperando la oferta desde el lado cultural, sino que ir creándote vos mismo tu propia oferta y tu propio espacio.

El lápiz verde