Macri, un presidente al borde del nocaut

El mandatario agitó el fantasma de Venezuela sobre la oposición aún tras la derrota en las PASO. Hoy cambió la estrategia e hizo un llamado al diálogo, pero el mercado no detiene la corrida cambiaria.

El resultado electoral del domingo dejó a Mauricio Macri al borde del nocaut. Como un boxeador que tambalea en el ring, el presidente tardó en procesar el mensaje de las PASO. El oficialismo pasó de agitar el fantasma de Venezuela respecto a la oposición a tender un puente de diálogo con Alberto Fernández. En el medio, una devaluación del 30% debilitó aún más al Gobierno y echó un manto de dudas sobre la estabilidad financiera y política. Las medidas paliativas anunciadas hoy, un manotazo para ganar tiempo ante una crisis política que recién empieza.

“Estoy convencido de que el camino que adoptamos es el correcto; que había que romper el aislamiento, que tenemos que seguir conectados al mundo”, señaló Macri el domingo a la noche, cuando recién se conocía la dura derrota que había sufrido. Dio, entonces, una visión insólita sobre el escenario que se abría: la respuesta de los mercados y la estabilidad financiera iba a depender “de todos, pero sobre todo de quienes han recibido el respaldo popular”.

El presidente optó durante las primeras horas post PASO en continuar con un discurso de campaña y de demonización de la oposición. No llamó el domingo a la noche a Alberto Fernández para felicitarlo por su desempeño, una práctica habitual, y descartó cualquier tipo de cooperación con el líder del Frente de Todos.

El lunes el dólar se disparó: saltó de $46 a $58 en una jornada, una depreciación del 23%. Nadie en el gobierno nacional dio declaraciones en esas horas de turbulencia y recién a la tarde Macri brindó una conferencia de prensa muy errática. Le exigió una autocrítica al Frente de Todos por no avalar el modelo económico de Cambiemos y hasta culpó a la sociedad por haber votado mayoritariamente al peronismo.

"Hoy ante el resultado favorable para el kirchnerismo, el dólar volvió a subir. El problema que tenemos es que la alternativa no tiene credibilidad. El kirchnerismo debería hacer autocrítica", apuntó el mandatario. "Los que no nos votaron representan una bronca del proceso duro económico que arrancó con la herencia que recibimos", completó ante la evidente incomodidad de Miguel Ángel Pichetto, que lo ladeaba en el encuentro con el periodismo.

Las palabras de Macri provocaron un fuerte malestar no solo en la oposición, sino también en medios de comunicación que respaldaron la gestión de Cambiemos. El influyente periódico británico Financial Times llegó a decir que el presidente “perdió contacto con la realidad”.

Hoy el mandatario difundió un video grabado antes de la apertura de los mercados, en un giro absoluto de estrategia de comunicación. Pidió “perdón” por los agravios hechos en la conferencia de prensa del lunes. “Respeto profundamente a los argentinos que votaron por otras alternativas”. Además, a diferencia de lo que venía expresando, hizo un llamado al diálogo a la oposición para “transmitir tranquilidad en este proceso electoral”. A la tarde lanzó un tuit confirmando que había hablado con Alberto Fernández y que ambos se comprometieron a colaborar para llevar “tranquilidad a los mercados”.


Las medidas anunciadas por el líder de Cambiemos tienen un costo fiscal de alrededor de $40.000 millones y apuntan a poner dinero en el bolsillo de la clase media y de beneficiarios de planes sociales, sectores muy golpeados por la crisis que volcarán esos recursos al consumo. La decisión intenta revertir el malestar social generado por el feroz ajuste fiscal, pensando en un repunte electoral en octubre.

Pero si el frente electoral es complejo, el financiero es aún peor. El mercado continuó este miércoles con la demanda de dólares ante las señales de debilidad del Gobierno. El dólar cerró a más de $62 y todavía no parece haber encontrado su techo. La devaluación de estos días se traducirá en más inflación y un mayor freno de la economía, lo cual conspira contra la imagen presidencial.

¿Podrá Macri detener la corrida cambiaria? De esto depende no ya su suerte en las elecciones de octubre, que ya parece definida, sino su capacidad para llegar en condiciones al traspaso de poder en diciembre. Todavía quedan cuatro meses para esa fecha. Una eternidad para la Argentina de Cambiemos.

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