Los números tras el asesinato de George Floyd

Las estadísticas muestran que, a pesar de ser solo el 12%, la población afroamericana padece una fuerte discriminación que se traduce en violencia institucional. George Floyd, la víctima que rebasó el vaso.

El asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, la semana pasada, fue el detonante que volvió a poner en evidencia frente a los ojos del mundo uno de los problemas estructurales de Estados Unidos: el racismo.

Se habla de un conflicto estructural porque existe desde el nacimiento mismo de Estados Unidos. Según el primer censo de 1790 un negro, libre o esclavo, equivalía a "tres quintas partes de un hombre". La abolición de la esclavitud llegó recién 73 años después. Hoy en Estados Unidos tienen lugar las manifestaciones más importantes desde las ocurridas en 1968, tras el asesinato del líder por los derechos civiles Martin Luther King Jr.

Las protestas callejeras se reprodujeron en unas 75 ciudades en un contexto complejo por las devastadoras consecuencias de la pandemia del coronavirus, que causó más de 100 mil muertes y dejó sin empleo a unos 40 millones de trabajadores.

La profunda desigualdad, discriminación y violencia institucional que padece la población afroamericana, siendo solo cerca del 12% de la población norteamericana, se evidencian en las estadísticas que, sobre todo ahora, “empapelan” el mundo entero.


Los números del racismo en Estados Unidos:


Pobreza:

Hay tres datos relevantes que difundió el Centro de Investigación Pew al respecto: en promedio los negros tienen el doble de probabilidades de ser pobres que los blancos, las familias afroestadounidenses ganan poco más que la mitad de lo que ingresan en las blancas y, en términos de patrimonio neto, los hogares blancos son por lo menos 10 veces más ricos que los negros. Esto último conforme las estadísticas de la Reserva Federal de 2017.


Desempleo:

La Oficina de Estadísticas Laborales del Gobierno estadounidense la tasa de desempleo de los estadounidenses negros (16,7%) supera la de los blancos (14,2%). Cabe aclarar que a causa de la recesión generalizada que causó el coronavirus  hizo que esta brecha se achicara.

Durante décadas, la tasa de desempleo de los negros fue generalmente más del doble que la de los blancos, pero la brecha se redujo a su menor diferencial registrado el año pasado, es decir hasta el brote de coronavirus. En febrero, las tasas se situaron en el 3,1% para los blancos y un mínimo casi récord del 5,8% para los negros. 


Mortalidad infantil:

En el caso de la comunidad afroestadounidense, en 2016 esa tasa fue de 11,4 por cada mil nacimientos, mientras entre la blanca fue de 4,9 por cada mil en la comunidad blanca, según lo registrado por los Centros de Control de Enfermedades y Prevención (CDC), según consignó la BBC.


Cárceles y exceso policial:

La BBC reprodujo las investigaciones del Centro de Investigación Pew, que reveló la alarmante cantidad de personas negras presas en relación a las blancas. En 2018, el 33 por ciento de la población carcelaria era negra contra un 30 por ciento blanca, estos números toman otra dimensión si se tiene en cuenta que los blancos representan el 60 por ciento de la población adulta del país y los negros el 12 por ciento.

El asesinato de Floyd a manos de la policía generó un profundo repudio pero no asombro. Según afirma la BBC con datos de una investigación del Brookings Institution, "las personas negras tienen 3,5 veces más probabilidad que las blancas de morir a manos de la policía cuando no están atacando ni tienen un arma. Los adolescentes negros tienen 21 veces más probabilidades que los blancos de morir por agentes de policía”. “La policía mata un negro cada 40 horas", fue la conclusión determinante de esta investigación.

De acuerdo al conteo que lleva The Washington Post, entre 2015 y 2019 del total de personas asesinadas por la policía, un 26,4 por ciento fueron afrodescendientes. Si se tiene en cuenta que la población negra solo representa el 12 por ciento del total, la cifra es alarmante y demuestra que lo sucedido con Floyd no es un hecho aislado. La imagen de este hombre de 46 años con un policía presionando su cuello hasta asfiaxiarlo recorrió el mundo y desató la polémica y las manifestaciones de repudio. “No puedo respirar”, fue lo último que dijo.


La atención médica

La pandemia actual también dejó al descubierto las desigualdades en el sistema de atención médica. Una razón por la cual los estadounidenses negros han sido más afectados es porque es menos probable que tengan un seguro de salud.

Un informe de la Universidad de Harvard reveló que la población negra vive en peores condiciones sanitarias que otras comunidades y recibe peor atención médica. Según el estudio, de 580 pacientes hospitalizados con COVID-19 con datos de raza / etnia, aproximadamente el 45% eran blancos, el 33% negros y el 8%, lo que sugiere que las poblaciones negras podrían verse desproporcionadamente afectadas por COVID-19. 

A su vez, el Washington Post, informó que en lugares como Chicago y Louisiana, los afroamericanos representan el 67 y el 70% de las muertes relacionadas con COVID-19 respectivamente, esta cifra es muy elevada ya que sólo son el 32% de la población, situación que se repite en distintos lugares del país.

Todas estas condiciones contribuyen a hacer que la pandemia de coronavirus sea aún más mortal para los negros que para los blancos no hispanos, que representan más del 60% de la población, pero solo alrededor del 53% de las muertes por el virus.

El lápiz verde