Los hechos son simultáneos

Por: Horacio Lenz

Se suele pensar de modo conspirativo que todos los hechos en la política internacional están concatenados y se los ubica dentro de la frase "todo tiene que ver con todo " como si un hecho en Centroamérica repercutiera de modo lineal en el centro del continente africano y se propagara sin condicionantes al confín del Sudeste Asiático.

Generalmente, los acontecimientos internacionales que se manifiestan en diferentes partes del globo tienen más que ver con alguna región en particular que con hechos que ocurrieron en latitudes remotas. Puede resumirse de la siguiente manera: algunos eventos tienen que ver con otros de manera delimitada y restrictiva.

En la I y II Guerra mundial y la Guerra Fría, a pesar de su dimensión territorial y humana, hubo grandes espacios terrestres con una dinámica propia y ajenos a esos conflictos. En la actualidad, las disputas geopolíticas del mundo son en el G3 y la supervivencia de los "Imperios Sustantivos" es táctica, de ahí que las alianzas mutan de acuerdo a las regiones y a los intereses que cada uno tiene en ese espacio en particular.

China, Rusia y Estados Unidos son el mundo del nuevo orden consolidado en el último período donde se podría incluir un cuarto: India, que hoy atraviesa una posición comprometida producto de que, unos días atrás, le derribaron dos aviones MiG por una incursión aérea de 80 km en el interior de Pakistán. Este litigio, India lo tiene con su vecino que con una población de 200 millones de musulmanes en su territorio, Pakistán siempre usó y usa esa ventaja de retaguardia, auspiciando —según dice Nueva Delhi— conflictos en la región limítrofe de Cachemira. El Primer Ministro de India, Nadendra Modi, necesita recomponer de algún modo la situación para negociar con sus vecinos. Si no es así, su gobierno parlamentario entrará en dificultades y su liderazgo será cuestionado. La razón política del Premier Indio es su nacionalismo retórico y simbólico, con fuerte contenido anti musulmán- pakistaní. En cambio, la figura política del Primer Ministro de Pakistán, Imran Khan (líder carismático), se consolida en el interior y su lugar como laico va desplazando a los musulmanes de la hegemonía política. Se manifiesta como un aliado confiable de China y a su vez continúa manteniendo una relación con los Estados Unidos de tensión administrada.

En un mundo con mosaicos que carecen de bordes complementarios todos los conflictos, en distintas partes del mundo, generalmente son SIMULTÁNEOS, NO CONCORDATES. Un ejemplo adecuado es separar la cuestión Venezuela de la de Pakistán- India. Sólo son simultáneas. Se desarrollan en diferentes espacios geopolíticos y con actores extrarregionales donde en un continente son aliados y en otro confrontan. En el actualidad, en otro espacio geográfico se está construyendo otro "Nuevo Orden” y una potencia Euroasiática como Rusia intenta amortiguar las amenazas de la expansión de la OTAN a Ucrania.

Putin pone el foco afuera con declaraciones sobre capacidades militares continentales, pero su razón histórica es cuidar su frontera como lo hicieron los Zares, los Soviéticos y hoy la Federación Rusa. La palabra UKRAÍNA en lengua rusa significa: MI FRONTERA que a su vez es el puente con los pueblos que habitan el Cáucaso. En ese marco internacional los integrantes del G3 ponen sus focos en Sudamérica donde la disputa de Estados Unidos con China es comercial en Venezuela, pero con derivaciones sin control si no se actúa con prudencia.

Cabría preguntarse si los venezolanos son hoy para el Gigante Asiático lo que fue Cuba para los soviéticos en los 60. En cambio, Rusia defiende su enclave cubano en América y en el Oriente protege la Península de Crimea, donde está la Flota de la Armada en el Mar Negro, y la salida de esta por los Estrechos del Bósforo y Dardanelos en Turquía, para ocupar el Mediterráneo y de esa modo fortalecer sus posiciones en Siria. El balance de Turquía entre el Este y el Oeste es su razón geoestratégica. Son parte de la OTAN pero también administran la autopista naval rusa.

México al sur del Río Bravo

Andrés Manuel López Obrador no se diferencia de la política tradicional de México. El país azteca siempre intentó ser el interlocutor de todos los latinoamericanos con EEUU. De ahí su disputa con Brasil que procuró ser el interlocutor de Sudamérica hacia el mundo Atlántico. Esto último nunca lo logró y mucho menos ahora donde es conducido por grupos heterogéneos y algunos hasta improvisados. Se torna importante poner atención en el vicepresidente Hamilton Mourão.

En un mundo que busca un nuevo cause algunos contribuyen a la confusión.

El Presidente Donald Trump es parte de esta situación de desacople global. Su política internacional desde el comienzo fue errática. Su intento de separar la política comercial de la seguridad fue propio de un desconocimiento absoluto de las reglas internacionales. La propuesta de revisar el Acuerdo Transpacífico, pero mantener la cooperación militar con los aliados, produjo recelos y cierto temor en los países del Asia insular que se veían expuestos a China. Ya en nuestro continente bloquear de modo físico la continuidad geográfica de la América tratando de construir un muro al Norte del Río Bravo produce la división de América que contradicen la visión histórica de los EEUU.

Además usó, junto a otros Jefes de Estado sudamericanos, medidas para la situación venezolana sin sentido, que no resuelven la crisis, sino que además contamina la política continental de retórica confrontativa, pero la vacía de propuestas.

De esta manera, se pierde el sentido cooperativo para la solución de cuestiones particulares.

Nuevo Orden buscado

El mundo se desvertebró a partir del 2008. Por motivos políticos, financieros y bélicos se despertaron conflictos, de dimensiones distintas, en América del Sur, Europa Occidental y Oriental, Medio Oriente y en el Mar de China y además del fracaso arrastrado de la primavera Árabe que sumió a varios países del Norte de África en la anarquía.

La protección de la economía trae beneficios pero también enfrentamientos. Dijo la ex Canciller Sueca Anna Lindh: " Cuando el comercio no cruza las fronteras, lo suelen hacer los Ejércitos".

En este mundo diferente, el trípode del G3 desarrolla alianzas dinámicas y cambiantes. Hoy Rusia y China están juntas en algunos temas comunes, pero si Moscú intentara e insistiera con ir a las aguas cálidas del Índico, China lo parará aliada a Estados Unidos. El juego dentro de la trilogía es:

• Rusia necesita una Europa dividida en Berlín.

•China requiere una Europa unida de Moscú a Lisboa para restaurar la ruta de la Seda.

• Estados Unidos para influenciar en el Mar de la China propiciará que Rusia distraiga a Pekín.

• Estados Unidos pretendió una expansión de la OTAN hasta Ucrania. La respuesta de Moscú fue contundente en lo politico-militar.

Los tiempos y las necesidades determinan esas alianzas. En un escenario de desacoples continentales Europa está viviendo su peor pesadilla desde el fin de la II Guerra.

Hoy, por motivos de naturaleza diferentes, el viejo Continente está dividido en tres zonas con miradas diferentes.

• La Atlántica al oeste de París.

• La Central en el eje París-Berlín.

• La Europa Oriental hasta la frontera con Rusia.

Las tres europas están solo unidas por la OTAN y cada vez menos por Bruselas. Con comando militar único y con dependencia energética de Siberia (Rusia) la situación que la hace contradictoria.

Hay análisis globales que sostienen que todo tiene que ver con todo construyendo, de ese modo, pensamientos lineales.

Sin embargo, en política solo algunas cosas tienen que ver con otras. Las cuestiones son más complejas, sutiles y menos obvias. Es necesario comprender más que saber.

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