La salida de la pandemia debe ser con infraestructura para el arraigo

OPINIÓN. Desde el Movimiento Arraigo promovemos la generación de herramientas que permitan una mejor y más justa distribución de la población, de los recursos y de los derechos.


El avance de la pandemia en Provincia de Buenos Aires y la Argentina corrió el velo para mostrar de manera contundente la compleja y dolorosa situación preexistente, tristemente ocultada y relegada de la agenda pública: las consecuencias frustrantes de un modelo histórico y permanente hacia la híper concentración. Una de ellas, la demográfica, que como círculo vicioso y a consecuencia de ella se combina con altos índices de pobreza, indigencia y desempleo. Déficit habitacional e imposibilidad de acceder a la tierra, mala alimentación y deterioro de la calidad de vida, falta de conectividad e infraestructura, obstáculos para acceder a la salud, la educación, la justicia. Una extensa nómina de derechos esenciales y constitucionales vulnerados para los bonaerenses que hoy, en medio de esta emergencia epidemiológica, implican grandes limitaciones para la atención de la crisis.

Conscientes de la necesidad de avanzar en la promoción de un programa que genere Arraigo y el inicio de un camino hacia la desconcentración poblacional en zonas metropolitanas, de la tierra productiva en manos de unos pocos, de los medios de comunicación, de las empresas de servicios públicos, de la producción de alimentos, en San Antonio de Areco apostamos a un modelo diferente con eje en el protagonismo de los Gobiernos Locales. Es así como la urgencia sociosanitaria del COVID-19 nos encuentra con importantes realizaciones y avances en su infraestructura local, que permite transitar estos momentos de manera distinta.

Entre 2011 y 2019, los ocho años que estuvimos al frente del Municipio, apostamos a consolidar un desarrollo local integral e inclusivo, con especial énfasis en los sectores históricamente postergados de la comunidad. Ello permite hoy que la comunidad esté mejor preparada ante estas situaciones inéditas. En ese sentido, a través de la Agencia Municipal de Hábitat, garantizamos el acceso a la tierra y la vivienda a más de 3000 familias. Más aún, el despliegue de cobertura cloacal pasó del 20% al 90% y el agua corriente llegó al 100%. También concretamos la conectividad total -incluyendo las localidades rurales- con banda ancha gracias al Programa Argentina Conectada que impulsó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En materia de educación pública, ésta se garantiza desde los 45 días de nacidos los niños y las niñas, con un gran desarrollo de Jardines Maternales Municipales hasta la Universidad. Todo dentro del mismo territorio, sin necesidad de desarraigarse porque se llegó a construir un establecimiento educativo público por cada año de gestión. Asimismo, en esos años, se promovió el fortalecimiento de Clubes Sociales y Deportivos y una Escuela Municipal de Deportes. Hubo una fuerte apuesta a la cultura a través de las Fiestas Populares, así como de la creación de la Escuela Municipal de Música y la Escuela Municipal de Cultura.

Por otro lado, trabajamos en una infraestructura urbana especialmente dirigida a los barrios y la periferia en materia hidráulica, con alumbrado público, espacios verdes, cable soterrado, el refuerzo del sistema eléctrico, desagües pluviales y nuevos pavimentos. En esta área se hicieron tareas viales de infraestructura gruesa y de mitigación de inundaciones con la implementación de un Sistema de Alerta Temprana. Así, con la elaboración del Plan Climático Local fuimos el primer Municipio de la Provincia de Buenos Aires en tener su Plan de Acción Climática en sintonía con el Tratado de París.

También creamos la Compañía Municipal de Alimentos desde donde promovimos la producción local, las ferias y los mercados para garantizar el acceso a alimentos saludables a precios justos, trabajando así rumbo a la soberanía y seguridad alimentaria. Además, confeccionamos un Plan de Ordenamiento Territorial para una mejor organización urbana y cuidado de zonas productivas con limitaciones a las aplicaciones de agroquímicos y promoción de la Agroecología. Creamos la Ayudantía Fiscal, la Comisaría de la Mujer y la Familia, un Centro de Integración Comunitaria, un Centro de Monitoreo y la Policía Local para acercar seguridad y justicia a nuestros vecinos y vecinas. A lo largo de 8 años, hicimos una fuerte inversión en salud en el Hospital Municipal, creamos nuevos Centros de Atención Primaria con multiplicación de prestaciones, ampliamos el Geriátrico Municipal, sumamos nuevas y más ambulancias, adquirimos una nueva y moderna aparatología e implementamos programas novedosos de Promoción de Lactancia y Parto Respetado y Humanizado.

Todas estas acciones que implementamos desde el gobierno local fueron enmarcadas en el modelo de Arraigo, el mismo que impulsamos para la integración, con inclusión y equidad, en todo el territorio Bonaerense y Nacional. Y, precisamente en este momento tan adverso, se vuelve más evidente la centralidad de los Municipios, de su cercanía con la comunidad, de su potencia para vehiculizar las respuestas para las demandas de vecinos y vecinas, para garantizar el acceso a los derechos esenciales que dignifican la vida de nuestros comprovincianos y comprovincianas. Es por eso por lo que creemos que ésta debe ser la salida a la pandemia.

Tal como lo hicimos en Areco, en cada rincón de esta Argentina diversa hay que asegurar el trabajo, la salud, la educación, la justicia, la seguridad, la soberanía alimentaria, el transporte -principalmente ferroviario-, la vivienda, la integración y así evitar la concentración poblacional en grandes centros urbanos, esos donde las condiciones de vida se hacen cada vez más insostenibles y que hoy se han constituido en epicentros indiscutibles de contagio del virus.

Por eso, desde nuestro lugar en el Senado bonaerense buscamos aportar al Gobierno provincial con el impulso de legislación tendiente a resolver estos problemas. El proyecto de promoción de la agroecología y el arraigo pretenden brindar respuestas a las familias productoras de los alimentos que consumimos cotidianamente, garantizando acceso a la tierra para la agricultura familiar con la infraestructura necesaria y acercando alimentos saludables y a precios justos. Este sector vive y trabaja en condiciones informales, indignas, inseguras y precarias, aunque son la fuente de sustentación de los y las bonaerenses y la garantía de un futuro con arraigo y desconcentración.

El acceso a la vivienda y la tierra para trabajar, así como la protección de los productos agroecológicos que cuidan el medio ambiente y nuestra salud son cuestiones impostergables para construir una provincia productiva con soberanía alimentaria. Encontramos que la presencia de grandes empresas que dominan el mercado de alimentos da lugar a una variación en los precios de los productos esenciales, sin demasiado margen de actuación estatal. Ello, sumado a las carencias de infraestructura, conectividad y acceso a derechos y a la información en el ámbito rural, contribuye a la migración campo-ciudad y profundiza las dificultades anteriormente enumeradas.

Otra de las problemáticas que quedaron expuestas en el marco de la pandemia es la desigualdad existente en cuanto al acceso a la conectividad de internet. Así, el trabajo remoto, la continuidad escolar desde los hogares, la información oficial publicada en los sitios webs, las aplicaciones de cuidado o de programas estatales, entre otras cuestiones, no son de igual acceso para todos y todas. Es así como impulsamos un proyecto en favor de la inclusión tecnológica que será presentado en los próximos días.

Por todo eso, desde el Movimiento Arraigo promovemos la generación de herramientas que permitan una mejor y más justa distribución de la población, de los recursos y de los derechos. Impulsamos la idea de que, tanto en el interior de la provincia como del país, nuestra gente pueda acceder a todo tipo de servicios y oportunidades sin tener que migrar hacia las ciudades más grandes. En el actual contexto de pandemia se puede ver muy claramente cuáles son las consecuencias de esta migración interna desmedida y de la superpoblación en los grandes centros urbanos. Queremos, en definitiva, el buen vivir de las personas, la preservación del planeta, la prosperidad de la comunidad y las alianzas colaborativas. Desde Areco, sabemos que es posible.


Sobre el Autor

Francisco "Paco" Durañona fue Intendente de San Antonio de Areco. En la actualidad, es senador de la provincia de Buenos Aires por el Frente de Todos e integra el Movimiento Arraigo.

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