La responsabilidad individual es cuidado colectivo

La pandemia deja al descubierto cómo las acciones imprudentes de una persona pueden afectar a una mayoría. EPD hace un breve repaso con los casos más resonantes que dejaron en evidencia la importancia de la responsabilidad individual para vencer al COVID-19.

El coronavirus atraviesa a la humanidad de una manera nueva y desconocida, y la comunidad científica del mundo trabaja contrarreloj para intentar develar los misterios que permitan dar, finalmente, con una vacuna eficaz que evite la propagación del virus y sus desenlaces fatales.

Para alcanzar el objetivo, es de público conocimiento, falta un largo recorrido aún. Hasta ahora, el distanciamiento social en conjunto con las medidas de higiene que cada individuo puede adoptar -como el lavado regular de las manos- es la receta que obtuvo mejores resultados.

El recorrido es complejo, pero hay consenso sobre la vital importancia de las políticas públicas de prevención adoptadas por las autoridades gubernamentales. Es preciso también destacar que hay situaciones sociales que exceden la capacidad y la voluntad de las personas para cumplir con las medidas de higiene y distanciamiento dispuestas. Los sucesos ocurridos en las villas miserias en la Argentina en el último tiempo así lo demuestran.

Sin embargo, existen casos que no están atravesados por deficiencias socioeconómicas y habitacionales de carácter estructural e histórico. Se corresponden, más bien, con conductas que tienen que ver con la responsabilidad individual y también colectiva, con la importancia de cumplir con las normas dispuestas por el gobierno para evitar la propagación del virus. En la Argentina, desde el inicio de la pandemia, se produjeron distintos actos de irresponsabilidad individual que terminaron generando daños colectivos de gran magnitud.

A continuación, EPD hace un repaso por los casos más resonantes:

La médica de Chaco 

Uno de los primeros casos sucedió en la provincia de Chaco: una mujer –médica jubilada- y su hija llegaron de España el 28 de febrero, no cumplieron con el aislamiento y retomaron sus actividades. Más de 4 personas con las que se vincularon contrajeron coronavirus, entre ellos, un niño: el primero contagiado en América del Sur.

La mujer, exjefa de consultorios externos del Hospital Julio Perrando, de Resistencia, fue puesta en prisión domiciliaria por la Justicia al ser denunciada en reiteradas ocasiones por sus vecinos por violar la cuarentena.

La fiesta en Moreno

Otro de los casos resonantes fue el de un joven del partido de Moreno, provincia de Buenos Aires. El 13 de marzo regresó de Estado Unidos, debía cumplir con la cuarentena y aislarse por 14 días pero el 15 de marzo asistió a una fiesta de 15 en la que se contagiaron al menos 17 personas, entre ellas su madre y su abuelo, quien falleció luego, a causa del virus.

El joven del Buquebús

El 19 de marzo, un joven de 21 años subió a un barco Buquebús para regresar a la Argentina. Estaba en Uruguay y previamente había paseado por Europa. Había estado en observación en un centro de salud del país vecino por presentar síntomas compatibles con coronavirus y sin conocer los resultados, tomó el transporte marítimo junto a 400 pasajeros que al llegar al país debieron ser aislados.

Más de un mes después, el 21 de abril murió un hombre de 83 años de nacionalidad argentina que viajó en ese barco. La víctima que residía en Punta del Este, sintió síntomas y acudió al médico en el departamento de Maldonado, donde le confirmaron que se encontraba infectado.

El asadito en el Sur

En Loncopué, un pueblo de Neuquén con un poco más de 5000 habitantes, un vecino decidió festejar su cumpleaños con un asado bien concurrido. Fue el 22 de marzo, el resultado fue que se produjeron más de 25 contagios y dos personas fallecidas, un hombre de 64 años y otro de 68.

Además, ante esta situación, el Comité Regional Provincial decidió declarar el aislamiento total de este pueblo, bloqueando las rutas de acceso durante varias semanas. "Es por la protección de la salud pública de todos los ciudadanos de la localidad, de lugares cercanos y de la provincia en general",afirmó la fiscal que intervino en el caso.

Otro asado con contagios

En Río Negro, a principios de la semana pasada se conoció que tres efectivos de la subcomisaría 82 de Balsa Las Perlas dieron positivo al test de coronavirus luego de compartir una cena clandestina en medio del aislamiento.

Otro de los policías participantes de esa comida, a su vez, generó el contagio de al menos otras siete personas que son contactos estrechos: cuatro familiares, entre los que se encuentran dos niños de 2 y 10 años que están asintomáticos, mientras hay otras 50 personas que tuvieron contacto con alguno de ellos y que están siendo monitoreadas

De Necochea al baby shower

El último caso público fue el ocurrido en Necochea, Buenos Aires, relacionado a su vez con los acontecimientos sucedidos en el sanatorio Güemes, ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. La ciudad balnearia ya atravesaba una fase de relajación de las medidas más restrictivas y no presentaba nuevos casos hacía 60 días. El 23 de mayo se realizó un baby shower con casi 30 invitados y ahora se registran más de 22 casos de coronavirus. Una mujer había estado en el sanatorio Güemes con su yerno y al regresar a su casa mandó a sus hijos asintomáticos al festejo.

Cuidarse uno, para cuidar a todos

La comunidad científica y las organizaciones internacionales son claras: existen aún muchas dudas sobre las maneras en las que el virus puede trasmitirse. Por ejemplo, hay una discusión acerca de si las gotas del coronavirus pueden quedar en el aire, y durante cuánto tiempo. Sin embargo, hay algo que sí se pudo demostrar en muchos países del mundo y es la efectividad del distanciamiento social para reducir la capacidad de contagio por parte del COVID-19. 

En momentos en los que en la Argentina y en el mundo, algunos sectores sociales, políticos y mediáticos rechazan las medidas de aislamiento y la cuarentena como medidas necesarias para evitar la propagación del novel virus, es importante tener en cuenta esto casos de irresponsabilidad personal que terminaron en severos y masivos daños colectivos. El cuidado personal, hoy más que nunca, significa cuidar a todos.

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