La paz o la metáfora

Por: Carlos Leyba

El 9 de Julio es el día en que declaramos nuestra independencia y por lo tanto el mandato de que debíamos conquistarla y luego mantenerla; pero también, indisolublemente unida a la independencia, es el día del mandato de nuestra identidad; y nuestra identidad conlleva el mandato de la construcción de la paz interior.

La celebración de aquél 9 de Julio heroico debería ser la rendición de cuentas de cuánto hemos hecho, después de un año, para mantenerla; pero al mismo tiempo debería ser el día de la rendición de cuentas de los pasos dados en la construcción de la paz interior que es una condición, tan necesaria como la construcción de la independencia, para constituir una Nación.

¿Cómo estamos hoy? Veamos.

Los analistas políticos concluyen que el propósito central de Mauricio Macri es su reelección. La acción pública gubernamental es la campaña electoral. Objetivo íntimo (no explicitado) y central (en torno al cuál todo gira).

Estos primeros cuatro años, en esa concepción de política como poder y no como servicio, no están destinados a gobernar, si es que gobernar es construir las bases del bienestar colectivo con independencia del resultado electoral.

Macri ha confirmado su comando de campaña, presidido por J. Durán Barba y operado por Marcos Peña. La decisión de ambos, dicen los analistas, es demarcar a fuego la grieta.

Nada de acuerdo global, de largo plazo, de rumbo, de estrategia de desarrollo, de Nación. A pesar que el futuro lo necesita como el oxigeno para existir. Lo contrario: “somos nosotros, pases cortos, vamos viendo, día a día, de lo que se trata es cuidar el metro cuadrado. Para volver a ganar, mucho entusiasmo y muchos trolls.

Para triunfar en 2019, dicen, es necesario segunda vuelta con Mauricio y Cristina o alguien nominado por ella. En segunda vuelta, todos los que no hayan votado por Cristina (la inmensa mayoría) o por “su” candidato, no votarían por ella ni por “su candidato”.

El piso de CFKes su techo, “su candidato” estará obligado a llevar en la fórmula un “espanta votos” tipo C. Zanini ¿A. Kicillof?

Acerca de esteúltimo como posible candidato una breve puesta en foco. En la revista Crisis de Junio de 2018, brindó un reportaje a Juan P. Hudson y Mario Santucho. Los periodistas nos informan que “Kicillof pertenece a la raza de los políticos que tienen un discurso en off y otro en on”. De entrada los periodistas nos revelaron que no esperemos un discurso consistente. Dice lo que los públicos quieren oír.

La prueba es que en un diálogo imaginario, que debería haber ocurrido en tiempos de su ministerio, le “explicaba” a los sectores medios que entonces demandaban dólares para viajar que “todavía hay sectores postergados, todavía hay pobreza en la Argentina, todavía hay informalidad, nos tenemos que ocupar de aquellos”. Y para cerrar imaginaba decir que los dólares para viajar no eran “derecho humano básico como comer”.

Estos dichos son del mismísimo Kicillof que negaba la posibilidad de medir la pobreza, que promovía los disparates de CFK, cuando afirmaba que la Argentina había reducido la pobreza al 5 por ciento en su gobierno y de Aníbal Fernández que afirmaba que en Alemania había más pobreza que en la Argentina, y que - como colofón - señalaba que medir la pobreza era estigmatizante.

Laya de dos caras una en off y otra en on; y además una en el poder y otra fuera de él. Bastaría por recordar lo que escribía de la economía de Néstor Kirchner cuando todavía no había practicado el entrismo que tantos réditos personales le brindó.

En el reportaje además declara que “El gran drama que está enfrentando el gobierno es que los salarios son demasiado bajos en pesos y entonces se deprime el consumo interno, pero son demasiado altos en dólares como para ser competitivos hacia fuera”. Durante su gestión había optado por pulverizar la capacidad de competir merced al retraso cambiario.

Finalmente los periodistas recuperan esta frase con la que Axel se define “yo soy un hijo recuperado del peronismo”. Y ellos aclaran “Una frase para los anales del psicoanálisis político nacional”.

La actualidad del personaje se debe a la proximidad de la definición de la demanda de Burford Capital, que litiga en los tribunales de Nueva York, los mismos de Griesa, contra YPF y el Estado Nacional, reclamando una indemnización por las acciones que pertenecieron al Grupo Petersen (Familia Eskenazi – Santa Cruz – Argentina), cuyo monto puede alcanzar a U$S 4.000 millones. Burford Capital compró ese paquete al Grupo Petersen, una vez que este grupo quebró en España, donde estaban radicadas las dos empresas poseedoras del 25 % de YPF.

La causa se basa en el reclamo de Burford por la manera en que se nacionalizó la petrolera sin realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA), tal como figuraba en el estatuto definido en 1993 durante la privatización impulsada en la presidencia de Carlos Menem. Allí el país se comprometía en la Bolsa de Comercio de Nueva York a que cualquier operación de adquisición posterior de una porción de la petrolera argentina obligaba a hacer una oferta por el total de las acciones del mercado.

Kicillof fue parte activa en el diseño e instrumentación de la expropiación a Repsol, del 51 % de las acciones de YPF que la española detentaba. Su tarea comenzó cuando fue designado secretario de Política Económica y Planificación del Desarrollo del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, lo que venía desde el inicio del segundo período presidencial de Cristina Fernández de Kirchner (diciembre 2011). Su plan de expropiación se concretó en ocasión de la compra de la mayoría accionaria de YPF adoptada por la presidente Cristina Fernández el 16 de abril de 2012. Allí compartió la intervención con el ministro De Vido, siendo designado sub interventor, pero estando a cargo de las acciones ejecutivas y cotidianas de la empresa.

En 2014 Kicillof logró un acuerdo con Repsol (España) para la indemnización por la expropiación del 51 porciento del paquete accionario, quedándose Repsol con otro 12 por ciento mientras un 25 % estaba en propiedad de la familia Eskenazi. Ese acuerdo fue por más de U$S 5.000 millones, porque hubo que incluir gastos, intereses y arrears. Kicillof no dio precisiones, aclarando que era muy conveniente porque los pagos se extendían hasta 2033, en bonos del gobierno. Ahora, Burford Capital reclama entre U$S 3.000 y 4.000 millones por el 25 por ciento del grupo Petersen.

El procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, es el responsable de cuidar los intereses del país en este juicio, del que se espera que Burford Capital resulte ganador, como ya ocurrió con el caso Marsans – Aerolíneas, ventilado en el CIADI.

Otra sería la historia si en lugar del “castigo” de 5 mil millones se hubiera intervenido la empresa y analizado el colosal vaciamiento realizado que estaba “habilitado” por el regalo-venta de las acciones de Repsol a la familia Eskenazi, expertos en empresas reguladas, a quienes Néstor decidió ofrecerles este postrecito.

La propuesta de intervención y auditoría se la realice personalmente a Miguel Galuccio el 10/4/2012, antes de que asumiera la presidencia de YPF, en las oficinas de Carlos Pellegrini. Era lo honesto para hacer …y lo más económico.

Personajes pequeños chapoteando la historia.

Pero la cuestión no se trata de un candidato. Se trata de “cuántos crímenes se cometen en nombre del peronismo”. Peronismo, palabra que refiere a un pensamiento y una acción que no puede desconectarse de lo que constituye el legado de su fundador y de su líder.

Pues bien “los crímenes” en su nombre – lo que el legado claramente no dice - van desde la violencia armada de la “Juventud Maravillosa”, el asesinato de José Rucci, el rodrigazo, la formación de la AAA por José López Rega, el menemismo y la destrucción del Estado de Bienestar, el kirchnerismo y la dilapidación de la mayor oportunidad para el desarrollo nacional en un siglo, el cristinismo y la liquidación de todos los stocks (vg. gas y petróleo, carne vacuna, divisas…)por su política mezquina“corto placista”, sin contar el entusiasmo por las fortunas súbitas cuya dos imágenes son el auge del juego y los bolsos de López.

Para terminar este desvío, cabe decir que todos sabemos que será un milagro, los milagros son posibles aunque inexplicables, que un candidato sea capaz de representar aquél legado que permita recuperar, para la política nacional, una corriente de pensamiento propositiva para el desarrollo nacional

Suponiendo – como todo lo parece indicar – que el “milagro” no aparece y suponiendo que la usina Pro hace lo imposible para que no aparezca, entonces, el resultado de esa configuración puede ser la reelección de Macricon una votación mezquina que convivirá con un Parlamento opositor.

El próximo gobierno surgiría con menos potencia (y esperanza) que en 2015. Todas las tensiones políticas, si los estrategias siguen como hasta ahora, serán mayores que las de hoy. A ese lugar de conflicto nos está llevando la radicalización de la grieta para ganar en un balotaje. La pócima venenosa para una sociedad decepcionada y descreída.¿Puede gobernar la ética del marketing?

El gobierno profundizan la grieta para evitar la posibilidad de una oposición que probablemente tendría más techo que CFK. Un gobierno honesto fortalece la mejor oposición posible. Claro que eso también sería un milagro. La demonización, la asociación a CFK, de toda crítica a la política económica por sus consecuencias, es un juego peligroso. Veamos.

La natural reacción, por ejemplo, de los curas villeros, de la Iglesia próxima a Francisco, ante el crecimiento de la demanda de los comedores y de los problemas sociales en los sectores marginados, que son multitud, es enfrentada - por la usina del gobierno - con una campaña radial y televisiva destinada a ridiculizar a los protagonistas con argumentos banales centrados en la natural resistencia de la Iglesia y la feligresía a la ley y campaña pro aborto.

Diferenciar la crítica a la situación social de la opinión sobre la ley del aborto es un mínimo respeto por “la verdad”. Una cosa nada tiene que ver con la otra.

Pero desde la campaña periodística oficialista la confusión es una herramienta de demonización.

Entre quienes se oponen a la ley del aborto por cierto no hay sólo creyentes ni tampoco sólo no creyentes son las que la sostienen.

Hay muchos que han observado con preocupación la gestión de un negocio importante detrás de la generosidad de la norma. Y hay una alerta razonable por la extraña resistencia a discutir las consecuencias presupuestarias de la ley que implica nuevo gasto público.

¿Qué tiene que ver esto con el gobierno centrado en la campaña electoral?

La campaña mediática de Peña y Duransostiene que quien está en contra de la liberalización del aborto es un reaccionario.

De ello se infiere que toda la crítica de la Iglesia al estado de la cuestión social está descalificada porque,en realidad, es una reacción al impulso que el gobierno ha dado a la liberalización del aborto y no la descripción y lógica  preocupación por una situación que amenaza con ser crítica.

Lo principal para el oficialismo es laprofundización de la grieta para asegurarse el triunfo electoral.

¿Es legitimo gobernar para una campaña electoral? ¿Es tan grande la preocupación?

La última encuesta de junio de Sergio Berensztein, que ha apoyado sin fisuras al gobierno, se titula “La crisis cambiaria activa el pesimismo y diluye el capital político de Macri”. Sonó la alarma. Sigue,  “la sociedad observa con profunda preocupación la situación económica” “pocos creen que el acuerdo con el FMI logre evitar una crisis” “pérdida de confianza en la gestión … la imagen de los dirigentes del oficialismo cae”.

La conclusión es un balance económico negativo del presente respectodel pasado y negativo para el futuro. La caída de imagen es estrepitosa y la del futuro es sistemática. La evaluación de la gestión es intrínsicamente negativa. Hasta aquí Berensztein, el amigo.

La consultora “taquion trespuntozero” trabajó sobre la credibilidad. El 66 por ciento no le cree a la oposición; el 58 al gobierno.

Hundidos en la grieta que es más obscura cuanto más profunda y en la que la claridad aparece lejana y pálida.

No hay figuras de la política, según la encuesta, a las que una mayoría personas les crea.No hay líderes.

Pero una mayoría (pero sólopoco más del 50 por ciento) cree en la palabra de Francisco. Una pequeña balsa que puede ayudar en este riesgo de naufragio.

El gobierno – con la excepción de María Eugenia Vidal y Carolina Stanley que convocan a los dirigentes de la pobreza junto con la Iglesia – hace lo imposible por hundirla. ¿Está en su naturaleza? Difamación propalada día tras días por los periodistas militantes.

¿Qué hay detrás de esto? Atravesamos una profunda insatisfacción social colectiva. Es el territorio de una sociedad decadente. Es cierto, cada tanto, emergemos a respirar aire fresco. Pero rápidamente el oleaje del estancamiento nos vuelve a sumergir.

Ánimos crispados. Incitación a la confrontación. Sin duda desde el oficialismo que, por serlo, es más responsable. Pero hay que escuchar y leer el odio y el resentimiento que se acumula en las carpas del kirchnerismo. El kirchnerismo o el cristinismo, son el núcleo duro de desalojados del poder, la mayoría de los cuales transitaban los pasillos desde el menemismo. Ahora condenados al llano.

Una vieja dirigente tucumana del peronismo acusada de traición dijo “en política, peor que la traición es el llano”.

Cuando, como ahora, el llano se convierte en hacinamiento torna en violencia, al menos, verbal.  Entre unos y otros, la política, esa política ratona, agota. Sí. Ha tornado en espectáculo. Un agotador desfile de autodidactas que panelizan la realidad.

Peroen la realidad se agiganta otra grieta, que no es la de las palabras, sino la de la fractura social. La UCA, el Observatorio de la Deudas Social, nos recuerda que la mitad de los menores de 17 años viven en la pobreza.

¿Somos conscientes de esta grieta descomunal del presente que se proyecta como un abismo sobre nuestro futuro de carne y hueso?

Adela Cortina, una filosofa excepcional que ha dedicado parte de su obra desde la ética a la economía, la vida de la empresa o el consumo, acuñó en los años 90 un término que sintetiza el temor, el rechazo, la parálisis que producen los pobres: aporofobia.

Ante la explosión, el rechazo a la pobreza – gestada en esos años urbi et orbi - y a los pobres, buscó en el griego  (á-poros, pobre, y fobéo, espantarse) la palabra que designara un fenómeno colectivo surgido de la creciente grieta social ya denunciada por Zigmun Baumann y por el papado. Francisco lo ha puesto como el signo de incomodidad que el cristianismo prédica al obligarnos a pensar a partir de la pobreza.

Adela Cortinaal nominarla ha sacado la cuestión del anonimato, Dice, el pobre es aquél “que no puede ofrecer nada interesante a cambio”. Mirando desde Europa (en el año 2000 en El País) dice “hay algunos racistas y xénobos, pero aporófobos casi todos”.

¿La razón?En “nuestras sociedades organizadas en torno a la idea de contrato … el pobre … es el que no tiene nada interesante que ofrecer a cambio … no tiene capacidad real de contratar”. Sigue “buena parte de la humanidad queda excluida de consumir … porque no interesa lo que podrían ofrecer a cambio”. “consumidor (es) quien puede pagar(se)” “Ejerce su libertad no el que quiere, sino el que puede”.

Nos recuerda que “hasta un pueblo de demonios, sin sensibilidad moral, preferiría la paz a la guerra, la cooperación al conflicto, la colaboración a la exclusión, con tal que tenga inteligencia”.

¿Aquí y ahora qué? Las grietas son nuestros demonios. La política, una traba, y la social, una tragedia. ¿Cómo construir la paz? ¿Cómo cerrar las grietas?

Jorge Lanataen PPT del domingo pasado expuso la metáfora de nuestra Argentina.

Un tren desvencijado transporta los granos que serán los dólares que desesperadamente necesitamos para existir (crisis cambiaria).

Las vías circulan en un desfiladero de miseria, de villas pegadas al FFCC, desde la que chicos – parte de la mitad de nuestros niños – apedrean a la formación. Siempre. A veces detienen el tren. Asaltan el convoy y roban los granos. Sea en Tucumán o en Rosario.

¿Hay una metáfora más patética de nuestra decadencia?

“Ramal que para, ramal que cierra” (25/5/97). “Siempre habrá pobres entre Ustedes” Ese pensamiento canalla (¿cómo llamarlo?) es la síntesis del menemismo que sembró los peores males y concluyó la demolición del Estado de Bienestar en la Argentina.

Nuestra decadencia, 14 millones de pobres, la destrucción del capital acumulado (el tren es “la imagen”), y la fuga del excedente (400 mil millones de dólares) no es producto de la naturaleza. Es la consecuencia de las decisiones y omisiones del poder, de todos los que tienen poder.

La profundización presente,  porque la pobreza (desempleo e inflación), la destrucción de capital (tasa de interés de más de 50 por ciento) y la fuga de capitales (que lleva más de 20 MM por año) continúan, es la consecuencia de confundir “la política” con la competencia electoral. Cambiemos.

La Independencia es indisoluble del acuerdo global de largo plazo que fija un rumbo y de estrategia de desarrollo, eso es cumplir con el mandato de ser una Nación Hogar de los argentinos. Lo peor no pasó y todo puede ser peor.

Insustituible es la obligación moral de los ciudadanos es construir la paz. Acordar. Porque solos,los que ocasionalmente son mayoría (siempre es así) y acicateando los conflictos desde el poder, la paz se erosiona, la moral de los ciudadanos se quiebra y el desacuerdo oblitera el futuro. Y sin futuro no hay Independencia.

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