La ONU rechazó la postura de Trump sobre Jerusalén

128 países aprobaron una resolución que condena la decisión del presidente de Estados Unidos de reconocer aquella ciudad como capital de Israel. Contra la posición mayoritaria, Argentina se abstuvo.

Estados Unidos sufrió este jueves un duro revés diplomático. La Asamblea General de las Naciones Unidas rechazó la declaración del presidente Donald Trump a través de la cual reconoce a Jerusalén como capital de Israel. 128 países apoyaron el texto que contraría la voluntad de Washington. Aunque la medida no es vinculante, demuestra el grado de aislamiento internacional de la política exterior norteamericana. En una posición minoritaria, la Argentina se abstuvo.

La votación llegó al pleno de la ONU luego de que Estados Unidos vetara el último lunes una resolución del Consejo de Seguridad impulsada por Egipto, en la que se rechazaba la decisión de Trump de conferirle el status de capital a Jerusalén. La embajadora norteamericana en el organismo internacional, Nikki Haley, consideró la aprobación de la declaración una “agresión” a la soberanía estadounidense y formuló una advertencia ante la comunidad internacional: “Recordemos este día cuando nos llamen para pedir cosas”.

El texto fue aprobado en la Asamblea por 128 naciones, entre ellas aliados norteamericanos históricos como el Reino Unido, Japón y Francia. En contra votaron, además de Estados Unidos, Israel, Guatemala, Honduras y otros cinco países. Se registraron 35 abstenciones, entre las cuales se destaca la de Canadá y México (que tienen fuertes vínculos comerciales con Washington) y la de Argentina, que no quiso contrariar a la administración de Donald Trump en su afán de atraer inversiones desde el norte.

La resolución no se aparta de lo que el Consejo de Seguridad de la ONU señala sobre Jerusalén desde 1967. Es decir, indica que el estatus final de esta ciudad sagrada para el cristianismo, el judaísmo y los musulmanes debe ser establecido de común acuerdo por Israel y Palestina. Así, la comunidad internacional contradice la postura de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y de trasladar allí su representación diplomática, un movimiento que provocó el enojo de los países islámicos.

El lápiz verde