La nueva representación democrática en la madurez del capitalismo

El pasaje de la patota a la masa.


Los sucesos últimos en el Congreso de EE.UU demuestran que un sector de partidarios del presidente Donald Trump, perdedor en las elecciones, intentó interrumpir el acto de certificación de los representantes designados y de esa forma deslegitimar el acto democrático y poner en duda la elección y buscar una negociación para otra elección o para condicionar las medidas de los cíen primeros días del nuevo presidente.

Para eso Trump uso una “patota” en términos latinos o “mob” o “hooligans” en términos de EE.UU o Europa.

Esta forma de expresión política era anunciada por los miembros más fanatizados de la derecha del partido republicano, sin embargo asombro al mundo y es un llamado de atención en relación a la continuidad de las normas y códigos del sistema capitalista en la crisis de madurez que vive.

Ciertos rasgos de lineamientos de políticas se van a provocar en lo inmediato.

En los aspectos sociales: UN COMPROMISO con vacunar a la mayor cantidad de personas en el centro del sistema.

Una ayuda a sostener con ayuda social a los sectores carenciados, sumidos en la pobreza, y sin ocupación en EE.UU, Europa y países emergentes.

Medidas como las ayudas de 2000 u$s de propuesta electoral de Biden en remplazo de los 600 u$s de Trump.

Tasas de interés cercanas a 0 % para créditos a pequeñas y medianas empresas.

Búsqueda de reducir la desocupación en los jóvenes y los gastos para financiamiento de la educación privada facilitando becas y créditos para estudios superiores.

La llamada expansión monetaria sin contraparte real (quantitative easing) que tiene efectos diversos si se ejerce en la idiosincrasia del consumo de EEUU dónde puede impactar en consumo inmediato y gastos familiares pero con inflación limitada y rápida absorción en el déficit, que con comportamiento similar en sociedades intermedias como Brasil o Argentina donde exige una reacción mayor en la licuacion en precios o reacción inflacionaria.

Sin embargo, retornando a la brecha que produce esta actitud disruptiva de Trump, obliga a las fuerzas democráticas a considerar cómo producir una resiliencia en las formas de expresión política.

La muta tribal sale a buscar destruir al rival para la caza y para la reproducción. La vandalizacion es su tarea y busca insertarse en la masa con consignas y ordenes que se generalizan y se reiteran sin discusión. Hoy, a través de formas de viralizacion y comunicación virtual.

La masa se somete y acepta esta penetracion politica, ya que en la crisis va perdiendo voluntad de asumir respuestas conscientes y racionales, y se deja empujar por un conjunto extremista y circunstancial, cuyo compromiso se expresa en un momento de ocultamiento sobre la diferencia social entre el bien y el mal.

No es válido el paralelismo con la marcha sobre Roma del fascismo italiano o la “Noche de los cristales” del comienzo nazi en la República de Weimar.

Estos fueron sucesos que fueron provocaciones que cristalizaron frustraciones sociales más objetivas, de las que se dieron en la campaña política y los antecedentes del periodo 2020.

Esto es una agresion en el siglo XXI y en el centro del sistema con un líder que puede desatar una guerra nuclear y sumar a formas de extrema derecha en todo el mundo.

Tenemos que analizar mecanismos internacionales de remisión de los daños que causa esta actitud política, en nuestro propio sistema democrático.

Así como el tema de derechos humanos tuvo un tratamiento particular después de las masacres de los 60 del siglo XX. Ahora se necesita cauterizar esta brecha en la forma de expresión de la política en la democracia posterior a Trump y a los supremacistas blancos de EE.UU y Europa.

Un retorno a la consciencia social con racionalidad para afrontar respuestas sanas en relación a la pandemia, al cambio productivo y al acceso a nuevos procesos de industrialización, al reconocimiento del cambio climático y de tecnologías limpias en el futuro inmediato.

Para que esto se pueda desarrollar un paso en paz en el gobierno de los EE.UU es una necesidad, los matices que puede producir en esta crisis política de la madurez del capitalismo son más trascendentes que los que se perciben desde una mirada de la periferia.

En la economía es evidente una recuperación del capital en la bolsa de Wall Street y en la especulación en acciones industriales y de servicios, donde todo este año se produjo la erosión de la depresión del coronavirus y la brecha política. Al igual que el deterioro del u$s frente a los otros valores que dan mayor certidumbre de ser reserva de valor.

Las acciones en servicios y dinero electrónico, se disparan al alza, al mismo tiempo que ciertas commodities y recursos que acompañan el riesgo del mercado en su falta de tiempo histórico para salir de la crisis mundial.

En los países emergentes los productos primarios se ven favorecidos en una especulación de corto plazo, la demanda de China, la India, y otros países asiáticos, de Lejano y Medio Oriente, facilitan precios con amplio margen de ganancia, si tiene buena gestión el comercio internacional.

La crisis financiera va a impulsar una canasta de monedas de respaldo más diversa. El Oro, el Euro, el Yen, el Franco Suizo y la Libra Esterlina, vuelven a competir con el U$S. Pero aparece la moneda virtual, el Bitcoin, como refugio especulativo, orientando masas de alto riesgo para ocultar los movimientos de liquidez.

Los productos minerales raros, como el litio, el molibdeno, el cobre, o los alimentos escasos, trigo, maíz, soja y derivados, carnes, también entran en un rush especulativo de alto impacto en tiempos de inestabilidad política en el proceso político de EEUU y de la derecha en el mundo.

En este contexto una cohesión política en Argentina con conducción de un Mercosur ampliado puede facilitar “obras” y políticas de orientación de América Latina si se sabe participar en la idiosincrasia política de EEUU, de Europa. Pero también del Caribe y México, y de los Brics y su nuevo acuerdo del Asia-Pacífico y Oceanía.

El cambio en el gobierno de EEUU, genera una posibilidad para una mejora en la inversión productiva, se podría pensar en un capital más industrial y con más interés en evitar la pobreza extrema y las masas de desocupados.

No implica modificar los límites de la sociedad americana, resabios de su historia, como la discriminación con la población afro-americana o la de origen latino. La mejora de esas relaciones puede tener impacto en América Latina y el Caribe.

Buscando contener la presión migratoria al sur de México.

Permitiendo las remesas entre países y los intercambios migratorios para trabajos de baja calificación o manuales. El mayor turismo y la integración de los paraísos fiscales al sistema “off shore” de liquidez bancaria bajo cierto control y regulación de la Reserva Federal de EEUU.

El otro elemento de política económica de interés, es el retorno a la validación accionaria en la bolsa, lo que retoma en estos próximos días como señal para los inversores y como respaldo de corto plazo a los bonos del Tesoro a 5 y 10 años que vuelven a servir como reserva de valor, similar a la propiedad de un activo real.

En nuestro ámbito de acción económica, es válido seguir operando la negociación de la deuda con el FMI en los términos de una búsqueda de plazos convenientes de pagos en u$s y manteniendo la ficción interna de múltiples tipos de cambio, y un bi-monetarismo que absorbe los pesos lentamente , buscando la obtención de excedentes genuinos.

Excedentes del comercio internacional y del incremento de inversión directa en minerales raros y bienes alimenticios para el crecimiento en la salida de la pandemia, acompañando el crecimiento de los países asiáticos, en primer lugar China y de Brasil.

Por el momento la no definición sobre los tratados internacionales como Mercosur- UE o bilateral con el Banco de Comercio e Inversión de China, para el uso del reminbi /yuan como moneda internacional están sin resolver y desplazadas las prioridades por la vacunación y la respuesta al coronavirus.

Las opciones de desarrollo económico exigen definiciones que se postergan en función de consolidar una postura internacional de mayo solidez conceptual, entre periferia y país intermedio y evolución política en EEUU y la creencia en el derrumbe o catástrofe del capitalismo.

La falta de opciones y propuestas creativas respecto a nuestra moneda oscurece el análisis de la crisis productiva interna, de la gestión de la inflación y de los requerimientos de los organismos multilaterales de crédito.

La resolución del conflicto en la elección de EEUU puede darnos señales más orientadoras para nuestra política internacional y para nuestras definiciones de política local y regional.


Sobre el autor: Prof. Emérito Univ. Nacional de Moreno.

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