La natación como herramienta terapéutica

Al ser una de las disciplinas más completas en cuanto a la ejercitación de todo el cuerpo humano, es recomendado por médicos, kinesiólogos y preparadores físicos.


El ser humano busca mantener su cuerpo en óptimas condiciones a través de alguna actividad física, una de ellas es la natación. Este deporte es considerado el más completo, ya que  ayuda a la salud mental, inmunológica y estado físico.

La natación es una actividad de resistencia por excelencia, porque requiere de movimientos continuos de todo el cuerpo humano. Para poder aprender no hay un límite de edad o condición física. Vale decir que es un deporte integral, debido a que se puede practicar como una disciplina estricta o de una forma más divertida.

Al ser uno de los deportes más completos, desarrolla la musculatura, favorece los sistemas cardiovasculares y respiratorios. Nadar reduce los síntomas de ansiedad y  depresión. El  simple contacto con el agua, “el cuerpo se motiva a ponerse en movimiento, interesándose por las nuevas destrezas motoras y produciendo cambios positivos en la actitud”, explica en su página web el Instituto de Natación y Deporte de Buenos aires.

Otro de los beneficios que brinda la natación, al ser un ejercicio aeróbico, ayuda a  reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Debido a que los movimientos en el agua no son bruscos, el corazón se ejercita con suavidad, aumenta el consumo de oxígeno y disminuye la presión arterial. Además de favorecer la circulación sanguínea, especialmente en las piernas, debido a la alternancia de contracciones y descontracciones musculares.

Al poco tiempo de entrenar se empieza a percibir los primeros resultados positivos, como una mejora en la capacidad respiratoria, porque fortalece los músculos que se encargan de la entrada  y salida del aire a los pulmones; asimismo facilita la eliminación de secreciones bronquiales y asma. Según la página web Enplenitud: “La natación es una especie de entrenamiento con sobrecarga de la respiración. Al estar sumergido, todo el cuerpo soporta la presión hidrostática del agua, y al ingresar el aire, la parrilla costal sumergida debe expandirse venciendo la presión del agua, por lo que los músculos inspiratorios se ejercitan mejor contra esta pequeña sobrecarga y se fortalecen”.




Rehabilitación en el agua

La natación se puede adecuar a las diferentes necesidades del ser humano, por ejemplo la rehabilitación acuática, que es la realización de ejercicios terapéuticos en el agua. “Consiste en tratar a los pacientes en piscinas, utilizando el agua como medio terapéutico, en especial en el tratamiento de pacientes con afecciones traumatológicas, neurológicas y reumatológicas”, informó el centro Hidrokinesioterapia en su sitio web.
Por medio de este deporte se fortalecen todos los músculos, por ende mejora la postura corporal, reduciendo o  previniendo el dolor de espalda, corrige deformidades de la columna vertebral. La natación se ha convertido en una herramienta valiosa, debido a que lo pueden practicar los bebés, mujeres embarazadas, personas mayores, incluso realizar  rehabilitación en el agua después de una intervención quirúrgica.


  

Con este deporte los músculos trabajan de cinco a seis veces más que con cualquier otro tipo de actividad física, fortificando los tejidos conectivos que previenen posibles lesiones. Al ejercitar las articulaciones se incrementa la flexibilidad y el rango de movimiento del cuerpo.

 Desde el punto de vista neurológico y salud mental, nadar segrega endorfinas, considerándose útiles para controlar el estrés, la ansiedad y estado de ánimo. Estas hormonas del placer, al estar en estimulación, provocan naturalmente una sensación de felicidad. La natación promueve neuronas en el hipocampo para una mejor memoria y ayuda a reparar las células de cualquier daño cerebral a nivel molecular.

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