La librería: Este es el mar, de Mariana Enríquez

Entrar a una librería y preguntarse: ¿Qué leo? ya no es un problema. Acá te pasamos información de lo más destacado de la industria editorial argentina.

Llegó marzo, el mes de la vuelta de las responsabilidades, el mes que le da un punto final, de manera simbólica y cruel, al verano. Vuelve la rutina, que siempre estuvo ahí pero que elegíamos no ver en honor a esta sensación de vacaciones eternas que te dan los primeros dos meses del año. Todo esto se terminó, así que, lo mejor que  podemos hacer es leer para superar el mal trago.

Esta vez recomiendo Este es el mar (2017), la última novela de Mariana Enríquez, una de las escritoras argentinas jóvenes más leídas en el mundo entero. Hace poco terminé Las cosas que perdimos en el fuego, así que cuando la vi en el estante de la librería donde tengo descuento me tiré de cabeza y ya no la quise soltar. Sabía que iba a ser una buena adquisición.

Este es el mar es, a primera vista, un texto fantástico. La escritora hace bien los deberes con el género pero también utiliza elementos del gótico y barroco sin escaparle a lo macabro y hasta a lo paródico.

El texto avanza a través de Helena, una criatura sobrenatural que se transfigura en humana ¿un hada? y cuya tarea es la de ser la “creadora”, junto a sus compañeras del “enjambre”, de fans. Sí, el enjambre de ¿hadas? se “alimenta” de la energía que liberan los humanos que se identifican con una banda de rock, por lo que su misión es hacer que las personas, sobre todo los adolescentes, se conviertan en perfectos fanáticos.

Pero ella no quiere ser solo parte del enjambre, ella quiere trascender, convertirse en una “Luminosa”, creadoras de “Leyendas” como Kurt Kobain, John Lennon, Jimmy Hendrix, o Jim Morrison. Estas hadas madrinas asesinas tienen la tarea, que se remonta a tiempos inmemoriales, de “acompañar” a los artistas elegidos en su ascenso al estrellato y llevarlos a su máximo grado de popularidad para, ahí sí, darles el “golpe final” que los convertirá en “Leyenda”. Es así como, a mayor “caída”, mayor importancia para las “Luminosas” y mayor trascendencia. Las luminosas también son ellas una especie de estrellas de rock y esto se relaciona con la “Leyenda” que hayan creado y los riesgos que hayan tomado para lograrlo. Es que el contacto asiduo con una futura “Leyenda” —un varón adorado hasta la locura por miles y miles de personas—puede llegar a ser muy peligroso para una Luminosa inexperta. Sobre todo ahora, que están perdiendo su poder —que el rock está perdiendo su poder—. Por eso Helena y su “Leyenda” son vitales para la supervivencia de  la especie.

En Este el mar lo fantástico está inserto en el estereotipado, lejano, misterioso y deseado mundo del rock, que tan bien se relaciona con lo mitológico y hasta religioso. De hecho, y yendo un poco más lejos, las Luminosas personifican todas esas teorías conspirativas que hemos oído alguna vez y que, muy a pesar nuestro, nos han hecho preguntarnos ¿y si Paul McCartney realmente murió en un accidente de tránsito y el que conocemos todos es un impostor bancado por fuerzas poderosas que nunca podremos desentrañar?

Más allá de eso, y por eso también, Enríquez construye una realidad que reconoce y reivindica una mitología precristiana que seguiría operando en este plano del universo, constituyendo sus propias bacanales y dioses paganos que nos recuerdan mucho a nuestra adolescencia.

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