La interna menos esperada: cortocircuitos entre Vidal y Macri

La media sanción del Presupuesto 2019 generó el enojo de la gobernadora bonaerense. Considera que no se le reconoció a su provincia recursos que le pertenecen y apunta contra Dujovne, Peña y Frigerio.

La media sanción del Presupuesto 2019 en la Cámara de Diputados no trajo solo buenas noticias para Cambiemos. Es que para lograr el acuerdo con algunos de los legisladores provinciales que responden a los gobernadores el recorte recayó sobre los distritos gobernadores por el oficialismo, particularmente sobre la provincia de Buenos Aires, lo que generó tensión entre María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri. 

Según revelaron los periodistas Marcelo Bonelli (Clarín) y Carlos Pagni (La Nación), la gobernadora bonaerense se encuentra molesta porque el proyecto enviado por el Ejecutivo al Congreso no trató la actualización del fondo del Conurbano. Eso, según dicen desde la provincia, le costó al distrito 40.000 millones de pesos.

Si bien Vidal no quiere confrontar directamente con Macri, sí apunta contra los tres integrantes del gabinete con mayor peso por estos días: el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne; y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, principal encargado de pactar con los diputados provinciales para que salga el presupuesto. 

El presidente afirma, en cada discurso, que todos tienen que hacer un esfuerzo para atravesar la crisis económica que azota al país y que llevó al gobierno nacional a pedir una asistencia financiera de USD 57.100 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI). Por eso, a los que más les pide ceder es a sus dos delfines, Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. 

Sin embargo, la mandataria provincia considera el reclamo por la actualización de recursos del Fondo del Conurbano es uno de los logros de su gestión. Quedarse ahora con menos recursos para la provincia más poblada de la Argentina de cara a un año electoral puede ser "peligroso" para ella y, en realidad, para todo Cambiemos. 

Sin embargo, Macri decidió priorizar su objetivo más cercano y urgente: aprobar un presupuesto con un fuerte ajuste en muchas áreas sensibles para dar una muestra de fuerza al directorio del FMI, donde todavía surgen dudas acerca de si el gobierno argentino logrará la meta de "déficit cero" el próximo año. 

Frente a este panorama, a la gobernadora bonaerense le quedan dos caminos: o intenta que se reconozca a su provincia al menos una parte de esos fondos, o cede ante el Gobierno nacional, en un año en el que tanto Macri como ella se juegan la reelección. ¿Cuál será su estrategia? 

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