La inflación afectó a los sectores de menores ingresos en 2016

Según estimaciones del IET y la Universidad Di Tella la suba de precios en 2016 afectó entre 5 y 7 puntos más a los sectores de ingresos bajos. Tarifazo y suba de alimentos son las principales causas.

En lo que va del 2017 el proceso inflacionario parece no seguir sin control para el equipo económico del Gobierno. Ya durante 2016 se vivió un año con fuerte alza en los índices de precios al consumidor y cerró para el sector de los asalariados registrados en torno al 40,9%, la inflación más alta de los últimos 25 años.



A pesar de que los aumentos en los precios de los bienes y servicios recaen sobre todas las capas socioeconómicas por igual, la realidad indica que el impacto sobre los bolsillos es asimétrico en función del nivel de ingresos de cada consumidor.

La asimetría por nivel de ingresos en el impacto inflacionario la indica dos razonamientos simples: a) los aumentos en alimentos, indumentaria y servicios afectan más fuerte en los deciles de menores ingresos que en los de altos ingresos. B) las subas en alquileres y esparcimiento inciden con mayor fuerza en los gastos de los deciles de altos ingresos.

Uno de los indicadores más confiables de la incidencia de los precios al consumidor sobre el nivel de ingresos de los trabajadores asalariados es el que produce el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) dependiente de la UMET – CITRA.

Según la medición del IET el 2016 marcó una inflación promedio de 40,9% para el sector asalariado, sin embargo en el análisis por decil muestra que los sectores de mayores ingresos estuvieron casi 3 puntos por debajo del promedio. Mientras en los sectores más vulnerables de menores ingresos el impacto de la suba de precios fue de 45,6%, unos 7,5 puntos por sobre los de mayores ingresos.



“Un dato relevante es como la inflación (en 2016) ha golpeado con más inclemencia a los trabajadores de menores ingresos como consecuencia del aumento desproporcionado de tarifas de los servicios públicos", explicó Nicolás Trotta, rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) respecto del impacto diferenciado del aumento generalizado de precios.

Otra de las consecuencias es que producto del proceso inflacionario se vio afectado el salario real de los trabajadores, según estimaciones del propio IET perdió -6,1% de poder adquisitivo real en promedio. Tambien en línea con las estimaciones oficiales y las de privadas cayó el nivel de empleo formal en el sector privado un -0,7% según el instituto dirigido por Trotta. La pérdida de puestos de trabajo marcó la segunda peor caída desde la crisis de 2001-2002, solamente superada por los números que mostró el año 2009.



Parecen no tener fin en el corto plazo las subas en el índice de precios, las estimaciones del IET para el 2017 en base al bimestre enero-febrero muestran un promedio en torno al 28,8%, muy por encima de las metas de inflación del Banco Central que conduce Federico Sturzenegger. Nuevamente se puede observar en febrero una mayor incidencia en los deciles de ingresos bajos que promedian 31,2%, más de dos puntos por sobre la media y cuatro por sobre los de ingresos altos.

En línea con las estimaciones del IET la Universidad Torcuato Di Tella a través de su Centro de Investigación en Finanzas (CIF) mide en su Encuesta de Expectativas de Inflación (EI) el impacto diferenciado entre niveles de ingresos. Si bien no se mide sobre situaciones pasadas las expectativas dan una medida de las percepciones de la población sobre el impacto de la situación actual sobre la futura a corto y mediano plazo.

Durante 2016 la inflación percibida por el CIF fue de 40% tanto para nivel nacional, CABA y GBA. La medición se ubicó dentro de los márgenes que mostraron la mayoría de las mediciones privadas, ya que cabe recordar el INDEC no posee una serie anualizada por falta de datos previos a mayo.



Sin embargo la inflación percibida por los sectores de ingresos bajos fue de 45%, cinco puntos por sobre la mediana y sobre la percepción de los sectores altos. Los valores que mostraron el 2016 respecto de 2015 fueron 5 puntos más para los altos ingresos y 10 puntos más para los de ingresos bajos.

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