La grieta en el macrismo: la disputa Larreta-Bullrich y el regreso de Vidal

El liderazgo que forjó el presidente Alberto Fernández y la ausencia de Mauricio Macri provocó un dilema en la conducción de la oposición, y reavivó viejos enfrentamientos que tuvieron lugar durante el gobierno de Cambiemos.

La imagen positiva que mantiene Alberto Fernández y que incrementó durante la pandemia del coronavirus creó un dilema en el macrismo y expuso la crisis de liderazgo. Fue el propio presidente quien sostuvo que la oposición, en estos momentos, se encuentra dividida en dos: los que tienen responsabilidades de gestión (más cercanos al gobierno nacional) y los que no ostentan cargos (los más críticos). 

El primer grupo está encabezado por Horacio Rodríguez Larreta y el segundo por Patricia Bullrich. La estrecha relación del jefe de Gobierno porteño con el gobierno nacional lo alejó del ala dura del macrismo, que con ferocidad lleva adelante la flamante presidenta del PRO. Es así que la grieta entre estos dos referentes se hizo cada vez más ancha.  En medio de este conflicto, se produjo recientemente el regreso de María Eugenia Vidal, quien luego de las reiteradas críticas que recibió su gestión en las últimas semanas, busca lavar su imagen y disputar el cetro que Macri dejó vacío luego de la derrota en las elecciones de octubre de 2019. 

La disputa Larreta-Bullrich

Desde el inicio de la pandemia, Rodríguez Larreta se mostró cerca de Alberto Fernández y en más de una ocasión destacó el trabajo en conjunto que lleva adelante con el Gobierno nacional y el gobierno bonaerense. Esta posición conciliadora del jefe de Gobierno, que evita las críticas y, aunque con algunas diferencias, respalda la cuarentena como medida para luchar contra el coronavirus, lo puso en la vereda contraria de Bullrich. La exministra de Seguridad desde los primeros meses de gestión del Frente de Todos cultiva un perfil alto, convirtiéndose en la vocera de las críticas más duras y mantiene así la oposición a (casi todas) las medidas que el Gobierno impulsa. 

La semana pasada, durante una entrevista con Viviana Canosa, Bullrich se refirió a las críticas que Fernández hizo sobre la gestión de Mauricio Macri durante su última conferencia y dijo que si ella hubiese estado a su lado, como fue el caso de Larreta, "se hubiera levantado y se hubiera ido".  Luego, calificó al mandamás porteño como "una persona tranquila" que "cree en esta cosa de trabajar en el equipo aunque le digan 'vos no sos tanto de nuestro equipo'". 

Pese a que luego de estos dichos, Bullrich y Larreta intentaron poner paños fríos a la interna y compartieron una videoconferencia con militantes del PRO, donde remarcaron que "el primer objetivo tiene que ser pelear juntos", es notorio que la estrategia anticuarentena que encabeza la exministra divide las aguas en el macrismo y complica la posición de Rodríguez Larreta. El líder capitalino hoy se recuesta en una ala más moderada que integran Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y María Eugenia Vidal. De todas maneras, aún en este sector, Larreta sufre algunos cuestionamientos por parte de dirigentes que no ven con buenos ojos su acercamiento al Ejecutivo nacional. 

El regreso de Vidal 

Luego de mantener por varios meses "un silencio prudente", como señalaban desde su entorno, la exmandataria bonaerense reapareció en escena hace algunas semanas dispuesta a levantar el perfil y reivindicar su gobierno, tras las reiteradas críticas que recibió por parte del actual gobernador Axel Kicillof y de Alberto Fernández. 

Un día después de que el presidente dijera que "por cuatro años tuvimos una gobernadora que decía que no iba a abril un hospital", Vidal se mostró junto a Néstor Grindetti en un centro de salud en Lanús. Si bien no brindó declaraciones, fue el intendente que la elogió: "Valoramos muchos sus aportes, es una fuente de consulta permanente".

La semana pasada la exgobernadora formó parte de una charla Zoom con los legisladores de Juntos por el Cambio, a quienes en busca de reorganizar la tropa instó a "salir a pelear y buscar el voto" en medio de la pandemia. Sin embargo, su intervención fue rápidamente cuestionada por "hacer campaña" en este contexto.

Ayer Vidal hizo su tercera aparición. Durante un encuentro virtual de la Coalición Cívica, manifestó su "preocupación" por "el país que quedará después de la cuarentena". Además, reiteró su vocación de unidad: “He dedicado todo mi esfuerzo a la unidad en estos seis meses y lo voy a seguir haciendo”. Aprovechó, además, para diferenciarse del ala dura macrista: "Hay que tener grandeza, no podemos entrar en chicanas".

A su modo, con un tono moderado, la exgobernadora intentó recoger el guante y alinearse, dentro del espectro macrista, con una posición más cercana a Rodríguez Larreta, que cuando tuvo la oportunidad le devolvió el gesto y reivindicó su gestión. Entre ellos dos parece dirimirse el liderazgo que le hace frente al núcleo duro del PRO.

Bonus track: la ausencia de Macri

Todas estas conjeturas sobre el liderazgo en la oposición no hubiesen cobrado tal magnitud si el expresidente Mauricio Macri hubiese tenido una activa participación en la reorganización de su partido tras la derrota electoral del año pasado. Sin embargo, Macri eligió mantenerse lejos del debate público y tuvo pocas participaciones, que para colmo de males, no fueron del todo felices.

En una de sus escasas apariciones, sostuvo, en los inicios de la pandemia, que el populismo "era más peligroso" que el coronavirus, frase que pareció estar dirigida al núcleo duro de sus seguidores, pero que se ganó un sin fin de críticas. En otra ocasión, en su rol de presidente de la Fundación FIFA, Macri pidió "equilibrio" en la lucha contra el coronavirus, pero no se refirió a la situación de la Argentina.  

El ex mandatario se encuadra dentro de la línea más dura, representada por Bullrich y su ex compañero de fórmula Miguel Ángel Pichetto, y bien alejada de Larreta y Vidal. La actual presidenta del PRO, en tanto, destaca siempre el liderazgo de Macri. Por el contrario, desde el entorno del intendente porteño le reprochan su casi nula actividad política y su extensa dedicación al cargo honorífico que tiene en la FIFA. En tanto, la exgobernadora evita mencionarlo como el referente de su espacio. 

Estas grietas en el interior de Juntos por el Cambio no son nuevas. Reeditan viejas diferencias que tuvieron lugar durante los cuatro años de gobierno, cuando el entonces presidente Macri y su aliada Bullrich mantenían las posiciones más extremas en la coalición y el jefe de Gobierno Rodríguez Larreta y la gobernadora Vidal abogaban por posturas menos confrontativas. Sin embargo, este nuevo escenario obliga a los referentes del macrismo a superar sus dilemas internos y contrarrestar el liderazgo de Alberto Fernández.


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