La campaña silenciosa de Vidal

La contundente derrota del oficialismo en las PASO en la provincia de Buenos Aires obligó a la gobernadora a cambiar su estrategia para las generales. Campaña local y poca exposición.


La contundente derrota del oficialismo en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la provincia de Buenos Aires obligó a la gobernadora María Eugenia Vidal a cambiar su estrategia de cara a las generales del 27 de octubre. Con una campaña silenciosa la mandataria intenta achicar la diferencia de casi 18 puntos que le sacó el candidato del Frente de Todos, Axel Kicillof.

Antes de las PASO, la gobernadora llevó adelante una campaña —en consonancia con la estrategia a nivel nacional— de confrontación y fuerte presencia en los medios. Sin embargo, tras la derrota comenzó una nueva etapa marcada por el bajo perfil.

Con números que hacen difícil ilusionarse con un nuevo mandato, Vidal está concentrada en la campaña provincial y evita mostrarse con referentes nacionales así como también hacer declaraciones sobre la coyuntura del país.



Desde la derrota, la actividad pública fue escasa. Sus redes sociales reprodujeron algunas recorridas en distritos bonaerenses donde visitó escuelas y centros de formación profesional, pero casi sin prensa. El acto de mayor exposición fue su participación en la apertura del primer congreso “Somos Industria” donde participaron las PyMES, un sector que cuestionó duramente las políticas del Gobierno.



En esta oportunidad, la mandataria bonaerense mostró un rasgo distintivo de la nueva etapa electoral: evitar la confrontación y la campaña negativa. "Si hay algo que esta crisis nos demuestra a los argentinos y bonaerenses es que no puede haber modelo de desarrollo, de apoyo a los que producen, si hay grieta", sostuvo. No discute hacia afuera ni hacia adentro del espacio. 

El próximo sábado comienza de manera formal la campaña para octubre ¿esto traerá nuevas estrategias o continuará la campaña del silencio?


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