Kicillof se distancia de Larreta y pone un freno a la flexibilización de la cuarentena

Mientras que desde la Ciudad piensan en abrir actividades a partir del 18 de julio, en el Ejecutivo bonaerense ven como "irracional" esa idea. Nuevos contrapuntos en la estrategia a seguir.

Pareciera que los contrapuntos entre las gestiones de Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof surgieron nuevamente en esta fase del confinamiento. Mientras que desde la Ciudad ya piensan en reabrir algunas actividades a partir del 18 de julio y aseguran que la curva de contagios "está estabilizada", en el Ejecutivo bonaerense ven como "una irracionalidad" la flexibilización del aislamiento. ¿Se tomarán decisiones diferentes o habrá consenso?

“Estamos haciendo todo lo necesario para que a partir del 18 la cuarentena estricta pueda cambiar”, aseguró el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós y se mostró optimista con los resultados que se vienen dando en la Ciudad. Ante esta perspectiva, en la mesa chica de la gestión de Larreta piensan para la nueva fase la reapertura "escalonada" de negocios no esenciales y el retorno de los ejercicios al aire libre, que semanas atrás produjo una fuerte controversia. 

Pese que ayer fue el día con más infectados en la Ciudad en los últimos once días, 995, en la cartera sanitaria porteña confían en que esta cifra bajará en los próximos días y se podrá llevar adelante la flexibilización. "La curva de contagios se está aplanando", declaró Quirós en los últimos días y bajo esa premisa la intendencia capitalina piensa la reactivación.

Sin embargo, el propio gobernador Kicillof salió al cruce y desestimó las buenas previsiones del ministro porteño: "La Ciudad de Buenos Aires es donde más contagios hay cada 100 mil habitantes”, aseveró. Además, destacó que la incidencia más fuerte se está dando en el primer cordón - el más cercano a la Capital Federal - donde “hay 354 casos cada 100 mil habitantes”.



En esa misma sintonía se manifestó el ministro de salud bonaerense, Daniel Gollan, quien consideró que “no sería deseable” que la Ciudad y el Gran Buenos Aires entren en diferentes fases y que se desacoplen las estrategias que hasta el momento tienen en conjunto.

“No sería deseable porque el AMBA es una unidad epidemiológica, que no podemos separar. Es como que yo dijera: ‘en el municipio de Ituzaingó tengo la situación más controlada, entonces hago una fase, y está en plano AMBA’. La verdad que es medio difícil, porque el intercambio de ese municipio y todos los de alrededor es continuo”, explicó el ministro a Radio Con Vos.

Desde la administración bonaerense se mantienen más cautelosos, como desde el inicio de la pandemia, frente a la posibilidad de avanzar de fase de cuarentena en los próximos días. Siguiendo este razonamiento, el vice ministro de Salud Nicolás Kreplak fue más allá y declaró: "Proyectar una apertura de la cuarentena en el AMBA sería plantear una situación irracional o de fanatismo que no compartimos ya". Una clara diferencia es que desde la Provincia piensan en una estrategia "integral" para hacerle frente a la pandemia, pero desde la Ciudad enfocan su mirada principalmente en su territorio.

La próxima semana será crucial para determinar qué estrategia seguirán ambos gobiernos. En oportunidades anteriores el presidente Alberto Fernández ejerció el rol de mediador entre Larreta y Kicillof y así se pudo acordar algunos puntos en común pese a las rispideces ya habituales.

¿Qué dicen los números?

Si se tiene en cuenta el factor poblacional, la Ciudad de Buenos Aires tiene una tasa de contagios que casi triplica a la registraba en el Conurbano: 1042 casos cada 100 mil habitantes, contra 380 del Gran Buenos Aires, según los datos obtenidos hasta el lunes.

En territorio porteño había hasta entonces 32.280 casos en una población estimada en 3 millones de personas (según las proyecciones del Indec para 2020), mientras que los distritos del Conurbano sumaban 38.000 sobre un total de poco más de 10 millones de habitantes.

No obstante, hay otro número que favorece levemente a la Ciudad sobre la Provincia: la tasa de duplicación de casos, que mide la velocidad con la que se expande el virus, independientemente de la tasa población. Según estos datos, la Ciudad tardó 19 días en duplicar los 32.280 casos actuales, mientras que la Provincia multiplicó su población contagiada en 14 días en todo el territorio provincial.

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