Kicillof, contra los medios que critican la cuarentena: "Se nota mucho"

El gobernador bonaerense se quejó de que atribuyan los problemas económicos de otros países a la pandemia y los de Argentina al aislamiento. Y graficó cómo sin ese tiempo el sistema de salud estaría desbordado.


Durante su discurso en el marco de una nueva extensión de la cuarentena, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, disparó contra los medios que "venden que la pandemia es un tema argentino" y que atribuyen los problemas económicos al aislamiento social, preventivo y obligatorio, decretado el 20 de marzo pasado, y no a la pandemia. 

"Hay quienes venden que la pandemia ya pasó, que es un tema argentino. Ayer nos enteramos de que la economía norteamericana sufrió una caída en su PBI del 33%. Es la caída más grande en los últimos 70 años. Es gracioso a veces, o podríamos decir trágico, ver cómo titulan algunos medios de comunicación. Cuando la economía cae en algún país extranjero, es culpa de la pandemia. Cuando hay problemas económicos en la Argentina, es culpa de la cuarentena. Se nota mucho", cuestionó el mandatario bonaerense, que habló luego del presidente Alberto Fernández y del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. 

Tras agradecer a los ciudadanos de la provincia por "todo el esfuerzo y la solidaridad", Kicillof planteó que "lo que está dañando la salud y la economía internacionalmente es el virus", y volvió a defender las medidas de aislamiento, al asegurar que gracias a ellas se pudieron salvar "miles de vidas". 

"Sé que el ánimo de todos nosotros a veces flaquea, pero quiero recalcar cuánto sirvió lo que hicimos, las miles de vidas que se salvaron. El principal problema en términos de mortalidad es cuando los contagios se dan de forma fugaz, como un relámpago, porque no hay tiempo de preparar el sistema de salud, de aprender nuevas costumbres. Y cuando no hay camas, ni médicos, ni enfermeras, ni respiradores, entonces ya no hay forma de atender a los pacientes y esto produjo desbordes en muchas ciudades. Eso lo evitamos con la cuarentena que llevamos adelante", sostuvo.

Para graficarlo, indicó que antes de la pandemia la provincia de Buenos Aires tenía 883 camas de terapia intensiva en el sector público, pero hoy cuenta con 1979 camas. "Hoy tenemos 1130 internados en terapia intensiva en la Provincia. Es decir que ya estaríamos desbordados, ya habría acá situaciones como las que se vivieron en otras ciudades. Todo esto era imposible si no contábamos con el tiempo que nos dio el aislamiento", aseveró.

En ese sentido, recalcó el trabajo conjunto entre el oficialismo y la oposición, en particular con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. "El AMBA es una sola región sanitaria. Por eso no hay forma de que nos dividan, que nos hagan pelear. El virus cruza la General Paz cuando quiere", dejó en claro. 

"Le agradezco a Alberto por haber creado este ambiente para que podamos trabajar en esta coordinación. Y le agradezco a Horacio también porque hemos podido avanzar en políticas conjuntas, a pesar de las diferencias que nos separan en lo ideológico y lo partidario. No traten de politizar, porque nosotros estamos mostrando que ese es el camino equivocado. Estamos trabajando para que de un lado y del otro de la General Paz no se generen problemas gravísimos como se vivieron en otros lados", manifestó.

Respecto de cómo continuará la situación en la Provincia, Kicillof reafirmó "el concepto de cuarentena intermitente". En ese sentido, indicó que se seguirá con el mismo grado de apertura, "limitada, cuidada, con protocolos, con bajo uso del transporte público, pero con más testeos". "Así lo resolvimos con los intendentes del AMBA. En el interior también seguimos con sistema de fases, en la mayoría con una baja circulación", explicó.

"No es solamente evitar que se nos desborde el sistema de salud, es evitar que se nos contagie más gente, porque hoy tampoco sabemos las secuelas que puede haber en pacientes leves. No es meter miedo, como algunos dicen, es informar y decir la verdad para crear conciencia", expresó. 

Y, en esa sintonía, añadió: "Pido que tengamos una visión más humana. Detrás de cada número hay una persona y una familia. En la Argentina lamentamos 3437 decesos, y sepan 618 son menores de 60 años, el 20%. Nadie tiene una probabilidad nula de que la enfermedad tome una forma grave".

Por último, advirtió que "si los números no bajan, va a haber que ir a una cuarentena mucho más dura". "Si no, las camas se van llenando y no podemos permitir que alguien se quede sin la atención que merece como un derecho (...) La esperanza está en la vacuna. No se puede esperar naturalmente que esto pase, porque no ha pasado en ningún lado", cerró. 


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