Justicia Menstrual: "Normalizar algo que puede implicar un factor de desigualdad"

El País Digital dialogó con Macarena Turrubiano sobre los objetivos del informe “Justicia Menstrual. Igualdad de género y gestión menstrual sostenible” y la necesidad de debatir políticas que aborden este tema.


Macarena Turrubiano es  economista de la Universidad Nacional de Moreno, integrante de Paridad en la Macro e integrante de la Secretaría de Política Tributaria y desde su lugar participó de algunas aristas del proyecto presentado semanas atrás: “Justicia Menstrual. Igualdad de género y gestión menstrual sostenible”. 

Si bien desde hace un tiempo se ha puesto en mesa de debate qué significa ser una persona menstruante y cuáles pueden ser las problemáticas que esto trae aparejado en un mundo desigual, aún sigue generando controversias en muchos sectores. Sin embargo los datos relevados demuestran que es un tema que no puede esperar y en un contexto donde las políticas de género comienzan a ser abordadas en pos de una sociedad más igualitaria e inclusiva, la gestión menstrual no debería ser la excepción. 


  • ¿Cuál es el objetivo principal del informe “Justicia Menstrual. Igualdad de género y gestión menstrual sostenible”?

Fue un informe que se hizo en conjunto entre la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía y Jefatura de Gabinete de Ministros de Presidencia de la Nación. Nosotros como Secretaría Política Tributaria estuvimos participando en algunas partes del informe, principalmente en lo que es la parte del IVA, dándoles una mano a las chicas de la dirección de Mercedes D'Alessandro que es la directora de Economía Igualdad y Género, porque es una decisión política de nuestra Secretaría tener perspectiva de género en las medidas que salgan para mejorar el sistema tributario y disminuir los sesgos de género que existen hoy en día. 

El objetivo principal es poder visibilizar y concientizar sobre la problemática de la gestión menstrual para las personas menstruantes, poder contar y mostrar cuál es la realidad de las personas menstruantes en lo que respecta a los gastos que tienen que llevar adelante solo por haber nacido con útero. Y desde la perspectiva tributaria también mostrar cómo tienen que pagar un impuesto sobre este consumo también sólo por haber nacido con útero. En ese sentido, el informe sirve para visibilizar todas estas cuestiones y mostrar por qué la menstruación significa un factor de desigualdad para las personas menstruantes. 

También el informe sirve para mostrar las distintas acciones que está llevando adelante el Estado en todos sus niveles, ya sea nacional, provincial o municipal, para poder llegar a esta justicia menstrual que es el nombre al que damos al objetivo de lograr mayor igualdad en la gestión menstrual. Hay como una recopilación y un mapeo de de las distintas acciones que se fueron llevando adelante de las lindas provincias, municipios, ya sea de provisión gratuita dentro del tipo de políticas y también todo el trabajo que están haciendo en la red de concejalas de de los municipios, donde ellas pudieron hacer una encuesta viendo cuál es el estado de situación en cada municipio y también no sólo en la realidad, sino en las posibilidades y en las ganas de poder actuar sobre este tema.


  • ¿A raíz de qué surgió esta iniciativa?

 Esta es una decisión política de la Presidencia de la Nación y también de muchas provincias en generar esta visión y esta nueva perspectiva de género en todos los ámbitos y una de ellas es la menstruación entonces se estuvieron realizando foros por la justicia menstrual. El primero se realizó en diciembre de 2020 donde se juntaron más de 100 funcionarias nacionales y provinciales, diputadas, senadoras, concejalas, dirigentas políticas, activistas, entre otras de varios lugares. Participó el Ministerio de Economía, Salud, Desarrollo Social, Desarrollo Productivo, Educación. Y lo que hicieron fue presentar en esta actividad las distintas medidas que se estaban llevando adelante o que se estaban planificando para el futuro, para lograr esta justicia menstrual de la que tanto hablamos. 

Así que por suerte, tanto este informe como todas las políticas que se están llevando adelante o que se están planeando, surgen de un trabajo y un pensamiento colectivo entre sectores del gobierno y distintos sectores de la sociedad, para poder planear y planificar y poder tener también un mapeo de cuáles son las ideas que están surgiendo en los distintos ámbitos. Así que eso es algo para celebrar y que está buenísimo, porque no es que es una parte del gobierno o una persona pensándolo, sino que es el trabajo de debates, discusiones y conversaciones que realmente son muy fructíferas y están muy buenas.


  • ¿Cómo fue la recepción de las distintas fuerzas políticas?

Lo que sí sabemos y lo que sufrimos muchas de las feministas que vamos con este tema en redes sociales, sobre todo en Twitter, es que en el momento en el que se toca el tema menstruación o justicia menstrual vienen todos los trolls a atacar. Así que claramente hay un hay un sesgo,  hay un mensaje de estos controladores de los trolls para atacar este este discurso y este mensaje. 

Y la agresión es bastante fuerte cuando se tocan estos temas. Nosotras la verdad es que no vemos del otro lado mucho apoyo en este sentido. Pero si entendemos que es un tema controversial para aquellos que no están en el tema. 


  • Se han enviado distintos proyectos al Poder Legislativo para defender los derechos de las personas menstruantes ¿Cuáles son los avances que hay?

Al momento hay 14 proyectos en estado parlamentario, 10 con autoras femeninas y 4 con autores varones, en los cuales se van proponiendo distintas cosas para defender los derechos de las personas menstruantes. Entre ellos puede ser proponer la provisión gratuita de productos de gestión menstrual, eliminar o disminuir el IVA a los productos de gestión menstrual, generar campañas de concientización y sensibilización, campañas de promoción, capacitación de personal de salud.

Otra que también es muy importante en la generación de datos para poder tener un relevamiento del impacto de la gestión menstrual y de la menstruación en distintos niveles, ya sea a nivel precios, impacto ambiental, el impacto que tiene la calidad en la salud y demás. Y después hay  proyectos también en los cuales se habla mucho de la gestión menstrual sostenible para poder promover un poco lo que son los productos que no dañen el medio ambiente, como podrían ser la copa menstrual, toallas reutilizables y demás, en contraposición a lo que serían las toallas higiénicas descartables y tampones descartables. 

En este sentido, según lo que pudimos hablar con distintas legisladoras ya sean diputadas o senadoras, lo que nos dijeron es que la idea es poder avanzar con estos proyectos. Pero hay 13 proyectos que si no se tratan este año pierden el estado parlamentario. 

Lo que si, la idea de estos proyectos es que no se traten los 14, sino llegar a un resumen por así decirlo, o a un proyecto que centralice lo principal de los demás proyectos justamente para poder trabajarlo en conjunto a partir de debates, discusiones y demás que se van de los lindos foros de justicia menstrual y que vamos trabajando en los distintos sectores de gobierno sobre este tema.


  • ¿Considerás que es un tema que se subestima y que no se le da la importancia que debería tener? ¿Por qué?

Es un tema que se subestima muchísimo y que no se le da la importancia que debería tener, principalmente pensando en la salud y pensando desde un feminismo interseccional, porque hay muchas mujeres feministas que no toman este tema como importante. Y la verdad es que viendo este informe de justicia menstrual y viendo también distintos trabajos en los que vamos avanzando desde el gobierno, podemos ver el impacto que tiene la gestión menstrual en las personas menstruantes y sobretodo cómo este impacto es muy diferenciado según la clase social o los ingresos. 

Cuando hablamos de que la menstruación implica un factor de desigualdad, también estamos hablando de esto que se muestra en el informe, que es, por ejemplo, el gasto anual en productos de gestión menstrual para una mujer implica aproximadamente lo que sería una Asignación Universal por Hijo. O sea que una AUH que están cobrando las mujeres de bajos ingresos se destina al año a comprar productos de gestión menstrual.

Entonces, si estamos hablando de gente que realmente tiene bajos ingresos, que estén destinando este este número tan elevado de su ingreso total en productos de gestión menstrual es preocupante. Y también es muy preocupante que no puedan hacer estas compras porque lo que hacen es poner en riesgo su salud sin tener acceso a la gestión menstrual. Como hay muchos relatos y muchos casos en los cuales terminan usando toallas, papel higiénico, algodón, sin ningún tipo de protección, papel de diario. O sea, estamos hablando de opciones para gestionar su menstruación, que son muy dañinas y son muy inseguras y les hacen mucho daño a su salud. 

Esto es algo que no está pasando solo en Argentina, sino que pasa alrededor del mundo y me parece que es muy importante también hablar sobre esto, porque no es que es un capricho de Argentina ponerse a hablar de la gestión de la menstruación, sino que es algo que a nivel internacional se está hablando y que es muy importante también porque puede llegar a frenar la educación de las niñas que que están menstruando y no tienen cómo gestionar su menstruación, entonces no pueden ir a la escuela, lo mismo con adolescentes, con mujeres adultas que no pueden ir a trabajar. Entonces sí me parece que es algo que está muy subestimado.


  • ¿Hablar de menstruación sigue siendo un tabú? ¿De considerarlo así cómo crees que se puede revertir esto?

Esta subestimación también surge a partir del patriarcado y del tabú que existe sobre la menstruación, esto de que una cuando se tiene que pasar una toallita se la pasa escondida como si estuviera haciendo contrabando de alguna droga y está solo dándole una toallita a una compañera. Esto es algo que nos pasó a todas, toda la vida y seguramente todas las personas menstruantes se sientan identificadas.  Sacar este tabú y hablar también de lo que implica la menstruación, que implica sangre, que implica rojo, que implica algo normal de la salud y del cuerpo humano de una persona que nació con un útero. Me parece que es muy importante. ¿Y cómo se puede revertir este tabú? Se puede revertir a partir de la concientización, la visibilización y la sensibilización sobre el tema. En este punto también es muy importante la ESI, lograr que se cumpla la educación sexual integral, para poder normalizar algo que es normal justamente y que nos afecta a todas las personas menstruantes y que puede implicar un factor de desigualdad de clases sociales.


  • ¿Cómo afecta ser una persona menstruante en los sectores más vulnerables?

Puede afectar muchísimo al desempeño de las personas, a su capacidad de de lograr sus sus objetivos a nivel educación o laboral. Eso que te comentaba previamente y sobretodo que es lo más preocupante es que para poder gestionar su menstruación, si el gasto anual implica una AUH, estamos hablando de un hogar donde solo hay una sola persona menstruante, si es un hogar donde hay más personas estamos hablando todavía de un gasto más elevado. Entonces, justamente en una situación como ésta, en la cual estamos en la crisis de la pandemia y dónde venimos de una recesión después del del gobierno macrista, la verdad es que es muy preocupante que haya gente que tenga que destinar tanto de su ingreso a su menstruación, que es algo que no pueden evitarse. Es algo que viene naturalmente y uno no puede elegir este mes menstruo o este mes no menstruo. Y sobre todo esta preocupación de que si no la gestionan apropiadamente están poniendo en riesgo su salud. Se pueden generar infecciones, se pueden generar enfermedades muy graves. Entonces estamos hablando de eso cuando hablamos de que los sectores más vulnerables son los más afectados por la menstruación y que la menstruación implica un factor de desigualdad. Estamos hablando de que si queremos un feminismo interseccional y queremos un gobierno que empiece por los primeros para llegar a todos, que es algo que defendemos, siempre tenemos que empezar por las primeras. Y estas primeras también se ven afectadas por la menstruación y afecta a sus vidas en el día a día.


  • Actualmente hay alternativas más ecológicas y amigables con el cuerpo. ¿Cómo ves la adaptación de la sociedad a esto? 

Las alternativas más ecológicas y amigables con el cuerpo me parece que son muy importantes. Personalmente yo utilizo productos de gestión menstrual sostenibles y con los cuales me siento muchísimo más cómoda. Pero sí me parece que el camino hacia esta gestión menstrual más sostenible a nivel nacional o a nivel sociedad, se tiene que dar en un marco de visibilización y de mayor conocimiento de estos productos y no a través de la implementación o de la obligación de usarlos. 

En esto me refiero a que si hablamos de provisión gratuita de productos en gestión menstrual, personalmente siento que tiene que ser aquel producto con el cual la persona menstruante se siente más cómoda. Me parece buenísimo, obviamente pensar en el mediano y largo plazo, llegar a una sociedad donde no estemos tirando toallitas y tampones descartables constantemente, lo cual arruina el medio ambiente, en eso estoy completamente de acuerdo. Lo que sí no me parece es que podamos o debamos obligar, por así decirlo, a una persona a usar una copita porque nosotras usamos copita y nos parece que está re buena porque esa no es la solución, sino que es lograr un mayor conocimiento, lograr contar cómo funcionan, cuáles son sus beneficios, cuáles son las ventajas, por ejemplo, que si tenés una una copita también gastas menos, porque después no tenés que comprar todos los meses, sino que dura una cantidad de años. Pero digamos que el llegar a la copita, las toallas reutilizables, ropa interior absorbente, entre otras de las de las opciones de gestión menstrual más sostenible y amigable con en el cuerpo sea una decisión personal también, más allá de que de que necesitamos el cambio político en la sociedad. Me parece que es importante que ese cambio se vaya dando y que no sea una imposición por parte del gobierno. Por parte del gobierno me refiero a la provisión gratuita. 

Creo que la aceptación de la sociedad va a ser de a poquito y que es muy necesaria una campaña de concientización y de conocimiento de estos productos y de sus ventajas para lograr que la sociedad las acepte por completo.



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