Jubilados: en situación crítica y olvidados por el gobierno

Los adultos mayores quedaron al margen de los anuncios hechos hoy por Mauricio Macri. El contexto de devaluación y alta inflación hundió 13% su poder de compra en lo que va del año, y se espera que empeore aún más.

Los jubilados fueron una vez más los grandes olvidados por el gobierno nacional. La batería de medidas que anunció hoy Mauricio Macri para repuntar el consumo y mejorar los ingresos de la clases medias no tuvo en cuenta a los pasivos del sistema previsional.

Mejoras en la AUH, suba en el mínimo no imponible de Ganancias, créditos blandos, moratorias para las PyME, congelamiento de combustibles y aumento del salario mínimo fueron algunas de las principales medidas anunciadas en su mensaje por el presidente.

Llamativamente ninguna de las medidas apuntó a contener la crítica situación de los jubilados, uno de los sectores más perjudicados por la política económica del gobierno.

Para los últimos dos años, los haberes jubilatorios acumularán una suba del 78,5%, mientras que la inflación acumulará un 105,3%. Desde el cambio de fórmula que introdujo la reforma previsional de 2017 cada jubilado perdió aproximadamente unos $ 35.000 de ingresos.

Solo en el 2019 las jubilaciones perdieron un 13,1% de su poder de compra, según la Oficina de Presupuesto del Congreso de la Nación (OPC). Estas cifras son previas a la fuerte devaluación de la semana en curso.

Por lo tanto, dada la composición de la Ley de Movilidad se estima que durante todo el 2019 el reajuste sea del 38,8%, muy lejos de la inflación esperada para el mismo período.

Por el momento, la única novedad para los ingresos de los adultos mayores es el reajuste correspondiente por ley, que llevará a la jubilación mínima a $12.937 en septiembre, un aumento previsto del 12,2%.

Estas son cifras irrisorias en un contexto donde el dólar trepó cerca de 33% en tan solo tres días, y donde sin ninguna duda un buen porcentaje de la corrida se trasladará a precios. Las consultoras privadas ya ajustaron sus previsiones un 10% por sobre lo estimado, y llegaría al 50% en diciembre.

En este sentido, la Defensoría de la Tercera Edad calculó en abril que la canasta básica de un jubilado asciende a $30.500, para cubrir alimentos, vivienda, servicios y medicamentos. Esto equivale a más de dos jubilaciones mínimas, un ingreso inalcanzable para una gran masa de adultos mayores.

Una sola de las medidas toca anunciadas tangencialmente el ingreso de los jubilados: la suba en el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. Según la AFIP,  de un universo de aproximadamente 7 millones de jubilados y pensionados solo 400.000 pagan dicho impuesto, es decir que el “alivio” beneficiará a tan solo el 5,7% del universo de pasivos del sistema.

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