Industricidio: el plan deliberado de Cambiemos

Por: Arnaldo Ludueña

En vísperas del cambio de gobierno nacional, el presidente Macri afirmó que en su gestión se establecieron las bases sólidas que garantizarían el crecimiento sostenido. Lo curioso es que lo expresó en la cumbre de la Unión Industrial Argentina (UIA). A partir de esto, la pregunta que surge es: ¿cómo le fue a este sector en particular durante su gestión?

A continuación, se tomarán tres variables de fuentes oficiales para analizar el período: el Indicador de Producción Industrial (IPI), la Capacidad Instalada y la evolución del empleo en el sector industrial:



Lo primero que se puede afirmar al observar los gráficos es que las tres variables se encuentran en sus niveles más bajos para el 2019 y que la tendencia fue decreciente durante estos años. La capacidad instalada pasó de casi 63% en enero del 2016 a 57,7% en septiembre del 2019, la IPI cayó más de 10% y la generación de empleo en el sector cayó casi 20%. Entonces, ¿qué fue lo que generó este estado de situación? ¿Fue una tormenta (en dialéctica macrista)? ¿O fueron las políticas económicas llevadas a cabo?

Dado que este artículo analiza variables económicas y políticas, y no las esotéricas, entendemos que hay que mirar las medidas tomadas.  A grandes rasgos, las políticas que más impactaron al sector (de manera negativa) fueron: la dolarización de los servicios y del combustible, que aumentaron de manera colosal en un marco de devaluación crónica (tarifazos), el aumento de la tasa de interés real a niveles récords mundiales y la apertura comercial indiscriminada, que —en combinación de las políticas anteriores— generó un deterioro del mercado interno y cuya producción local fue reemplazada por importaciones. A partir de esto, es muy difícil de hablar de mala suerte cuando los resultados esperados de estas medidas son tan previsibles, tanto desde la lógica como si se considera la vasta evidencia histórica.

Algún paladín oficialista podrá decir que el crecimiento es invisible o que desde el ajuste se estableció la infraestructura necesaria para llevar a cabo el cambio estructural.

En primer lugar, para contestar esto, las distintas esferas de ciencia y técnica fueron otras de las víctimas de las políticas de ajuste del Gobierno nacional. Por otro lado, al estudiar la balanza de pagos no se verifica el ingreso de nuevas tecnologías sino, básicamente, deuda externa.

A modo de conclusión, las controversias en torno a la industrialización son relevantes para impulsar, dadas las novedades que nos plantean la economía mundial y las estrategias que ejecutan las empresas trasnacionales. Sin embargo, es necesario (y urgente) replantear el rol del Estado que sí es atravesado por criterios que busque la inclusión y equidad social a partir de un sendero económico y sostenible… al cual el macrismo ni siquiera se asomó.     

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