“Hellblazer”, una época dorada

OPINION. Crónica de la bibliografía editorial del mago más cínico y querido de las viñetas.


La mayoría de la gente conoce a John Constantine, ya sea por la homónima cinta protagonizada por Keanu Reeves, la serie de TV -que tiene a Matt Ryan como estelar-, películas animadas o las historietas.

Conocido también como Hellblazer, este mago ficticio de DC Comics ha sabido traspasar las viñetas y quedarse para siempre en el corazón de los lectores gracias a una biografía editorial que data de 1985 hasta la actualidad. Teniendo un periodo de gloria por más de veinte años y convirtiéndose en una de las series de cómics más longevas de la historia del noveno arte.

Constantine es un personaje de nacionalidad inglesa, totalmente cínico, callejero, observador y que todo lo que toca lo destruye, coqueteando con las artes oscuras.

En general, sus historias se caracterizan por el uso del terror que refleja la sociedad inglesa (norteamericana posteriormente) y el manejo de una crítica ácida que hacen al personaje único. Su título fue excelente y envidiable como lo fue su biografía editorial, que nada tiene que envidiarle a héroes como Batman.

Northampton, 1985. El personaje fue creado por Alan Moore (“Watchmen”), Stephen R. Bissette y John Totleben (equipo creativo de la serie de ``Swamp Thing''). Se tomó el aspecto físico de Sting (cantante de The Police) como inspiración. Alto, rubio y de porte inglés inconfundible. En junio de ese mismo año, Constantine, haría su primera aparición en The Saga of The Swamp Thing” #37.



“The Saga of The Swamp Thing” #37

Estados Unidos, 1988. Karen Berger, editora general de Vértigo Comics (línea adulta de la editorial DC Comics) da luz verde para que se publique una serie en solitario de Constantine. Hasta ese entonces era un secundario recurrente en las aventuras del campeón del verde en los pantanos de Luisiana.

Esta serie se iba a llamar en un principio “Hellraiser” pero se decidió a última hora por “HELLBLAZER”, para no tener problemas con la película de Clive Barker.



Alan Moore. El mago de Northampton.

El encargado de llevar a cabo los primeros números sería Jamie Delano, acompañado por John Ridgway en el arte.

Delano sería el primero de muchos guionistas y artistas que trabajaron en el título hasta su cancelación, en 2013. Fue quien sembró las bases e introdujo a Constantine aspectos  de crítica social tales como la Guerra de Malvinas, oposición al Thatcherismo, entre muchos otros.



“Hellblazer” #1

De 1988 a 1991, 1994, 2000 y del 2009 al 2010 fueron los años donde Jamie Delano, la mayoría de las veces como invitado de honor, sería guionista del título.

Llegamos a 1991, quien toma la posta es Garth Ennis (“The Boys”). Este agregó a la serie una crítica absoluta a Estados Unidos. Utilizó villanos que Delano había presentado e introdujo el concepto de “Guerra entre el cielo y el infierno”, que acompañó a este autor en la mayoría de sus obras futuras.

Ennis también tuvo idas y vueltas honoríficas en el título, teniendo una segunda etapa a cargo. Su primer paso duraría hasta 1994 y el segundo de 1997 a 1998.



Chas, gran amigo y chófer de Johny. 

Paul Jenkins llegó a, por ese entonces, la serie del momento en la industria. Desde 1995 a 1998 apostó por un terror más clásico. Para su forma de narrar el miedo, lo importante es la figura de lo sobrenatural. Se apoyó en leyendas urbanas de Inglaterra y medievales, tales como el Rey Arturo.

Durante 1999, el guionista Warren Ellis haría uso del ejercicio de las historias auto conclusivas cargadas de violencia pura y dura. Abandonó la serie por la censura de “Hellblazer” #141 titulada “Shoot” que hablaba de la portación de armas y las masacres escolares.

El portazo artístico de Ellis abrió las puertas de Brian Azzarello, que desde el 2000 al 2002 llevaría a John Constantine  a Norteamérica, en donde se enfrentaría a temáticas carcelarias, pueblos abandonados y leyendas urbanas. A pesar de retornar en 2009, Azzarello fue muy criticado.



Quien recupera el tono oscuro y satánico de “Hellblazer” es Mike Carey, con una extensa etapa de cinco años (2002-2006) a cargo. En 2007 regresó también para escribir un especial autoconclusivo.

La primera mujer frente a las idas y vueltas de Constantine fue Denise Mina, escritora de novelas policiacas. Durante un año –y para sorpresa de muchos- retomó el tema de la magia, agregando tintes de su costado más conocido: el crimen.

Mina deja tras de sí una etapa pasable. Le sigue Andy Diggle. Desde el 2007 hasta 2009, este gran escritor hace enfrentar a Constantine con la mafia, el lavado de dinero, las constructoras, el Vaticano, entre otros temas.



“Hellblazer” #67 de Garth Ennis y Steve Dillon.

Cuando Diggle se marcha ya se nota un cierto cansancio en  el título...

De 2009 a 2013, Peter Milligan continuó trabajando los conceptos que su predecesor introdujo. Explaya el costado amoroso del personaje, envolviéndolo –literalmente- en un tire y afloje amoroso con la hija de un capo de la mafia.

Con Milligan llega la cancelación de la serie.

Al poco tiempo, el hogar editorial de Constantine, Vértigo, también diría adiós al ser disuelta. Mientras esto sucedía, fue creado otro sello para adultos llamado DC BLACK LABEL. 

Si bien varios superhéroes hacen apariciones esporádicas en “Hellblazer”, nunca el protagonista compartió aventuras cósmicas con la Liga de la Justicia, Hawkman o Flash. Siempre fue más bien por su lado.

 Desde el 2013, John Constantine es introducido un 100% en el Universo DC, donde radican la mayoría de los héroes tradicionales. Allí tendría olvidables manejos (cof, cof "Liga de la Justicia Oscura") que siguen dando que hablar.



Arte de Richard Corben durante la estancia de Azzarello en el título.


Pero no todo es malo... En 2020, gracias al mencionado DC Black Label, Tom Taylor hizo lagrimear de nostalgia a fanáticos lectores con “Hellblazer: Ascenso y Caída”. Una historia que hace recordar las viejas mañas del personaje en sus años de gloria.

Quiero hacer mención especial a dos autores enormes que trabajaron fugazmente en "Hellblazer":

 Grant Morrison, quien escribió “Newcastle” una historia donde Constantine llega a un apacible pueblo inglés en donde habita una secta que alaba la bomba atómica.

 Neil Gaiman con “Abrázame”, una historia de amor y muerte que destruye el alma del lector al ser tan sencilla y profunda su trama.

Muchos dibujantes acompañaron a los mencionados escritores. Entre ellos se encuentran Sean Phillips, el recordado Steve Dillon, Sean Murphy, Dave Mckean, entre otros.

También nos representan con su trabajo los argentinos Marcelo Frusin (de los dibujantes más recordados), Leonardo Manco y Eduardo Risso quienes destacan con el absorbente arte que realizan. Cada uno con su estilo le agrega a “Johny”  la apariencia que debe de tener un personaje de este calibre.

Como curiosidad, recomiendo la lectura de “Bizancio”, una especie de John Constantine argento, escrito por Mauro Mantella y acompañado por un grupo artístico de lujo. Esta obra es editada por RABDOMANTES Ediciones.



Johny y Alan Moore.


Por si preguntan, “Hellblazer” puede leerse de forma autoconclusiva, no siguiendo el orden de los guionistas. Aunque yo aconsejaría leer desde su aparición en las páginas de Swamp Thing y seguir el orden de autores a rajatabla. De esta manera puede observarse la evolución que tiene el personaje y sobre todo como la “Escuela Vértigo” impregna un estilo propio a este gran héroe de la calle y de a pie, que tan felices nos hizo en sus años dorados.

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