Ganadores y perdedores de las elecciones en Córdoba

Los comicios provinciales tienen un fuerte impacto a nivel nacional. Cambiemos sufrió una dura derrota en un distrito clave. El peronismo unificado consiguió un triunfo aplastante.

Los resultados de las elecciones de Córdoba tienen impacto a nivel nacional. Cambiemos llegó dividido a la contienda y le dejó servido el terreno a Juan Schiaretti, quien se aseguró la reelección a gobernador con un contundente 54% de los votos. ¿Cómo queda el mapa de poder tras estos comicios? ¿Quiénes fueron los ganadores y perdedores de la jornada?

Ganadores


Schiaretti

El gobernador alcanzó un triunfo arrasador en la noche del domingo. Obtuvo la reelección por más de 35 puntos porcentuales de ventaja sobre el segundo candidato y tendrá bajo su control dos tercios de la legislatura provincial. Ante el fallecimiento de José Manuel de la Sota, Schiaretti se convirtió en la máxima e indiscutida figura de la política cordobesa. Las urnas le dieron una satisfacción extra: de la mano de su delfín Martín Layrora, el peronismo cosechó una victoria histórica en la capital cordobesa y ahora gobernará la segunda ciudad del país.

El triunfo en la escala provincial eleva y jerarquiza a Schiaretti como un actor de peso en la escena nacional. Tras el éxito de ayer, será el principal ordenador del espacio peronista no kirchnerista, aunque hay que descartar que busque competir personalmente en la carrera presidencial.


Alternativa Federal

Aunque el gobernador cordobés evitó sumar a los festejos a figuras del ámbito nacional, el peronismo federal se vio beneficiado por los resultados. La victoria de Schiaretti, un cultor del “cordobesismo”, le da argumentos al peronismo no kirchnerista para instalar una tercera posición entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner. Hay margen para una construcción política más allá de la grieta y la polarización, fue la línea discursiva impulsada anoche por los equipos de Roberto Lavagna, Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Urtubey.


El kirchnerismo

Más que una victoria propia, el kirchnerismo festeja una victoria ajena, la de Mauricio Macri. No hubo un acuerdo explícito, pero Cristina Fernández mandó a bajar a su candidato, Pablo Carro, para evitar una magra cosecha electoral y asegurar el triunfo de Schiaretti. El peronismo unificado reunió ayer casi el mismo porcentaje de votos que había sacado en 2015 cuando fueron separados Schiaretti (40%) y el kirchnerista Eduardo Acastastello (17,1%).


Los perdedores

Macri

El Presidente quedó debilitado tras los comicios de ayer. Córdoba tiene para Cambiemos un significado simbólico especial. El oficialismo se presentó dividido (por un lado Mario Negri, apoyado por la Casa Rosada; por el otro, el radical Ramón Mestre), y sufrió una derrota aplastante. Para llegar con esperanzas a octubre, Macri debe revisar el funcionamiento de su coalición de gobierno y mejorar sus perspectivas en un distrito que fue clave para su victoria en 2015.

Los radicales

La UCR sufrió por partida doble. No solo quedó tercera en una provincia en la que hasta hace un tiempo se veía con chances, sino que además perdió la intendencia de la ciudad de Córdoba, un bastión del partido.

Los radicales se relamen las heridas y culpan a la Casa Rosada por haber fracturado a Cambiemos en Córdoba. Entre la dirigencia crece el malhumor y la posibilidad de introducir modificaciones en el acuerdo de gobierno. El 27 de mayo se celebrará la Convención Nacional del partido, en donde se definirá si el radicalismo reconoce sin cuestionar la candidatura presidencial de Macri o explora un camino alternativo (desde la presentación de una lista interna hasta el quiebre de la alianza).


Carrió

La líder de la Coalición Cívica se puso al hombro la campaña de Mario Negri y terminó muy expuesta tras una serie de furcios. La diputada chqueña atacó al fallecido José Manuel de la Sota, asoció al peronismo con el narcotráfico y criticó a los radicales. Tras la derrota de anoche, manifestó que el Gobierno nacional no acompañó del todo a Negri y terminó pidiéndole disculpas a los cordobeses por sus “metidas de pata”.


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