Katopodis: “Es necesario construir un gran frente opositor”

En diálogo con El País Digital, el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, analiza la situación actual del país, el modelo económico del gobierno, la división de la oposición y las perspectivas electorales del peronismo de cara al 2019.

En diálogo con El País Digital, el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, analiza la situación actual del país, el modelo económico del gobierno, la división de la oposición y las perspectivas electorales del peronismo de cara al 2019.


-¿Qué evaluación hacés del gobierno de Macri?

-Después de tres años de gestión los resultados son malos. Salvo unos pocos, a la mayoría le fue peor: las PyMEs están peor, los comercios, la clase media, los jubilados, los ciudadanos de a pie y los estudiantes están peor. 

Es un gobierno que logró que estudiantes, trabajadores, científicos y empresarios PyME salgan a la calle. Los temas de desempleo, de recesión, de inflación y endeudamiento no los puso en la agenda la oposición, los puso la gente.

-Hay muchas internas dentro de Cambiemos (Carrió, peleas judiciales, Lorenzetti, Vidal) ¿Qué expresan estas peleas según tu mirada?

-A mí no me preocupan las internas del campo oficialista sino que me preocupa que esas internas nos distraigan del foco, este tiene que ser la situación del empleo, la economía que no arranca. También el foco tiene que estar en la denuncia de un sector del oficialismo que dice que el presidente encubre y remueve funcionarios de la AFIP para que no investiguen los negocios de la familia Macri.

En lo que tenemos que poner el acento es ese tipo de denuncias y que hay detrás de ellas. Es una dirigente que dice que el gobierno pone y saca jueces y va acomodando las casusas judiciales de acuerdo a sus intereses. Lo dicen ellos, no lo dice la oposición. No nos vamos a distraer en ninguna discusión interna ni nos vamos a meter en las cuestiones que son propias de su fuerza politica.

Lo que nos preocupa es que no se dediquen a resolver los problemas que tiene la Argentina después de tres años.

-Causa cuadernos: ¿Qué evaluación hacés? ¿Hay discrecionalidad?

-Claramente hay una doble vara del poder judicial, de un poder que está subordinado a los intereses políticos. Un poder judicial que administra los derechos y las garantías, la prisión preventiva de una manera absolutamente arbitraria donde claramente hay un desprestigio de la justicia que tiene que ver con todo esto.

Por supuesto que la transparencia nos interpela a todos, nos marca a fuego a esta generación de dirigentes, que tenemos que tener un compromiso muy fuerte y profundo con la ética y con la honestidad. No hay dudas que va a ser un tema que va a estar en la agenda pública hacia adelante porque la gente va a poner la vara muy alta, pero también está claro que este gobierno no tiene nada para mostrar en términos de transparencia. No tiene nada para mostrar en términos de frenar la inflación, de reactivar la economía, va a terminar su gestión con un PBI mucho más chico que cuando arrancó, con una sociedad mucho más empobrecida, sin resolver ninguno de los problemas que tenia la Argentina cuando llegaron y encima agregándonos un problema que no teníamos que es este megaendeudamiento.

El punto es que el gobierno en materia de transparencia y ética no tiene nada para mostrar: aportes truchos, Panamá Papers, negocios para los amigos. Está claro que ahí tienen una deuda grande con sus votantes, y en general con la sociedad.

-¿Puede ir presa CFK? ¿Qué debería hacer el peronismo si va presa?

-No creo que esté hoy planteándose esa posibilidad, lo que tenemos que garantizar es que el poder judicial sea independiente y pueda garantizar procesos que respondan a las garantías constitucionales. Creo que Macri en el caso de los Panamá (Papers), o Vidal en el caso de los aportantes truchos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. En el caso de CFK y de cualquier funcionario tiene que ser en el mismo sentido.

-¿Se puede hablar de un fracaso del modelo económico del macrismo?

-El experimento de Cambiemos fracasó. La idea de que los CEOs y el mercado podían resolver los problemas de la Argentina salió mal, el problema es que la que lo paga es la gente. Es un gobierno que se endeudó en más de USD 100 mil millones, que ya devaluó, llevó las tasas al 70%, ya fue a golpear las puertas del FMI. No sabemos que le queda para hacer, y me parece que es un gobierno que tiene un discurso con un horizonte de poca expectativa. No hay un solo logro, una sola politica, una sola medida que podamos recortar como una experiencia exitosa o una mediad que genere algún tipo de reconocimiento por parte de la sociedad.

Está claro que es un proceso que va a dejar a la Argentina mucho peor que como estaba cuando ellos arrancaron. En cualquiera de los indicadores que tomemos: empleo, pobreza, inflación, actividad económica la situación es mucho peor. Cuando a una ciudad industrial como San Martín le aplicaron las políticas de ajuste y les fueron a golpear las puertas del FMI, históricamente nos fue muy mal.

Cuando en la Argentina los negocios financieros suben y la rentabilidad productiva baja; cuando es negocio tener una financiera y “timbear” y se castiga al que invierte en producción y trabajo nuestro país no tuvo destino.

-¿Cómo impacta la crisis económica en tu municipio?

-San Martin es una ciudad estrictamente industrial, con mayoría de clase media que viene sufriendo tarifazos, endeudamiento, tasas del 70% y caída del consumo. Cuando hablo con una PyME, por ejemplo ayer estuve en una textil que el año pasado tenía 100 trabajadores y hoy tiene 50. En estos tres años pasó de pagar 100 mil pesos la boleta de luz a 600 mil pesos, pero que además le pega el aumento del gas. Son PyMEs que en general tienen un uso intensivo de la luz y del gas, y con tasas del 70% que no pueden alentar ningún proceso productivo

Estas son tasas que no son medidas coyunturales, que se tuvieron que administrar para responder a una situación muy especifica. Estamos hablando de tasas del 70% que ya llevan siete u ocho meses, eso es “ponerle el pie” a aquel que quiere producir. Y es una politica de ajuste con un modelo de valorización financiera que prioriza otros intereses. Este gobierno cada vez que tuvo que resolver un problema lo hizo defendiendo a las grandes empresas y a los grandes intereses. 

Nadie entendió que quiso hacer el Secretario de Energía con el tema de las tarifas de gas, lo que sí entendió la clase media es que cada vez que puede le sacan la plata del bolsillo al trabajador, a las familias y a los comerciantes y se la pone en el bolsillo de los grandes empresarios.

-A pesar de ser un distrito netamente industrial, Cambiemos pudo obtener buenos resultados electorales en San Martin. ¿Por qué creés que pasó eso?

-Por dos motivos: primero logró instalar la narrativa de qué había que discutir en clave electoral. Logró instalar el eje de plebiscitar el pasado y de confrontar con un gobierno que había terminado el 10 de diciembre de 2015, en eso fueron exitosos. Fundamentalmente en la clase media eso lograron rendimientos electorales favorables.

Lo segundo es la fragmentación de la oposición. No hay ninguna duda que la principal fortaleza del gobierno en el 2015 y en el 2017 fue la división de la oposición. La oposición y el peronismo tienen que plantearse la construcción y el mensaje hacia adelante. Por un lado lo que se tiene que plebiscitar de cara al 2019 es: ¿Qué pasó con el trabajo? ¿Qué pasó con el poder de compra? ¿Qué pasó con las tarifas? ¿Cómo está el comerciante o el empresario PyME después de cuatro años de este modelo? Tenemos que poder plebiscitar qué hizo el gobierno de Cambiemos en estos cuatro años.

La segunda cuestión es la necesidad de construir un gran frente opositor, de poder concentrar un voto. Hay algo que está muy claro: en agosto y octubre del año que viene, en el cuarto oscuro, va a haber una boleta a favor del gobierno. Nosotros necesitamos que en contra del gobierno también haya una sola boleta, si a las seis de la tarde el voto opositor lo tenemos que contar en expresiones electorales diferentes esa división no nos va a dar resultado.

En política para ganar hay que sumar los votos, y cuando dividís los votos perdés. Creo que lo que le ha pasado al peronismo en las últimas elecciones es que viene dividiendo el voto y ellos en el 2015 y 2017 tuvieron la capacidad de concentrar votos de la Coalición Cívica, del PRO, del radicalismo atrás de un objetivo que era ganarle al kirchnerismo. 

-¿Cómo ves la situación actual dentro del campo opositor y, en particular, en el peronismo?

-Para ganar tenemos que construir una nueva mayoría para resolver los problemas que nos va a dejar el macrismo. Estos problemas no se resuelven desde una minoría. Hoy en la Argentina hay dos polos de núcleos duros, y nosotros necesitamos que el núcleo duro del peronismo, el kirchnerismo y la oposición sea más grande que lo que pueda ampliar y consolidar el otro sector. Ese desafío no se logra con nombres propios, hoy no hay ningún candidato que pueda garantizarle a todo el arco opositor un triunfo electoral contundente y seguro. Por eso creo que ese proceso de construir todos los días un gran frente opositor se logra  a partir de tener una agenda, de tener episodios que nos vayan consolidando en una voz opositora en la medida que podamos construir esa agenda que represente y ponga en reclamo la voz de la gente. Cuando el peronismo hace eso, como creo que lo va a hacer, y lo viene haciendo en el espacio público, en Luján con los gremios y con los movimientos sociales, le va bien. Cuando pone el tema del laburo, de la reactivación económica y de las PyMEs le va bien, y cuando transforma como tema favorito su interna y está entre cuatro paredes discutiendo temas que no le interesan a nadie, le va mal.

-¿Sobre qué ejes programáticos debería renovarse un proyecto opositor del peronismo para volver a ganar en 2019?

-Está claro que en un lado van a estar todos aquellos que están a favor de este gobierno y de las políticas que tomó en estos cuatro años. Políticas de modelo financiero, de endeudamiento, de un proceso pensado para un grupo muy chiquito de nuestra sociedad. Y del otro lado estamos lo que creemos que ese modelo tiene que ser reemplazado por un modelo productivo, de inclusión, con fuerte presencia del Estado. Estamos convencidos que es el Estado el que puede articular los intereses de una sociedad, y que el mercado cada vez que intentó ganar esa centralidad y atribuirse esa capacidad de ordenar los intereses – muchas veces contrapuestos -  de una sociedad siempre operó desnivelando la cancha. Siempre desniveló para los que más tienen.

Me parece que la clave es cómo entendemos los problemas que tiene la Argentina a partir del 2019, entender que los problemas están hacia adelante y no hacia atrás. Cómo entendemos que este proceso nos tiene que encontrar no en la búsqueda de la reinstauración de lo que fuimos, sino en la generación de una esperanza, de una idea de que podemos resolver mejor los problemas que tenemos mirando hacia adelante. Necesitamos una oposición que pueda hablarle a muchos sectores que hace tiempo que no le viene hablando: al sector de los pequeños y medianos productores agropecuarios, a la clase media, a los sectores de distintas realidades económicas de nuestro país que vienen demandando que alguien los represente.

-Hay una tesis bastante extendida según la cual la fragmentación del peronismo actual es producto, en verdad, de una fragmentación en el mundo del trabajo: por ejemplo, trabajadores industriales formales versus informales. ¿Coincidís?

-En general los últimos episodios electorales pueden explicarse a partir de un voto socioeconómico y de la mayor o menor formalidad que obtienen en el mercado de trabajo. Pero me parece que hoy hay una realidad que viene golpeando a sectores formales e informales, a sectores de pobres estructurales y a nuevos pobres. Me parece que este gobierno ha generado con sus políticas un rechazo de un amplio extracto social, no me animo a pensar que el eje de la formalidad/informalidad del mercado de trabajo pueda hoy ser representativo. Tiene que ver con una gran mayoría de la sociedad que después de cuatro años siente que está peor, que siente que perdió calidad de vida. Todos los sectores medios de la argentina resignaron algo en su calidad de vida, nosotros tenemos que volver a expresar una esperanza y una idea de país. El peronismo y el kirchnerismo perdimos en el 2015 porque no supimos explicar como seguía la Argentina después del 10 de diciembre.

Tenemos que tener hoy la capacidad de construir esa idea de futuro cierto, de cómo vamos a resolver los problemas del país. Está el desafío de construir un proyecto nacional, el peronismo tiene que poder amalgamar las expresiones, los intereses y los sueños de un trabajador metalúrgico de San Martin con un comerciante en Gran Rosario y con un productor en San Salvador de Jujuy. Tenemos que volver a tener una mirada federal del país y poder dar cuenta de todo lo que está pasando a lo largo y a lo ancho de nuestro país.

-¿Cómo se hace desde la politica para volver a unir esos fragmentos sociales?

-Me parece que hay muchas cosas para cuidar y seguir defendiendo de doce años que yo reivindico en general: la generación de puestos de trabajo, la inversión científico-tecnológica, el avance en un proceso de sustitución de importaciones, un rol del Estado fuerte, una inserción de Argentina en procesos regionales fortalecidos. Estas son todas expresiones que tenemos que defender, que hablan de un modelo de país que tiene que volver a ser una expresión real y concreta para los argentinos. En ese sentido la fragmentación social, las distintas expresiones gremiales, el mosaico variado de movimientos sociales y la fragmentación del sistema de partidos, tenemos que volver a ordenarlas a partir de ideas. Me parece que es más importante el qué que el quienes, hoy es fundamental que desde un gran frente opositor podamos construir una mayoría y para eso tenemos que hablarles a los que están convencidos y especialmente a los que no están convencidos. Tenemos que hablarles al 30% que le venimos hablando pero además tenemos que hablarle al 20%, y el gran desafío es cómo consolidamos un núcleo de ideas fuerte pero entendiendo que ese bloque ideológico denso no gana elecciones. Te da carácter, fortaleza,  permite ganar batallas, permite ganar disputas y legitimar posiciones, pero no gana elecciones. Lo que gana elecciones es ese núcleo de ideas fuerte con políticas y decisiones que amplíen la base de sustentación. En la medida que nosotros entendamos eso, y que tengamos una estrategia inteligente que permita ampliar esa base electoral y social a la que nosotros queremos representar vamos a estar en condiciones de ser una alternativa en la Argentina.

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