Fin de ciclo: tras 12 años, no hay presidentas mujeres en América Latina

Michele Bachelet le entregó ayer el mando a Sebastián Piñera en Chile y cerró una etapa. A pesar de que en 2018 hay varias elecciones generales, no hay ninguna dirigente femenina con chances de acceder al poder.

Michelle Bachelet le entregó ayer la banda presidencial de Chile a Sebastián Piñera. El acto representa para América Latina algo más que una simple transición de poder. Por primera vez en 12 años, la región se queda sin una jefa de Estado mujer, y no se advierte que ningún liderazgo femenino pueda acceder a la presidencia en el calendario electoral del 2018.

El ciclo de más de una década de mujeres en el vértice de poder en Latinoamérica lo inició la propia Bachelet en 2006, cuando inauguró su primer mandato de gobierno. En 2010, como ayer, lo sucedió el conservador Piñera. Bachelet es la primera y única mujer que presidió Chile.

La marea femenina en la conducción de gobierno siguió con Cristina Fernández de Kirchner, que lideró Argentina durante dos gestiones consecutivas, entre 2007 y 2015. La dirigente del Frente para la Victoria no era la primera presidenta mujer del país: María Estela Martínez de Perón (“Isabelita”) ostentó la presidencia de la nación desde julio de 1974 hasta marzo de 1976, cargo al que había accedido por sucesión constitucional por el fallecimiento de Juan Domingo Perón.

La primera economía de la región, Brasil, también fue gobernada en el último tiempo por una mujer. Aliada de Lula Da Silva, en 2011 asumió como mandataria Dilma Rousseff. En 2014 se impuso en las elecciones y consiguió la reelección. Pero en agosto del 2016, con la mayoría del Congreso en su contra, fue destituida de la jefatura de Estado a través de un juicio político.

El avance de las mujeres en la política regional llegó en Costa Rica de la mano de Laura Chinchilla, que condujo el país centroamericano entre 2010 y 2014. Chinchilla escribió la semana pasada una columna en The New York Times sobre las experiencias de Bachelet, Fernández de Kirchner, Rousseff y la suya propia, como jefas de Gobierno: “Las cuatro presidentas latinoamericanas recibimos ataques incesantes y sesgados, y no se puede descartar que un efecto intimidatorio haya desanimado a muchas políticas a lanzarse como candidatas”.

La primera mujer electa presidenta por el voto popular en América Latina fue Violeta Chamorro, en 1990 en Nicaragua. Nueve años después le tocó el turno a Mireya Moscoso en Panamá.

Este año la región tiene un cargado calendario electoral. Costa Rica, Colombia, México, Brasil y Venezuela renovarán sus liderazgos presidenciales. Pero no hay perspectivas de que una mujer vuelva a ocupar, por el momento, la primera magistratura. Solo Margarita Zavala en México y Marta Lucía Ramírez en Colombia tienen cierta visibilidad, pero ninguna posee chances concretas de vencer en los comicios.

Diarios Argentinos